“Amenazó con sacarme los ojos con unas tijeras y después intentó matarme”

Eva Andreu, estudiante de Magisterio     AUDIO

Eva A. Víctima de violencia de género / RAQUEL ANTÓN

Eva A. Víctima de violencia de género / RAQUEL ANTÓN

Eva Andreu (1997, Elche) por fin puede respirar tranquila. Con tan sólo 17 años sufrió un episodio de violencia de género a manos de la ex-pareja de su madre y ahora, más de un año después, ha conocido la sentencia que prohíbe a su agresor entrar a la ciudad de Elche durante 16 años. El condenado, de 49 años, acumulaba dos sentencias anteriores por maltrato y reconoció un total de 7 delitos y faltas, entre ellos coacciones y vejaciones.

Pregunta: ¿Qué recuerda de aquel 16 de mayo de 2014?

Respuesta: Mi madre y su ex-pareja habían discutido y él vino a mi casa a recoger sus pertenencias. Tras una serie de gritos e insultos se abalanzó hacía mi y me cogió del cuello, comenzó a darme puñetazos y patadas por todo el lado derecho del cuerpo. Cuando mi madre intentó apartarlo de mí, me arrastró del pelo al otro lado del salón, cogió unas tijeras y amenazó con sacarme los ojos y después matarme.

P: ¿Cuáles fueron sus secuelas físicas y psicológicas?

R: Mientras él me golpeaba no me hacía daño , pero pasadas unas dos horas empecé a sentir dolor por todo el cuerpo y tuve que llevar un collarín durante dos semanas. Las consecuencias psicológicas fueron peores, pensaba que no iba a superar esto nunca, tenía miedo hasta de salir a la calle, sentía que me perseguían.

P: Durante los 3 años de convivencia, ¿notó en él cierto carácter violento?

R: Jamás me imaginé que sería capaz de eso. Al principio la relación era buena, pero llegó un momento en el que noté que quiso apartarnos a mis hermanos y a mí de la vida de mi madre, quiso alejarnos de ella todo lo posible pero no lo consiguió.

P: Hay una parte positiva en su caso.

Sí, la sentencia que emitió la juez fue muy positiva para nosotros y para las víctimas de la violencia de género en general. Han prohibido a mi agresor pisar Elche durante 16 años y con esa resolución se ha creado jurisprudencia en España. Gracias a nuestro caso las penas para los maltratadores se han endurecido un poco.

P: Tras el suceso, ¿ha vuelto a hacer vida con normalidad?

R: El primer mes fue horrible; lloraba en clase, me avergonzaba mucho de tener que contarlo y sentía auténtico pánico cuando iba sola por la calle. Con el tiempo intentas olvidar porque si no es muy duro vivir con ello; sin embargo, el recuerdo siempre está ahí.

P: ¿Qué les diría a todas las mujeres y niñas que ocultan el maltrato por vergüenza o miedo?

R: Que sean fuertes y que no se cieguen, porque eso no es amor. Siempre que pasa una vez, pasa dos y estoy segura de que mi madre actuó muy bien al cortar con todo a raíz del primer y único episodio violento. 

P: ¿Sería capaz de perdonarlo?

R: No, pero más que por mí por el daño que le ha hecho a mi familia. Lo que han sufrido mi madre, mi abuela o mi hermano pequeño de 8 años, que lo presenció todo, no tiene perdón. Además, cuando lo detuvieron descubrimos que también había maltratado a sus dos ex-mujeres y a su hijo menor. No hemos sido sus primeras víctimas, pero al menos  sí las últimas.

 

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