“Durante mucho tiempo no se le ha dado importancia al umbral de sensibilidad de los autistas”

Lourdes Muñoz es psicóloga en la Asociación Ilicitana de Trastorno del Espectro Autista y de Lenguaje de Elche (AITEAL) / (Audio)

Lourdes Muñoz, psicóloga en AITEAL / PEPE MÁRQUEZ

Lourdes Muñoz, psicóloga en AITEAL / PEPE MÁRQUEZ

Lourdes Muñoz (Sevilla, 1965) es psicóloga y colabora con la asociación de autistas de Elche desde hace varios años. La especialista sevillana afronta con ganas la aventura en las ondas con el programa Con A de Autismo, en el que colabora con un grupo de niños de su asociación. Pero fuera de las risas y la diversión transmitidas a través de los micrófonos de Radio Jove Elx, el autismo es un trastorno que dificulta la adaptación e integración social de muchos niños.

Pregunta.- Con A de Autismo está siendo un éxito…

Respuesta.- Estamos todos muy contentos en la asociación. La idea de hacer un programa de radio nace como un pretexto para que los niños se responsabilicen de conectarse al mundo, buscar informaciones sobre cualquier tema y fomentar ciertas habilidades como la expresión verbal o las habilidades sociales. En resumen, la radio cubre muchas facetas deficitarias en autistas.

P.- Se podría decir que enfrentar a un niño autista con problemas de lenguaje ante un micrófono supone una especie de terapia de choque. ¿No es así?

R.- Sí, podría calificarse como una terapia de choque porque hacer un programa de radio es enfrentar a los niños autistas a lo que les cuesta. Desde la asociación no queremos que el programa sea un ejercicio de lectura porque ellos ya saben leer. El objetivo es que la espontaneidad, la reflexión y la diversidad de opiniones tomen protagonismo, ya que los autistas se caracterizan por ser personas muy rígidas.

P.- ¿Tuvo que preparar psicológicamente a los niños para el programa de radio?

R.- No. Teníamos el conocimiento de que una de las niñas del grupo de AITEAL, que participa en la asociación, iba a tener más problemas que el resto y en consecuencia le asignamos un papel con menor relevancia dentro del espacio radiofónico. El programa no presiona a los autistas en ningún momento, no pasa nada si ellos se equivocan durante la transmisión. El grupo se conoce muy bien y funcionan de maravilla.

P.- La radio puede ser una herramienta que aporte grandes beneficios a los autistas en su vida diaria. ¿De qué manera se puede sacar partido de esta iniciativa?

R.- Lo ideal es generalizar los beneficios, es decir, que las aptitudes que se trabajan con la radio se extiendan a otros ámbitos de la vida porque los autistas carecen de iniciativa en temas como el lenguaje o la comunicación. Por ejemplo, hemos creado una sección llamada Paquita, la agobiada de El  Toscar con la que los niños tendrán que buscar soluciones a los problemas que la vecina del barrio envíe a través de una carta al programa.

P.- La UMH ha lanzado una terapia con autistas basada en estímulos multisensoriales para mejorar el desarrollo infantil. ¿Qué opinión le merece esta iniciativa?

R.- Durante mucho tiempo no se le ha dado importancia al umbral de sensibilidad de los autistas, que en ocasiones es demasiado alto o bajo. Por ejemplo, para estos niños el sonido normal de una voz puede equipararse al de un chillido. Los problemas de sensibilidad no se dan en todos los autistas, aun así en AITEAL hemos registrado algún caso. Lo que se trata es de un programa de sensibilización sistemática con el que regular el umbral de lo soportable. En nuestro lugar de encuentro hay una cantidad de estímulos importantes, por eso solicitamos una sede, no sólo por las distracciones sino porque hay estímulos que no podemos controlar. Esta terapia a través de unos movimientos regula el sonido y otros aspectos que estaban cayendo en el olvido y que, por suerte, se han vuelto a retomar.

P.- ¿Conoce algún caso o situación de algún niño autista con problemas en el umbral de sensibilidad?

R.- Tengo una anécdota de una niña de unos 16 años que siempre iba sola al baño. Pero de repente eso se convirtió en un drama para la joven. Y resulta que la causa era que habían cambiado la iluminación del baño y ella al tener un problema de lenguaje no sabía contarlo.

P.- ¿No tiene la sensación de que al final son los padres los que tienen que poner todos los medios que poseen para mejorar la vida de sus hijos que padecen autismo?

R.- Que unos padres tengan que recoger, en 2015, toneladas de tapones para que su hijo tenga un tratamiento es una vergüenza. Hemos pasado a una etapa en la que hemos dejado que los políticos se ocupen de las cosas. Desgraciadamente no existe esa sociedad tan sensibilizada. Creo que los colegios deberían ofrecer pautas y alternativas para los niños autistas con recreos estructurados. En un congreso, una persona con asperger obtuvo el Premio Nobel en Física y Química y se suicidó porque se sentía solo. ¿De qué sirve tener una mente privilegiada si en lo humano y en la parte de la felicidad no me siento bien?

 

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