Cala Mosca, últimos 600 mil metros vírgenes de Orihuela Costa

Cala Mosca es el nombre de los últimos 600mil metros cuadrados vírgenes que quedan de la costa oriolana, el quinto término municipal más grande de España. En 2007 durante la alcaldía de José Manuel Medina (Partido Popular) se aprobó un proyecto por el cual este suelo se convertía en urbanizable y la constructora Gomendio SA se hacía con sus derechos a construir sobre el. Un proyecto de urbanización de 1700 casas en menos de un kilómetro y por el cual vecinos de toda la costa, asociaciones y partidos ecologistas se han movilizado para paralizar este proyecto.
Desde 2007 que se aprobó la adjudicación a la empresa Gomendio de la construcción de una urbanización en Cala Mosca, los vecinos comenzaron a movilizarse para paralizar este proyecto por eso debemos hacer una cronología con todo lo que ha pasado desde ese momento hasta el día de hoy, en el que aún se encuentra en el aire la situación de esta pequeña Cala. Año 2007: Cala Mosca es calificada como suelo urbanizable por un equipo de técnicos del ayuntamiento de Orihuela. Se aprueba el EIA (Evaluación de impacto ambiental) promovido por la constructora Gomendio. Tres años después en 2010 el partido político CLARO presenta al Parlamento Europeo 7000 firmas contra la urbanización en Cala Mosca. Seguimos en 2011 cuando se produce un cambio en el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Orihuela. Sale PP y entran Los Verdes con Monserrate Guillén en la alcaldía. Junto con CLARO piden al comisionado europeo más protección para la zona y que las instituciones europeas vigilen el desarrollo de los acontecimientos de Cala Mosca. En 2012 se realiza otro EIA a instancias de la Generalitat Valenciana debido a que en el anterior no se contempla la existencia de dos especies protegidas, la jarilla de cabeza de gato y el caracol tudorella mauretanica. Menos de un año después en marzo de 2013 se abre una suerte de proceso participativo, una encuesta a la población sobre el arreglo al Plan de Ordenación General que ha propuesto el promotor interesado (Gomendio). Al mes siguiente en abril y pese a que la promotora tiene los permisos del ayuntamiento, tanto la Generalitat Valenciana como la Unión Europea reclaman otro EIA. El partido CLARO abre una vía consultiva enmarcada dentro de la consulta ciudadana en la que trata de movilizar a los habitantes de la zona de cara a las instituciones. Nos vamos hasta diciembre cuando el PP de Orihuela presenta una moción de censura contra Monserrate Guillén, alcalde de Orihuela y uno de los principales defensores de la protección de Cala Mosca. La moción de censura no prospera y en Agosto de 2014 Ecologistas en Acción realiza una serie de alegaciones al último EIA debido a las insuficiencias y omisiones, por ejemplo la cañada real que pasa por la zona. En Noviembre de 2014 se produce un pequeño paso, se declara Cala Mosca como Microrreserva de Flora aunque solo una zona. Tan solo unas semanas después el propietario (Gomendio) corta el paso a los vehículos a la primera línea de playa debido a las reclamaciones vecinales.
En estos momentos el proyecto sigue paralizado y en espera que los técnicos de la Generalitat Valenciana decidan si el estudio medioambiental presentado por la constructora protegería la flora y fauna de la zona. Lo que está claro es que ninguna de las partes implicadas en este tema está dispuesta a dar su brazo a torcer. Gomendio tiene mucho que ganar y los vecinos mucho que perder.
Lo que nos transmitía Román Jiménez, portavoz de la plataforma vecina es que su lucha continúa ahora más que nunca. Están atentos de todos los acontecimientos y de si se produce alguna ilegalidad durante algunos de los procesos. Pero Román al igual que Bob Houliston, representante del partido ecologista CLARO de Orihuela Costa, nos transmite que no es un asunto que esté claro del todo. Tiene mucho fondo por los intereses que están en juego, las palabras textuales de Román son que la adjudicación del proyecto de construcción “fue alegal, moviéndose en un terreno difícil de ver con claridad. No pidieron un estudio de impacto ambiental cuando era la norma en toda España”. Según la Ley Europea no se puede construir en una zona donde hay especies de extinción ni tampoco por donde pase una cañada real. Cala Mosca cumple todos estos requisitos, ya que en su terrenos hay dos especies protegidas y en peligro, una flor conocida como jarilla de cabeza de gato y el caracol Tudorella Mauretanica.
Los defensores de Cala Mosca se han encontrado recientemente con un nuevo enemigo. Si la nueva Ley de Costas se aprueba, sería más fácil la construcción, ya que la antigua no dejaba construir a menos de 100 metros de la playa, pero la modificación permitirá construir a veinte metros, y prevalecerá las construcciones inmobiliarias consolidadas sobre la naturaleza.
La promotora anuncia en ferias inmobiliarias la próxima construcción de esta urbanización, a pesar de que todavía no se ha empezado a construir, únicamente están instaladas las casetas que darían luz a la urbanización.
Si nos ponemos en contacto con el Partido Popular de Orihuela para preguntarles su versión sobre este tema parece que siguen el ejemplo de su líder nacional Mariano Rajoy, Cala Mosca ya tal. Nadie sabe nada, nadie contesta. Se pasan la pelota y se excusan en que ese proyecto se aprobó en 2007 y ellos no estaban, de eso hace ya mucho tiempo. Por su parte Gomendio, prefiere no hacer declaraciones.

 

Despiece

El Partido Popular de Orihuela es uno de los que más ha sufrido la corrupción en los últimos años. Tres de sus alcaldes Mónica Lorente, Luis Fernando Cartagena y José Manuel Medina han sido imputados en algún momento por corrupción. El caso brugal golpeó al núcleo duro del partido siendo Lorente la principal perjudicada ya que se le atribuyen los delitos de prevaricación, tráfico de influencias, fraude, revelación de secretos y negociaciones prohibidas a autoridades. Además de Mónica Lorente, es imputado su antecesor en la alcaldía, José Manuel Medina y siete exconcejales del Partido Popular. Todo por su estrecha relación con el empresario Ángel Fenoll, el presunto cabecilla del brugal, investigado por los supuestos vertidos ilegales en el vertedero, propiedad de su empresa Proambiente, instalado en término municipal de La Murada (Orihuela) y parte de Murcia. Además, está acusado de financiar ilegalmente la campaña electoral de la ex alcaldesa que adjudicó a Fenoll el servicio de basuras. Pero la relación del empresario y el Partido Popular oriolano viene de lejos, en 2002 Fenoll y el ex alcalde popular Luis Fernando Cartagena fueron condenados por los delitos de falsedad en documento mercantil y malversación de caudales públicos durante la época de alcalde este último. Todos están pendientes de la resolución del Caso Brugal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *