“A veces, es tercermundista observar el estado en el que se mantiene el patrimonio”

PACO FERNÁNDEZ / Profesor de historia del IES Cencibel

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Realizar investigaciones arqueológicas en lugares ya excavados puede proporcionar informaciones muy útiles, tanto para los arqueólogos como para la historia

Paco Fernández, profesor de historia en el instituto Cencibel de Villarrobledo (Albacete), se licenció en Historia y algún tiempo después estuvo trabajando como arqueólogo. El yacimiento arqueológico de La Alcudia tiene una extensión de 10 hectáreas, de las cuales solo se ha excavado un 10%. El centro de arqueólogos ha decidido comenzar un proyecto para contextualizar los estudios que se hicieron el siglo pasado. Según el diario información, la exploración se está haciendo en lugares ya estudiados por la falta de ayudas (Diario Información de Elche). Pero el profesor, desde su punto de vista de arqueólogo e historiador, insiste en que alguna subvención deben tener porque investigar en sitios ya excavados también es costoso.

Pregunta: ¿Cree que lo que ha llevado al centro arqueológico a investigar sobre terrenos ya excavados en La Alcudia ha sido, realmente, la falta de ayudas?

Respuesta: Algo de subvención o de fondos tienen que tener para poder hacer esta investigación. En principio, pueden estar o bien revisando las metodologías que se han realizado en investigaciones anteriores que se hicieron en ese lugar en concreto del yacimiento, pueden considerar que lo que entonces se investigó dejó flecos o hubo otras informaciones que se pueden rescatar ahora porque no se investigó por completo; o, también, puede que consideren que se ha llegado hasta un estrato (la piscina de la que se habla digamos que puede ser de época romana) y que por debajo todavía quedan otras “capas” por investigar de sociedades más antiguas. En cualquier caso, lo normal es que algún tipo de subvención tengan porque para poder afrontar esto tienen que contar con unos fondos.

Pregunta: La extensión cuenta con 10 hectáreas, pero tan solo un 10% ha sido excavado, ¿por qué no seguir investigando dentro de ese 90% restante?

Respuesta: Hay veces que es preferible seguir donde ya se tienen informaciones y no abrir nuevos campos de trabajos. Esto ocurre en muchos yacimientos, abrir una nueva zona implica mucho más esfuerzo. Hay procesos de evolución que no terminas de comprender por completo porque aún queda mucho por excavar y, tocar otros lugares haría que la imagen que puedas tener sobre el yacimiento sea muy superficial. Esto implicaría tener un conocimiento menos profundo de los procesos históricos que se han desarrollado allí. Además, cuanto más abras el yacimiento probablemente necesites más fondos para sostenerlo después. Los restos que quedan al excavar hay que protegerlos, se sacan cosas de allí para llevarlas a algún museo, hay cuestiones que se tienen que proteger de posibles robos, encargarse de que no se deterioren por condiciones climáticas y, además, si el yacimiento es visitado hay que hacerlo accesible a la gente. Y todo esto requiere una serie de inversiones. Por eso en muchos yacimientos se centran en ciertas partes y no se terminan de excavar por completo. La arqueología es un proceso muy costoso económicamente pero también muy lento.

Pregunta: ¿Cree que el gobierno se implica lo suficiente en este tipo de estudios?

Respuesta: No. Los gobiernos en este país nunca se han implicado, por líneas generales. Hay algunos ayuntamientos y administraciones que en ocasiones sí han sabido valorar estas cosas, pero en la mayor parte de los casos no. De hecho la legislación, en general, es bastante deficiente, la de protección del patrimonio en general y la que tiene que ver con la arqueología en particular. En este país se ha primado la construcción de auténticas barbaridades como pueden ser aparcamientos subterráneos en ciudades con un patrimonio histórico impresionante, el abandono de yacimientos arqueológicos… A veces, es tercermundista observar en el estado en el que se mantiene el patrimonio. En otros sitios, donde los pelotazos urbanísticos han estado a la orden del día, se ha destruido mucho patrimonio. El patrimonio siempre ha sido como una especie de florero. Además, no hay unos planes sistemáticos de investigación, de implicación en las comunidades, de las gentes que viven en esa zona, en la gestión y el disfrute de esos yacimientos arqueológicos… Muchas veces se orientan hacia el turismo, en lugar de orientarlo a la puesta en valor para las propias gentes que viven en la zona. Hay muchos yacimientos que tienen visitas porque van escolares y no se potencia que los conozcan las personas que viven en el entorno. Es una situación que tiene poco que ver con lo deseable.

Pregunta: ¿Qué puede aportar este tipo de descubrimientos a la sociedad actual?

Respuesta: De entrada, conocerse a sí misma puesto que somos resultado de la historia que hay hasta aquí. En segundo lugar, estamos hablando de un conocimiento capaz de proporcionar un enriquecimiento personal, intelectual y de disfrute. Visitar museos, yacimientos arqueológicos, etc. puede ser una actividad de ocio creativo muy importante en lugar, por ejemplo, de ir a un centro comercial a perder una mañana y gastarte un montón de dinero. El tema está en que eso necesita una serie de componentes que son más complejos que ir a comprar. De hecho, requiere de ir formando ciudadanos críticos, que mantengan la curiosidad, que quieran aprender, porque estamos hablando de una forma de conocer a través del patrimonio. Y también es disfrutarlo, muchas veces la gente que nunca ha ido a un sitio de estos cuando se les explica qué es lo que eso simboliza y el pasado que hay detrás disfruta muchísimo más que en otras situaciones y ellos pensaban que aquello sería muy aburrido. Termina siendo algo importante, en el fondo es porque nos vemos reflejados en esa evolución, somos producto de esa evolución histórica de la cual el patrimonio arqueológico es testigo. Al final uno cuanto más sabe, más quiere saber, pero tienes que empezar.

Pregunta: ¿Estos descubrimientos pueden hacer que la historia sufra grandes cambios?

Respuesta: Siempre que se hace una nueva investigación estás modificando el conocimiento que había previamente, bien por ampliación, porque se descubre que hay cosas que no eran como se creía si no que eran de otra forma. En este caso, probablemente, las grandes líneas de conocimiento o lo que se estudia en los institutos e, incluso, en las asignaturas generales de la universidad no cambie. Pero sí cambiarán aspectos concretos del conocimiento que tenemos sobre ese yacimiento, sobre ese entorno. Depende de lo que se vaya sacando se va a tener una nueva visión de cómo era ese yacimiento porque son cosas que no se conocían antes porque estaban todavía enterradas o, por ejemplo, se rescatan informaciones que no se obtuvieron en su momento. En cualquier caso, está claro que el yacimiento de La Alcudia todavía tiene un montón de información para dar. En el momento en el que se vayan esclareciendo los datos se irá teniendo una visión mucho más completa y distinta de lo que fue la ocupación histórica de ese territorio. Hay muchos yacimientos que han generado una gran modificación de la historia, pero en este caso concreto no creo que pase eso, aunque, evidentemente, algo nuevo aportará.

Pregunta: Desde su punto de vista como arqueólogo en su tiempo, ¿qué posibilidades hay de encontrar algo significativo para esta investigación (y a la vez para la historia) al explorar en un lugar ya excavado?

Respuesta: Siempre se encuentra algo aunque solo sea que faltaron cosas por encontrar en su momento o que hubo cosas que se pudieron hacer de otra forma. En todo momento estarán aprendiendo sobre metodología arqueológica, que también es muy importante, es decir, saber cómo mejorar las técnicas de investigación. En cualquier caso es probable que tengan algún tipo de idea, si han aplicado otras técnicas como pueden ser electromagnetismo, prospecciones, otras cosas que hayan hecho. En la zona pueden tener más o menos una idea de que algo van a encontrar, que no es que sea algo espectacular, pero que va a aportar más luz, va a mejorar el conocimiento que se tiene sobre esa zona concreta del yacimiento, sobre su conjunto y el territorio.

Pregunta: Como profesor de historia, ¿considera que la sociedad no está suficientemente informada sobre asuntos arqueológicos?

Respuesta: La gente no está ni suficientemente informada ni suficientemente implicada. Pero tampoco interesa que la gente se informe y se implique en estas cosas, sobre todo, porque podría reclamar que el dinero se invirtiese en ellas. Hay muchas veces que se hacen la pregunta ¿por qué se gasta dinero en cultura si hay otras prioridades?  No nos damos cuenta de que la cultura puede ser una prioridad igual de importante o mayor que otro montón de cosas que consideramos preferentes, por ejemplo puede ser preeminente la investigación de un yacimiento arqueológico sobre la construcción de rotondas, autopistas o líneas del AVE. Además, tenemos que tener en cuenta también otro problema, hubo un tiempo no tan lejano en el que las excavaciones arqueológicas, el patrimonio, el arte, etc., estaba en manos privadas, lo cual es muy peligroso.

Hoy en día, tenemos claros ejemplos del tráfico ilegal con restos arqueológicos, de destrucción de yacimientos, lo cual significa destrucción de fuentes de nuestro conocimiento para que un rico pueda presumir de una estatua que tiene en su casa. Si observamos ciertas decisiones que se están tomando en el mundo de la cultura en general, sobre todo en las cuestiones patrimoniales de museos y yacimientos también podemos ver procesos de privatización. El hecho de que los museos como El Prado o Reina Sofía cada vez sean más caros expulsa gente de poder disfrutar de ellos. El hecho de que cada vez se busquen más financiamientos privados para todo tipo de obras culturales incluyendo excavaciones arqueológicas implica también que al final los ricos decidirán qué se excava y qué no; lo que afecta directamente a la sociedad que se encontraría totalmente desinformada o, incluso, con información manipulada.

 

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