Artífices de un futuro tecnológico

Niños y niñas ya pueden aprender a programar gracias al proyecto ‘Escuela de frikis’ de la Universidad Miguel Hernández (UMH)

En una era digitalizada en la que los niños nacen, crecen y se desarrollan con un móvil, un ordenador, una tablet o videoconsolas, es necesario ir más allá y enseñarles a los pequeños lo que hay detrás de estos aparatos. Solo así podrán seguir desarrollando y sosteniendo un futuro marcado por el avance tecnológico. Es por esto que el Centro de Investigación Operativa (CIO) de la UMH ha impulsado un proyecto, ‘Escuela de frikis, enfocado a la programación y a los niños en sus respectivos colegios mediante la “Educación STEM”.

Son ya muchos los países que han apostado por este método de enseñanza para sus niños y jóvenes. La “Educación STEM” (del inglés STEM Education), es una nueva manera de enseñar conjuntamente Ciencias, Matemáticas, Ingeniería y Tecnología. China y Estados Unidos son dos de las naciones que se plantean establecer la programación como una asignatura más del sistema educativo: “En China van muy adelantados en esto y nos van a superar con la cantidad de habitantes que son, ¿por qué nosotros no?”, plantea Federico Botella, director de la ‘Escuela de frikis.

Y es que el alto nivel de conocimiento que poseen en esos países hace peligrar la situación laboral del presente y del futuro de los ingenieros españoles: “Cuando acabas la carrera mucha gente se va fuera porque todo está mucho más avanzado, solo los que tienen suerte se quedan aquí”, explica Rosa María Samper, monitora de la Escuela, quien argumenta que “es normal que contraten a gente de otros países porque tienen más experiencia al empezar a programar desde jóvenes”. Y ese es uno de los motivos por los que Federico Botella decidió llevar a cabo este proyecto, ya que en España se empieza a estudiar tecnología prácticamente en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) o en Bachillerato: “Si un niño empieza a aprender con seis años lo que aprende con 12, imagina lo que puede llegar a saber a esa edad, comenzando tan temprano”.

Barack Obama mostraba también su acuerdo con esta iniciativa, defendiendo la idea de “no te conformes comprándote un móvil, prográmalo; no te conformes jugando a un videojuego, crea uno”, y animando a los jóvenes americanos “a seguir manteniendo a Estados Unidos en la punta de la tecnología porque esta no es solo importante para tu futuro, sino también para el de tu país”.

De momento, la UMH ha conseguido que este proyecto arranque en dos colegios de Elche: Nuestra Señora del Carmen (Carmelitas) y el Mestre Canaletas de Perleta. En el primer centro ya han conseguido formar 4 grupos de niños (de 6 a 12 años) que acuden una vez a la semana durante una hora en la que aprenden desde crear programas hasta diseñar videojuegos. Este proyecto supone un incentivo no solo para los niños, sino también para los estudiantes de Ingeniería de la UMH, ya que son los monitores de estas actividades.

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Niños y niñas del grupo de los jueves de la ‘Escuela de frikis‘ en el colegio Carmelitas

Actualmente, y desde hace muchos años, las ciencias sanitarias son las que más estudiantes presentan, dejando abandonados los estudios técnicos: “En nuestro centro, tenemos alrededor de 100 alumnos en Bachillerato y de ellos, solo estudian la rama de tecnología aproximadamente unos 25-35 alumnos”, cuenta José Andrés Soler, Jefe del Departamento de Ciencias del Colegio Carmelitas, quien expresa el motivo por el que han decidido adherirse a la Escuela: “Queremos potenciar en los alumnos la ilusión, el deseo y las ganas por la vocación científica”. Este centro cuenta con una gran cantidad de alumnos, motivo por el que quizás han logrado despertar el interés por esta iniciativa en un gran número de niños que, cada semana, se van apuntando más a la ‘Escuela de frikis’: “La buena presentación del proyecto por parte de la UMH llamó mucho la atención a padres y alumnos y, además, se van apuntando más niños a raíz de que los que ya hay apuntados les van contando todo lo que hacen”, explica Mariló Davó, Jefa de Estudios del Centro y encargada del proyecto en el colegio.

“La programación hoy en día es vital porque estamos rodeados de aparatos, ser nosotros los creadores es fundamental, la programación es el futuro”

Mediante el desarrollo de estas actividades se ve cada vez más viable la implantación de la programación como una asignatura más en el sistema educativo español: “Sería muy importante porque la programación estimula mucho la creatividad. Es vital, hoy en día estamos rodeados de aparatos, nosotros los usamos pero es que dentro de ellos hay mucha programación. Ser nosotros los creadores de los programas es fundamental. Creo que nuestros alumnos tienen un abanico de oportunidades porque la programación es el futuro”, piensa José Andrés Soler. Con este proyecto, por tanto, el director manifiesta que se pretende captar a esos pequeños talentos de la ingeniería y la tecnología: “Queremos darles formación a los ‘raritos’ porque son esos los que en un futuro emprenden, crean empresas y generan trabajo”.

Rompiendo las barreras de género

Otro de los objetivos de esta iniciativa, y no menos importante, es romper la barrera de género que existe en los trabajos y en las carreras técnicas. En las aulas de este tipo de estudios es desmesurada la diferencia en el número de estudiantes según su género. Rosa María Samper, estudiante de 2º  de Ingeniería Mecánica en la UMH confirma que “de 150 matriculados en mi clase, solo 5 son chicas”. Sin ir más lejos, 31 son los investigadores del CIO, de ellos solo 11 son mujeres.

Cifras alarmantes que nos motivan a preguntarnos el por qué de esta abismal diferencia. Desde siempre las chicas suelen acudir en masa a las carreras enfocadas al mundo científico sanitario y los chicos a las carreras de ingeniería y tecnología: “Solemos imaginar la figura de una enfermera y la figura de un ingeniero, ¿por qué no un enfermero y una ingeniera?”, plantea el Jefe del Departamento de Ciencias de Carmelitas. Mariló Davó explica la atención que le prestan a evitar el lenguaje sexista:  “Tenemos mucho cuidado a la hora de elegir los libros de texto, nos fijamos en toda esa educación transversal y no sexista, que aparezcan en ellos, por ejemplo, enfermeros o policías chicas”.

El director de la ‘Escuela de frikismostró un vídeo impactante en cada una de las presentaciones que hizo del proyecto. En él se podía ver cómo le preguntaban a niñas, nombres de mujeres científicas y ninguna sabía decir ningún nombre. Los padres y los alumnos presentes en las exposiciones de Federico Botella en los colegios, tampoco. Y aunque no lo parezca, no todo es creado por el hombre. El nombre que más puede sonarnos es Marie Curie, que descubrió el polonio y el radio, además de crear los primeros centros radiológicos y unidades móviles de rayos x para uso militar durante la Primera Guerra Mundial. Pero son muchas más las mujeres que han descubierto o inventado cosas que han marcado un antes y un después en la historia: Mery Anderson inventó el limpiaparabrisas, Gertrude Bell Ellion inventó medicamentos para la Leucemia, la malaria y el VIH; Stephanie Kwolek inventó el chaleco antibalas, Bertha Benz inventó las pastillas de freno o Katherine Burr Blodget inventó el vidrio antireflejante, tan importante para las lentes de las cámaras, las gafas de sol, los cristales de los automóviles o las pantallas de las computadoras.

“Hay que superar los tabús de género y es una labor de los docentes, de los padres, de los alumnos y de la sociedad en general”

“Tal vez se deba a que desde pequeñas se les inculca a las niñas a que deben dedicarse a otras cosas”, apela el ingeniero Federico Botella. Un alumno americano de Ingeniería Mecánica corroboró esa idea mediante una carta que se hizo viral en los medios y redes sociales, en la que explica las diferencias discriminatorias que sufren las mujeres en estos campos: “Yo no he crecido en un mundo que me desanimaba a dedicarme a las ciencias puras o que me calificaba de ‘mandón’ cuando mostraba mis dotes de liderazgo ni me rechazaban debido a mis intereses”.  Rosa María Samper asegura que “hay alguna que otra niña que destaca más porque sabe bastante”, y defiende que “hay que incentivarlas y animarlas a que sigan”.  José Andrés Soler piensa que estas diferencias se deben a “los moldes de la sociedad que sin querer marcamos, porque no hay barreras, las personas no tenemos límites pero sin querer nos los ponemos desde niños”. Mientras tanto, Mariló Davó defiende que “hay que superar los tabús de género, los cuales son una labor muy importante a nivel escolar porque los niños pasan aquí muchas horas y se forman aquí, pero a nivel mediático y familiar también”, y añade que “es una labor de todos, tanto de nosotros como docentes, como de los padres, de los alumnos y de toda la sociedad en general”.

La monitora ayuda a las niñas y niños con los ejercicios de programación

Es por esto que, por ejemplo, el Colegio Nuestra Señora del Carmen potencia las actividades técnicas mediante talleres de robótica o del Aula Urbana de la UMH: “En el colegio siempre se han desarrollado actividades de lectura o teatro que han gustado mucho a las niñas pero en la época que vivimos es muy importante la tecnología y hemos decidido escoger los enfocados a la mecánica y a la tecnología”, argumenta la docente Mariló Davó.

Pese a que hayan sido pocos los centros que hayan respondido a esta iniciativa, la ‘Escuela de frikis‘ pretende darle una oportunidad a los que suelen quedar apartados a un lado, para fomentar la tecnología y romper la barrera de género, acabando con el sexismo que hay en las carreras técnicas. Y es que queda en evidencia que las mujeres no solo tienen cabida en el mundo de la ciencia, sino que también pueden conquistarla.

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