6 siglos feriando en Elda

Desde que tengo memoria, la Navidad llega a Elda cada 8 de diciembre con el “Día de la Feria”. Cada año centenares de feriantes adornan las calles con puestos comerciales de venta ambulante y con atracciones para personas de todas las edades. Una de las tradiciones más singulares de la ciudad llega con este día, en el que los padres ferian a los más pequeños con algún regalo elegido entre la gran variedad de productos que ofrecen los puestos que componen la feria.

Entrada de la feria de Elda / J.M Gracia

Entrada de la feria de Elda / J.M Gracia

Este año me pregunté a mi mismo sobre si la gente sabía realmente la tradición histórica que esta feria trae consigo, pregunté a una serie de personas que asistieron a la feria y la respuesta fue unánime: “Recuerdo haber ido cuando era niña a la feria, es tradición de Elda desde hace mucho tiempo”. Y así es, la feria del día de la Inmaculada es una de las más longevas de toda la Comunidad, hablamos de cientos y cientos de años, 549 para ser exactos. Todo comenzó en 1466, cuando el Rey Juan II de Aragón le concedió a la villa de Elda el privilegio de realizar una feria que tendría lugar el 1 de octubre de cada año. En 1518 la Reina Juana I expidió un decreto en el que revalidó el privilegio eldense y cambió la fecha de la feria al 8 de diciembre de cada año.

La feria de la Inmaculada es una de las más longevas de la Comunidad con 549 años de historia.

La localización de la feria ha ido cambiando con el paso de los años, principalmente promovida por intereses económicos de los partidos que han intentado aprovecharse del evento, por suerte sin ninguna fortuna. Recuerdo que cuando era niño la feria se encontraba en la explanada de la Avenida de Ronda (por amplitud y localización, la mejor de toda la historia). Hace 5 años la feria se trasladó incomprensiblemente al Polígono Almafrá, hecho que causó mucho malestar entre la población por la mala localización del lugar.

La feria de Elda se diferencia de la gran mayoría por la combinación de dos contextos, el lúdico y el comercial. Existen ferias de carácter similar que se celebran también en estas mismas fechas, como la feria de Alicante. La diferencia se encuentra en que en ferias como la de la capital alicantina tan solo tienen presente uno de los contextos, o el lúdico o el comercial. Este año son más de 60 puestos comerciales los que abarrotan las calles, mientras que las atracciones se quedan próximas a estas cifras. Entre los puestos comerciales la variedad es muy amplia, podemos encontrar puestos de ropa, de juguetes, de comida… Uno de los quioscos, que también podríamos considerar como historia viva de la feria es el de castañas y mazorcas asadas de Manolo, que lleva 40 años sin faltar a la cita eldense. El propio feriante nos cuenta que su padre heredó el puesto de su abuelo y que él no podía romper la tradición: “No sé si somos historia de la feria, pero el puesto tiene mucha historia, ha pasado por 3 generaciones y espero que siga así, la gente aquí nos conoce y el cariño que nos da es increíble”. Como bien comenta Manolo, es destacable que el grueso de los puestos suele ser el mismo cada año, por lo que la cercanía es muy considerable y esta es otra de las singulares que la feria trae consigo.

Manolo trabajando en su puesto de mazorcas y castañas asadas en la feria de Elda.

Manolo trabajando en su puesto de mazorcas y castañas asadas en la feria de Elda / J.M Gracia

Más de 60 puestos comerciales abarrotan las calles de Elda junto con una gran variedad de atracciones.

La feria de Elda trae consigo la tradición de feriar a los más pequeños. Me resulta imposible olvidar aquellos años en los que iba a la feria y me debatía en la elección del regalo que quería que me feriaran ese año. Esa sensación la sigo viendo hoy en día entre los niños que van a la feria, es algo que perdura. Puedo ver en los niños la misma cara de ilusión que tenía yo a su edad cuando tenía que elegir mi regalo.

Las atracciones son el otro gran aliciente de la feria. Hoy en día sigo montando en infinidad de ellas y disfrutando como si fuera un niño. Lo mejor de las atracciones es la variedad, hay mucho donde elegir y pequeños y mayores tienen un gran abanico ante sí a la hora de escoger. Atracciones como el “Mono Loco”, el “Scalestric” o el “Barco Pirata” llevan divirtiendo a niños y mayores desde más de 50 años, muchas generaciones han pasado por estas atracciones. Muchos adultos lo siguen haciendo para volver a sentirse niños durante un día.

Atracción "El Barco Pirata" en la feria de Elda / J.M Gracia

Atracción \”El Barco Pirata\” en la feria de Elda / J.M Gracia

Probablemente éste es el motivo por el que la feria lleva tanta historia tras de sí. Es un día en el que todos volvemos a ser niños, un día en el que recordamos aquel momento en el que éramos nosotros a los que feriaban nuestros padres. La historia de la feria de Elda no es un simple evento que se ha ido celebrando cada año desde hace mucho tiempo, trae consigo a los eldenses el recuerdo de su infancia, momentos en los que la mayor preocupación que tenían era la de elegir el regalo que querían que les feriaran.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *