Domingos de libertad

Qué bonito era llegar a casa un sábado, después de una semana agotadora, sabiendo que al día siguiente no tocaba trabajar; y qué bonito era levantarse el último día de la semana pensando que quedaba un día entero para disfrutar con parejas, hijos y amigos. Bonitas costumbres que se han ido evaporando desde que el Gobierno de hace dos años decidió que El Corte Inglés y los grandes comercios del Centro de Alicante podían tener la libertad de modificar los horarios y abrir sus puertas los domingos y festivos.

El Turismo en Alicante es una de sus principales fuentes de ingresos, y un horario comercial favorable a la mayoría de turistas y consumidores proporciona beneficios a todas las empresas que lo aplican. Sin embargo, pocos se han parado a pensar en el inmenso número de empleados que pierden sus domingos por una escasa o nula remuneración, que no compensa ni lo más mínimo las horas de su trabajo. Esta situación me recuerda a una definición de la RAE que dice así: “utilizar en provecho propio, por lo general de un modo abusivo, las cualidades de una persona”. Quizá la palabra explotación suene demasiado fuerte para las personas que han defendido a capa y espada la Ley de libertad horaria, pero es necesario que sepan que su definición encaja perfectamente con la descabellada idea de propulsar el comercio sacrificando el descanso de los trabajadores.

Por suerte, el nuevo Gobierno tripartito considera que esta situación, sumada a la pesadumbre del pequeño comercio, es un motivo suficiente para cambiar la legislación; y así lo ha hecho. Mientras el descontento por el cambiode las grandes superficies céntricas se deja entrever en su silencio ante los medios de comunicación, los trabajadores sometidos a explotación laboral recuperan su derecho a conciliar y esperan ansiosos a que entre en vigor la recién aprobada normativa. Así lo afirma Verónica Sánchez, empleada del Corte Inglés: “No queremos cantar victoria porque en los calendario de trabajo aún nos han marcado los domingos, pero estamos deseando recobrar nuestro respiro los fines de semana y los días especiales”.

Las consecuencias de la remodelación de la Zona Turística, seguramente, no perjudiquen el turismo de Alicante, ni a los pequeños comercios que, desde 2013, han estado a la sombra de las grandes empresas. Tal vez El Corte Inglés e Inditex no tengan los beneficios que tenían gracias a la apertura de sus puertas los domingos, pero tampoco tendrán pérdidas. Lo más importante de la reforma es que, como asegura la concejala de comercio, Sonia Tirado, se preservará la vida familiar y el descanso. Un punto que, hasta hace poco, parecía olvidado.

 

 

Mar Oncina

Irene Ortiz

Estefanía Pérez

Adriana Prados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *