Rufus, el nuevo perro guardián de la limpieza de el Elche

Tras las numerosas quejas por parte de los vecinos de Elche por la cantidad de excrementos de perro que se encuentran por la ciudad, el Ayuntamiento ha decidido tomar medidas en forma de multa. Además también va a llevar a campaña de concenciación  para que los dueños de los cánidos asuman su responsabilidad, protagonizada por un perro llamado Rufus. Por ello nos hemos querido hacer eco de la opinión de los ciudadanos de Elche.

Podcast

Autores: Álvaro Muñoz Gutiérrez, Adrián Sanchez Martínez, Pablo Pàmies Abadía.

La explotación de los Au Pair españoles

Ser Au Pair normalmente suele ser una experiencia enriquecedora, donde una persona se va al extranjero en busca de cuidar de los niños de una familia determinada y, de paso, integrarse socialmente en una sociedad desconocida. Con ello, también se aprende el idioma del país y sus costumbres. Casi siempre, estas oportunidades son positivas, pero en algunos casos no todo sale como uno espera, y tanto María como Trini son ejemplo de ello.

Podcast reporterismo

 

Miembros del grupo:

Zaira González Manchón

Paula Guerrero Sarabia

Kevin Marquina Martínez

La lucha contra el cáncer desde la UMH

El cáncer es una de las enfermedades más mortíferas del mundo. En los países desarrollados, su presencia está creciendo, y se estima que se convierta en la principal causa de muerte en el siglo XXI. En España, se calcula que en 2020 se diagnosticarán 246.713 casos nuevos de cáncer.

El cáncer aparece cuando surgen anomalías en los tejidos y órganos del cuerpo. Estas anomalías pueden tener diferentes causas. El cáncer se manifiesta con tumores, y su malignidad se mide según la agresividad de éstos. Sin embargo, existen diferentes tipos de cánceres, cada uno con un diagnóstico y un tratamiento distinto.


APELLIDOS, NOMBRE Y DNI:

Girona García, Enrique (74367399G)

*Mi compañero ha decidido dejarse la asignatura para septiembre.

La doble vida de los deportistas universitarios

        NEREA SOTO

La mañana del 15 de noviembre amanecía de forma diferente para algunos estudiantes de la Universidad Miguel Hernández (UMH). Unos seguían su rutina y acudían a clase como cada martes, en cambio otros se vestían de chándal y cargaban sus zapatillas de jugar en la mochila. Ese martes 15 se celebraba la segunda jornada del Campeonato Autonómico Deportivo Universitario, en la cual la UMH se enfrentaba a la Universidad de Valencia de Estudios Generales (UVEG).

Para la mayoría de los participantes de esta competición, los días de partido son tan diferentes como especiales. En el caso de los deportes colectivos, únicamente se celebran 5 jornadas cada año, por eso en cada una de ellas tratan de dejarse la piel con su equipo defendiendo el nombre de su universidad.

Para Constantino Sánchez, entrenador de los equipos masculino y femenino de fútbol sala de la UMH, el día comenzó a las 8 a.m. cuando sonó su despertador, ya que los equipos de fútbol sala, baloncesto y fútbol 11 debían desplazarse hasta la ciudad de Valencia para disputar sus encuentros. Por otro lado, los partidos de balonmano, voleibol, tenis y pádel se desarrollaron en la universidad ilicitana.

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El equipo valenciano, situado a la izquierda de la imagen, tuvo que solicitar varios tiempos muertos para intentar frenar la goleada de los ilicitanos // Fotografía: Nerea Soto

Mario Caballero, jugador del equipo de balonmano masculino de la UMH, únicamente demoró el sonido de su despertador una hora más que Constantino Sánchez, a pesar de que no tuviese que desplazarse hasta la Universidad de Valencia. Su entrenador Rubén García había ordenado al equipo despertarse pronto “para poder desayunar y no tener ningún tipo de problema en el partido”. A las 11 de la mañana ya se encontraban todos los jugadores junto al cuerpo técnico en el vestuario del Pabellón de Deportes de la UMH, dónde Rubén García daba las últimas indicaciones y recalcaba la importancia del partido, ya que al haber perdido la anterior jornada frente a la Universidad Jaume I de Castellón (UJI), no podían permitirse ceder los dos puntos.

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Datos obtenidos por la UMH // Imagen: Nerea Soto

Tras la charla de los respectivos entrenadores, comenzó el calentamiento de los equipos de vóley femenino y balonmano masculino. Sólo media hora más tarde, a eso de las 12 de la mañana, los autobuses de los deportistas que se dirigían a la Universidad de Valencia llegaban a su destino. Constantino Sánchez debía afrontar su primer partido a las 13 con el conjunto masculino de fútbol sala, por eso comenzó a repartir los dorsales de los jugadores y dio la charla previa al partido.

A las 12:34 finalizaba la primera parte  del equipo de balonmano con una renta de 7 goles a favor. Mario Caballero sabía que para su equipo había sido decisiva la participación de jugadores como “Carlos Oliver, Kike Montiel o Miguel Ángel Labañera, ya que reforzaron el equipo y aportaron lo que faltó en el partido anterior contra la UJI”. En la segunda parte, consiguieron mantener la diferencia de goles y la intensidad, ya que los jugadores mismos sabían que si se relajaban podrían remontarles como les ocurrió en el partido del año pasado ante el mismo rival. Finalizó el encuentro con la victoria del equipo de la UMH por 35-28, siendo Pablo Sola-Vera el mayor anotador con 8 tantos.

A su vez se estaba disputando el partido del equipo de Constantino Sánchez, quienes recibieron el primer gol en contra y  remontaron el resultado para irse al descanso ganando 1-2. Al comienzo de la segunda parte, el equipo ilicitano recibió dos goles que les hicieron ponerse las pilas. De nuevo remontaron el partido 3-4  pero, a falta de un minuto, el conjunto valenciano anotó el gol del empate que cerraría el partido 4-4 para el equipo masculino de fútbol sala.

Tal y como relata Sánchez, fue “un partido disputadísimo, con una intensidad espectacular por parte de ambos equipos que al final tuvo que repartir un punto para cada uno”.

Mientras las chicas de fútbol sala comenzaban a calentar para su partido de las 15, Mario Caballero y sus compañeros se marchaban a casa viendo como las jugadoras del equipo de voleibol femenino de la UMH perdían 0-3.

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A pesar de los ataques del conjunto femenino de la UMH reflejados a la izquierda de la imagen, las ilicitanas no consiguieron ganar ningún juego frente a las de Valencia // Fotografía: Nerea Soto

Constantino Sánchez recalcó la valentía de su equipo femenino de fútbol sala, que acudiendo únicamente 6 jugadoras al partido, consiguieron ante las valencianas la victoria por 4-5.

“La verdad es que las chicas hicieron un esfuerzo espectacular, no teniendo casi descanso” afirmó el entrenador, añadiendo que “la clave para conseguir los 3 puntos fue defender hasta el final” concluyó el entrenador Sánchez

 

A las 20:30 de la noche llegaba el autobús de los jugadores de la UMH a Elche, siendo un martes 15 que anochecía diferente para ellos. Algunos de los estudiantes de la Universidad Miguel Hernández seguían su rutina como cada martes, en cambio otros volvían a casa vestidos de chándal y cargados con sus zapatillas de jugar en la mochila. Ese martes 15 se había celebrado la segunda jornada del Campeonato Autonómico Deportivo Universitario, y la UMH se enfrentó a la Universidad de Valencia de Estudios Generales siendo en casi todos los deportes superior.

Viaje de una ida y… ¿una vuelta?

No son las tierras oscuras de Mordor ni los orcos talando los lindes del bosque de Fangorn. Son Alepo y multinacionales explotando la selva amazónica. No son la compañía del Anillo ante el Concilio de Elrond, ni Frodo Bolsón frente el Monte del Destino. Son voluntarios en las costas griegas y el último aliento de lucha de miles de refugiados. Protagonistas de carne y hueso. No es literatura, es realidad.

Si interrumpiésemos en el despacho de J. R. R. Tolkien en el Merton College de Oxford y comparásemos su obra con conflictos bélicos como la Segunda Guerra Mundial nos lanzaría su pluma como si de una diana nuestra cabeza se tratase. Cansado de las interpretaciones alegóricas de sus escritos, el autor desmintió en diversas ocasiones cualquier símil relacionado con hechos negativos de la época en su obra. “Personalmente no creo que ninguna de las guerras, y por supuesto, menos todavía la bomba atómica, tuvo ninguna influencia en la trama ni en el modo en que se desarrolló. Quizás en el paisaje”, desmentía Tolkien en una carta dirigida al profesor L. W. Forster.

Charla en la EstelCon (fiesta anual de la Sociedad Tolkien Española), celebrada en 2015 en Alicante. / María Navarro.

Conferencia en la EstelCon (fiesta anual de la Sociedad Tolkien Española), celebrada en 2015 en Alicante. / María Navarro.

Más allá de la desinformación y el bulo académico o cibernético, se esconden las influencias reales del estudioso. Estas leyendas urbanas han sido desmanteladas por una de las figuras españolas con más conocimientos de la obra de Tolkien y uno de los miembros fundadores de la Sociedad Tolkien Española (STE)José Manuel Ferrández Bru. El experto explica la obra del autor inglés desde el impacto de dos cánones; la influencia vital y la influencia estética profesional. Antes de pasear por el camino de Addison, en Oxford, junto a sus famosos amigos, C. S. Lewis y Hugo Dyson, el joven Tolkien ya comenzaba a interesarse por las lenguas a una temprana edad. El clímax estalló cuando consiguió un puesto en las aulas de filología de la prestigiosa Universidad de Oxford. Una vez asentado en el campus se adentró en el estudio de las lenguas poco habladas. Esta pasión por los dialectos de otros tiempos le animó a crear el suyo propio. Pero el escritor no terminaba de estar contento, necesitaba personajes que hablasen esas lenguas. Por ello, decidió crear el rico universo de la Tierra Media y las historias de las criaturas que la habitaban.

“Tolkien creó los personajes de Lúthien y Beren, partiendo del romance con su mujer. Su devoción fue tan grande que dichos nombres se encuentran presentes en sus lápidas”, explicaba José Manuel Ferrández Bru, escritor experto en la obra de Tolkien.

Desde un punto de vista general y yendo contra corriente con el escritor, son comunes las comparaciones de la obra de Tolkien con conflictos bélicos y sociales, e incluso la asociación de los personajes con la personalidad del lector. Esto explicaba el psicólogo del Instituto de Duelo de Alicante (IDA), Marcos Rodes en la charla coloquio de El viaje de Frodo y la construcción del héroe moderno en Tolkien.

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Charla coloquio de “El viaje de Frodo y la construcción del héroe moderno en Tolkien”, por el psicólogo Marcos Rodes. / María Navarro.

Las puertas de embarque de los aeropuertos son una cuna de despedidas. Un “hasta luego” o “para siempre” de jóvenes sin oportunidades, personas de negocios o emigrantes. No obstante, esta situación no es fácil para los que más sufren el abandono del país natal por causas de peso, como es el caso de los 13,5 millones de colombianos y sirios que se convirtieron en desplazados internos en el año 2015.

Pero, en ocasiones, las puertas de embarque no son tal y como las conocemos. A veces, la emergencia de la situación hace crear puertas de salida improvisadas. Esto es bien sabido por los más de 5 millones de refugiados sirios forzados a embarcar en costas sin nombre, para acabar sin rumbo. Quién le iba a decir a un habitante de Oriente Medio que acabaría intercambiando su país de Mahoma por el de protestantes o católicos para intentar sobrevivir a la destrucción de su tierra natal. Allí a donde se dirijan, por malo que sea, no será peor que lo que dejan a sus espaldas.

“Tú te vas, pero a ver si cuando vuelvas nos encuentras”. Esas fueron las últimas palabras que Luz Guerrera, emigrante colombiana, escuchó de la boca de su padre horas antes de explotar a llorar en el vuelo que le traería de camino a España. Tiempo más tarde, él fallecería.

La travesía a España fue ardua y costosa como la del protagonista de El señor de los anillos. Económicamente y al igual que el resto de emigrantes colombianos, Luz tuvo que empeñar las pertenencias de su hermana para poder comenzar a labrar su nueva vida. “Todo por un futuro”, contaba Luz emocionada. Fue en 2001, cuando decidió cambiar su ciudad natal, Pereira, en los Andes colombianos, por la brisa mediterránea alicantina.

“Cuando llegamos a España teníamos un hotel donde hospedarnos. Pero, el miedo era tan grande al no tener papeles que no nos atrevíamos a dormir ahí. Preferíamos descansar en el parque o en la playa”, cuenta Luz Guerrera, emigrante colombiana. 

Cuando abandonó Colombia, sus hijos tenían 12 y 14 años y trabajaba como operaria con máquinas de coser. Actualmente, ambos trabajan en Chile y han logrado construir una familia. Ella intenta ir cada dos años de visita. Nunca vuelve a Colombia con las manos vacías.

Pero… no todos los desplazados cuentan con la misma suerte.

La destrucción del Anillo Único causó un final difuso que derivó en el exterminio del mal en la Tierra Media, pero a su vez, en la desaparición de pueblos como el de los elfos. Los finales literarios no siempre son felices o trágicos, a veces, son más complejos que la propia realidad.

Manos frías, rudas y saladas tienden la mano en las orillas de la costa griega a miles de emigrantes en las lanchas de salvamento marítimo. La ayuda de occidente a oriente. Agachar la espalda por siglos de discriminaciones y diferencias que se olvidan al ser iguales ante la olas.

Nadie cruza solo el camino. Los protagonistas de las historias llevan a su lado el recuerdo de un amigo o desconocido que en algún momento de su vida le realizó un boca a boca, concediéndole un nuevo aliento de vida. Y siguen adelante. Porque todos luchan por algo.

La Pulquería arde en Albacete

El doce de noviembre la Valencia más mexicana rodó hasta Albacete. La sala Clandestino colgó el cartel de “sold out” y midió la temperatura con un termómetro que subía conforme se acercaba el espectáculo. Eso de que La Pulquería había dejado a un lado su música es ya cosa del pasado. La banda que se autodefine como hard-mariachi-tropi-punk-playero-latino-balcánico-vasilón ha regresado a escena y lo hace con más fuerza que nunca, ya que se encuentra de gira por España para presentar su nuevo álbum: Lobo de bar.

La Pulquería Albacete

La Pulquería durante su concierto en la sala Clandestino de Albacete / Á. Martínez

A las 21:00 la sala Clandestino abrió sus puertas para el público de La Pulquería. Poco a poco la habitación se iba inundando de viejos y nuevos seguidores de los valencianos. Música de fondo y el grifo sin parar de llenar vasos de cerveza. Unos cuartos de hora después, ya con todos los espectadores en su sitio y con ganas de pasarlo bien, las luces se apagaron y comenzó a sonar en off uno de los temas embriones de la banda, “El día de los muertos”. No había razones para que nadie entonara a unísono esa canción.

Las primeras canciones del concierto permitieron dar un paseo por la historia discográfica de La Pulquería

Con la temperatura in crescendo y el ánimo por las nubes, La Pulquería dio el salto al escenario. La primera canción que sonó fue el single del nuevo disco, “Borrascas & Anticiclones”. Sobre el escenario las primeras gotas de sudor se hacían notar y debajo de él, el público estaba ya dentro de una olla hirviendo. Entre los espectadores se encontraba Alicia Siquier, seguidora del grupo, quien confesó que estaba deseando escuchar el nuevo tema de la banda en directo. La albaceteña manifestó que le había parecido una gran elección para dar comienzo al espectáculo.

Las siguientes tres canciones que dieron inicio al concierto permitieron dar un paseo por la historia de La Pulquería. La banda hizo un recorrido por sus diferentes álbumes, desde el más cercano en el tiempo hasta el más lejano. Después de dar un anticipo de Lobo de bar (2016), atrasaron el reloj seis años hasta llegar a Fast Cuisine (2010) con “¿Dónde están?”. Se trata de un disco muy especial, ya que está marcado por la ruptura con su compañía discográfica, Sony Music, y el comienzo de una nueva forma de trabajo: la auto-producción. Según Jordi Carreras, guitarrista de La Pulquería, esta ruptura estuvo afectada por “el inicio de una gran crisis en el mundo musical a nivel empresarial, por la que las compañías dejaron de arriesgar con ideas y conceptos nuevos”. El músico está convencido de que su grupo “no comparte esos cánones que buscan”.

A base de “Machetazos en el corazón” recordaron a C’mon Fandango (2007). Los albaceteños entonaron más cargados de razón que nunca eso de “qué lindo fue volver a oír tu voz” y lo mejor es que esta vez no era para decir adiós. Fue en 2009 cuando La Pulquería pisó por última vez un escenario de Albacete. Desde entonces lo más cerca que había estado de este público fue en el festival Viña Rock (Villarrobledo, Albacete).

Cuando llegó el turno de rendir homenaje a Corridos de amor (2004) el público ya estaba eufórico.  No quedó ni una persona en la sala que no se desgañitara creyéndose el alter ego de Gerard Sanz. Sobre todo porque la melodía escogida para la ocasión fue “Morirse de pena”, que es una de las canciones más reconocidas del grupo y una de las que les dio el empujón hacia los escenarios.

Continuó el espectáculo y si alguien pensaba que la temperatura no podía aumentar más estaba equivocado: el sudor corría ya por todos los cuerpos. Inundaron la sala con “El día de los muertos” y parecía que el escenario ardiera. Cada vez daba la sensación de que la sala era más pequeña. Los músicos brindaban con el público. La gente saltaba sin control. Albacete estaba asistiendo a una auténtica fiesta y el anfitrión tenía acento mexicano.

Después del subidón, tocaba comprobar si el público pulquero había hecho los deberes, por lo que entonaron un tema del nuevo álbum: El viaje de los perdidos. Es, sin duda, una de los más especiales, ya que narra la historia contemporánea de la humanidad. “Es una canción del camino, un canto al frío vacío y un lamento en forma de grito”, han comentado los músicos en alguna ocasión. Enseguida vibró la sala con otra nueva canción: 10 años de Ron-Cola, que también tiene un trasfondo peculiar, pues se escribió para el décimo aniversario de La Pulquería y habla de ellos mismos.

De repente, tal y como declaró el grupo en su página oficial de Facebook, “la energía generada por los sudorosos cuerpos generó un vaho ambiental que hizo saltar los (…) «plomos»”. Jordi Carreras aseguró que lo primero que se le pasó por la cabeza es si podrían solucionarlo y si terminarían el concierto. Si bien, esa noche se produjo algo inusual, y es que el público se arrancó a cantar “Plata o plomo” y lo músicos no pudieron más que acompañarles con los instrumentos que no necesitaban electricidad y con sus propias voces. “Fue un momento mágico que nos gustaría repetir”, expresó el artista.

Esta anécdota se convirtió en una metáfora perfecta con la trayectoria del grupo. Hace cuatro años, la banda valenciana anunció que se retiraba. “Después de diez años sin parar decidimos hacer un descanso para volver a cargarnos de ideas”, reveló Jordi Carreras. El regreso de La Pulquería, dos años después, fue muy esperado. Según el guitarrista sucedió de forma natural, exactamente lo mismo que ocurrió con esa versión albaceteña inesperada de “Plata o plomo”.

Jordi Carreras: “Que el concierto se realizase en una sala pequeña hizo que la cercanía con el público fuera mucho mayor”

El espectáculo continuó con más energía aún y el subidón perduró hasta la última de las canciones. Repartieron tequila entre las personas que se amontonaban en primera fila y también algún que otro botellín de agua a los más acalorados. Sonaron temas como “No te despidas de México” o “El brazo”, tema que Jordi Carreras define como aquel “con el que la gente siempre se vuelve loca”. Entre tanto los mismos músicos se entregaron –y lanzaron- a los brazos del público.

Por todo ello, que el concierto se realizase en una sala pequeña solo tuvo consecuencias buenas esa noche. El guitarrista de La Pulquería explicó que gracias a ello “la cercanía con el público fue mayor e hizo que todo pareciera más real” y concluyó confesando que “fue un concierto de esos que no se olvidan”.

Valencia New Detroit

Anja Schneider

Anja Schneider durante su set en La3 // Fran Gosálbez

La Comunidad Valenciana es, por tradición y vanguardia, una de las tierras más fértiles de España en cuanto a cultura clubbing se refiere y en la actualidad vive uno de los momentos más dulces y enérgicos de los últimos años. Si bien es cierto que la incultura musical y la incapacidad de los sellos nacionales para plantear un panorama estable no ha fomentado la aceptación de los españoles ante una música tan distinta, las salas de nuestro país han puesto el listón muy alto.

La sala valenciana LA3 congregó el pasado día 18 de noviembre en torno a 700 personas para recibir a Anja Schneider, acompañada de tres potentes artistas nacionales como son el valenciano Gregori, Five Points y He Cosmos además del ruso Eterno.

La fiesta servía para dar el pistoletazo de salida a un nuevo tipo de eventos llamado fiestas WAX, que se darán tanto en el Oven Club como en la propia La3 una vez al mes. Las principales características de esta nueva temática son la conjunción de juegos de luces y efectos visuales junto a la música de grandes figuras de la electrónica europea, como lo es Schnneider. Anja es una productora, compositora y deejay berlinesa especializada en Techno, concretamente, dentro de las vertientes del Minimal Techno y el Acid Techno pasando incluso por el Tech-House en sus sets. Además de su actividad como artista, es famosa por ser la conductora un programa de radio con más de 200 emisiones llamado Dance Under The Blue Moon. Por él, han pasado gigantes musicales como por ejemplo Luciano, quíntuple ganador del DJ Awards y autor de temas tan imprescindibles como Rise of Angel, popularizado bajo el remix del también suizo Andrea Oliva.

A partir de las 10:30, La3 abrió sus puertas a todo aquel dispuesto a calentar motores de cara a lo que prometía ser una noche larga. Eterno se encargó de preparar el ambiente con un set de 2 horas que resultó ser una curiosa mezcla entre Progressive House con build-ups típicos del EDM que conjugó con cambios muy agresivos que llevaron la sesión a un ritmo frenético.

Después de Eterno, llegó el Techno. Si por algo es reconocible la fama que se ha ganado Valencia, e incluso Alicante, es por el increíble peso que ha adquirido este estilo dentro del panorama musical de la comunidad. La Sala Katamarán de Alicante, dirigida por Dereck Müller, integrante del sello ilicitano Insolent Music, la misma La3, Oven o CODE 152 en Valencia son ejemplos de que, además de las grandes salas especializadas en Techno como Barraca en Valencia o la Metro Dance Club en Bigastro, cada día más clubes deciden apostar por la música del 4/4 eterno.

Gregori, Five Points, formado por Álvaro y Dani, y He Cosmos son 3 nombres que comienzan a verse, y mucho, en los carteles de las fiestas de la capital valenciana. Entre otros motivos, la existencia de escuelas de nivel internacional como Berklee y Millenia, especializadas en música y producción sonido respectivamente, ha ayudado a hacer de Valencia en un caldo de cultivo artístico muy potente. Los eventos organizados por The Basement, una promotora ligada a estudiantes y ex-estudiantes de Berklee, y la actual creación de sellos musicales por parte de Millenia Estudios son un escaparate y una salida perfecta para artistas con talento y calidad.

“Estamos asistiendo a un cambio generacional entre el concepto actual de música electrónica y el de hace 10 años”

Algo que según estos artistas ha sufrido un cambio drástico en los últimos años ha sido la manera de percibir la música electrónica del público. En la actualidad, creen que existe mucha más gente que trata la electrónica como la música compleja, analizable que es. “Estamos casi asistiendo a un cambio generacional entre el concepto actual de música electrónica y el de hace 10 años” – afirma Jorge – “Los que escuchamos techno estamos dejando de ser los raros que bailan una música repetitiva y abusan de las drogas en un parking, en definitiva, se está haciendo justicia con el arte”.

Volviendo al arte, las luces e imágenes no paraban de sucederse en el interior oscuro de la La3; mientras, el reloj del móvil marcaba la media noche y llegaba el turno de Gregori. “Música con un sentido abstracto, ritmo monótono y repetitivo en la que no hay que hacer alardes, sino sacar el máximo rendimiento con el mínimo cambio”estas fueron las palabras de Jorge para describir qué es el techno para él. Eso fue lo que vimos, una música elegante con un groove oscuro, acompañada de colores vistosos que contrastaban con una pista entregada al joven DJ valenciano. Entre su selecto repertorio es difícil señalar un tema concreto, pero, por el momento y la reacción del público, en el clímax de la sesión llegó Please, Stay del francés Mathieu Faubourg, una mezcla perfecta de sonidos ambiente en forma de pads suaves y eufónicos que crean un contrapunto sublime con bombos que dan fuerza al tema y unas percusiones minimalistas. Una delicia que sumió a la pista de baile en un trance generalizado de placer auditivo.

“Los que escuchamos Techno estamos dejando de ser los raros que bailan una música repetitiva y abusan de las drogas en un parking, en definitiva, se está haciendo justicia con el arte”

Five Points no fue menos. Con un estilo más agresivo que el de Gregori, supieron conectar perfectamente con el resto de artistas y dar el relevo a He Cosmos con un público eufórico. Algo más rítmicos que su predecesor mostraron un techno con muchos graves y vocales afroamericanas. “Cuando entramos en cabina siempre es especial, disfrutamos haciendo disfrutar, por eso usamos un techno colorido y vivo”. Lejos de ser solo eso, su set tuvo momentos de transición, pasando del Tech-House más bailable a temas que sugerían sensaciones totalmente distintas. El set quedó definido sonidos oscuros del techno más puro y ritmos y vocales trepidantes perfectamente ligadas, algo distinto lejos del simplismo comercial de otros artistas.

El resto del espectáculo, como avanzaba anteriormente, corrió a cargo de He Cosmos y Anja Schneider. Las sesiones que prepararon los artistas se encontraban en perfecta sintonía, algo que es de agradecer. Tras casi 7 horas bailando, el público agradece no tener cambios bruscos de estilo y dedicarse simplemente a degustar lo que perfectamente podría haber sido un b2b de 3 horas. Los focos blancos e intermitentes se entremezclaron perfectamente con la percusión del Minimal Techno, hats con mucho attack marcaban el camino hacia el final de la primera fiesta WAX.

No todo el mundo pudo aguantar hasta el amanecer, pero, para los pocos afortunados que estuvimos, Anja nos regaló un precioso y emotivo cierre con I Can Change, un remix de Tiga de hace unos cuantos años. Cuando uno termina una noche así, solo puede dar las gracias.