Amanecer con el “oro líquido” del Camp d´Elx

 

Manuel López vareando el olivo durante la jornada de recolecta/C.Paños

Manuel López vareando el olivo durante la jornada de recolecta/C.Paños

Diciembre es el mes de las aceitunas, el mes en el que los agricultores ilicitanos cosechan sus campos de olivos, en 2015 las lluvias en la huerta ilicitana han sido muy escasas y el “oro líquido” de esta temporada ha aumentado su precio debido a que la aceituna no contiene el 100% de aceite, sino que tiene un elevado porcentaje de agua en su interior, según constata el Observatorio de Precios de la conselleria de Agricultura han llegado a superar los 3,70 euros por kilogramo. En Elche muchos agricultores miran desesperados al cielo para ver si viene lluvia, pero siempre agachan la cabeza sin ver una gota de agua, por lo que la cosecha ilicitana tendrá aceitunas de baja calidad.

A las seis de la mañana la furgoneta ha abierto sus puertas y han bajado siete personas acompañadas de sus mochilas y gorras para pasar el día en el campo ilicitano cosechando aceitunas. Antes de empezar la faena los jornaleros se fuman unos cigarrillos y conversan entre ellos, hablando de cómo les fue el día anterior y sobre las previsiones de esta jornada, el silencio acompaña a cada uno de ellos, todo está en calma y esperan a que salgan los primeros rayos de sol. El dueño de la finca Manuel López anima a los trabajadores comentándoles que hoy será un buen día y que se lo van a pasar muy bien. Se ponen ropas viejas y sucias, con olor a aceite, cogen unas lonas y las colocan debajo de los 100 olivos que hay en la finca, los árboles ofrecen unas aceitunas maduras, algunas de ellas se han caído al suelo, por lo que los agricultores recogen este fruto con sumo cuidado y mucho cariño para no dañar el producto. Las tres mujeres del grupo se ponen guantes y empiezan a ordeñar el olivo mientras los hombres con varas largas golpean las ramas de los árboles para que las aceitunas caigan en los fardos, “varear requiere mucha habilidad porque puedes dañar el ramaje y además no tienes que dejar ninguna oliva en el árbol” ha declarado Juan Melero recolector de aceitunas desde hace 40 años. Mientras los hombres varean, las mujeres recogen arrodilladas las aceitunas del suelo, mientras hablan y cuentan vivencias pasadas, las risas y el buen humor son los invitados principales en esta jornada.

A las 11 después de una buena mañana de trabajo la mesa del almuerzo está preparada, no faltan cocas saladas ni habas, además de cerveza y agua, mientras los jornaleros comen hablan de la cosecha y apuestan sobre los kilos que recogerán, muchos de ellos no son muy optimistas, porque las aceitunas son muy gordas por lo que están llenas de agua y no de aceite, después de una hora de descanso vuelven otra vez a la faena y siguen sus mismas labores, los hombres vareando y las mujeres ordeñando y recogiendo aceitunas del suelo, una tradición ilicitana que hasta el día de hoy sigue presente.

Son las tres de la tarde y el olor a carne y humo corre por entre los árboles, las varas caen al suelo y los olivos descansan, es hora de comer y descansar, en la barbacoa y alrededor de la mesa no se habla de otra cosa que no sea de las olivas, hablan de otras fincas, de otros campos. La jornada termina a las cinco porque el sol se va escondiendo y el frio se hace protagonista del día.

Después de comer los jornaleros meten el fruto en sacos de tela y la llevan al día siguiente a la almazara El Tendre donde la limpian, separando las hojas, las chinas y el barro del producto, seguidamente se pesa y pasan a las tolvas donde saldrá ya el aceite. Esta almazara además de trabajar con las olivas tienen una tienda museo para que los ciudadanos contemplen la belleza de la extracción del “oro líquido” .Manuel López el agricultor de la finca está bastante decepcionando porque a pesar de haber recolectado 2.000 kilos de fruto el resultado final ha sido de 400 litros de aceite, que lo destinará para consumo propio.

Las almazaras ilicitanas califican al 2015 como el año con una cosecha no muy positiva “la aceituna tiene mucha humedad y no contiene un porcentaje elevado de aceite” ha declarado Francisco Montes gerente de la Almazara Maitino.

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