El cáncer en números

La Sociedad Española de Oncología Médica predice que en 2020 serán alrededor de 250.000 personas las diagnosticadas en España.

Los afectados por el cáncer aumentarán en 2020, según un informe publicado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), un total de 246.713 personas en el país. En 2015, los hombres y las mujeres afectados por esta dolencia fueron un total de 213.057, mientras que en 2016, según las predicciones de este centro, el número de casos aumentaría un 8%, situándose así en unos 236.134.

Este aumento del 15% de los casos diagnosticados de esta enfermedad desde 2015 hasta las predicciones del 2020, se debe principalmente a una carencia de una buena dieta, las causas medioambientales, la exposición continuada a una serie de determinadas sustancias contaminantes del ambiente o la desigualdad frente al acceso a los tratamientos o a la prevención.

Más del 30% de los cánceres se podrían prevenir evitando el tabaco, tomando alimentos sanos, realizando alguna actividad física y moderando el consumo de alcohol. Enrique Roche Collado, catedrático de nutrición de la Universidad Miguel Hernández (UMH), explica que una dieta pobre es la causante, en muchos casos, de que seamos afectados por esta enfermedad. Roche advierte que se debería tener cuidado con los contaminantes que portan los productos que se consumen: “los contaminantes que acompañan a los nutrientes de los alimentos que tomamos, o bien por las plantas o por los animales, pasan a la cadena alimenticia y pueden provocar algunos tipos de cáncer”, explica el catedrático.

Enrique Roche destaca que el sistema económico es, muchas veces, el causante: “Si queremos producir en masa, vender barato, etc, ésto implica una serie de prácticas a nivel agronómico que al final acaban contaminando suelos y los contaminantes pasan la cadena alimenticia. Es la cruda realidad y el tipo de sociedad que nos hemos montado”, asegura el catedrático.

Paciente consulta doctor

Una paciente acude a la consulta del doctor. /C. Barrionuevo.

Por otro lado, un tercio de las muertes de esta enfermedad son debidas a causas evitables, siendo el tabaco, la obesidad y el sedentarismo los factores de riesgo más importantes. Jose Luís Martínez Soto, director del área de Genética Molecular del Hospital de Elche, señala que aunque estos factores sean adversos para el ser humano y produzcan cáncer “somos tan complejos psicológicamente que somos capaces de engancharnos a una cosa que es perjudicial por todos lados y somos incapaces de librarnos fácilmente de ello”, explica el doctor Martínez.

“El envejecimiento es un factor que produce cáncer”, explica Jose Luís Soto, experto en Biología Molecular

Por otra parte, la relación entre edad y cáncer es un hecho: a medida que la persona envejece adquiere más riesgo de padecer tumores. En 2015 se han registrado por primera vez más defunciones que nacimientos, según el informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2015. En concreto, alrededor de 430.000 personas han fallecido y solo han nacido 410.000, lo que confirma el envejecimiento de la población española. Jose Luís Martínez Soto destaca que el envejecimiento de la población es un factor que, en sí, puede producir esta dolencia: “El factor en casi la gran mayoría de los tumores, lo que los produce, es la edad. El envejecimiento es un factor que produce cáncer. El organismo ya no funciona de la misma forma que cuando se es joven, que puedes toxificar mejor”, señala el experto.

En cuanto al factor psicológico, Gemma Peñalver, coordinadora del área psico-oncológica de Elche de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), señala que, cuando nos encontramos con un enfermo de este tipo, se deben cubrir las necesidades del paciente, tanto por parte de los familiares, como del psicólogo que le trata: “es un proceso, y cada parte del proceso tiene sus necesidades. Escuchar sus necesidades en cada momento y cubrirlas es muy importante”, explica. Por otra parte, la psico-oncóloga aclara que el paciente entra en “shock” al recibir el diagnóstico, por ello, “debemos explicar lo necesario para los primeros momentos de la enfermedad, y una vez que el paciente supera la fase de ‘por qué a mí, por qué ahora’ etc, le surgen unas dudas que hay que resolver”, señala.

“Todos los pacientes deben asistir a un psicólogo porque les ayudará a soportar la enfermedad”, aclara Gemma Peñalver, psico-oncóloga

Respecto a los datos del cáncer en referencia al marco psicológico, Gemma Peñalver destaca la importancia del tratamiento de esta dolencia desde el punto de vista psicológico, ya que “no hay un porcentaje porque todos los pacientes que sufren esta enfermedad deben asistir a un psicólogo, porque eso les ayudará a sobrellevar la enfermedad muchísimo mejor”, declara la coordinadora.

La geografía en el cáncer

Hay zonas de España en las que los riesgos de padecer estsa dolencia es un 50% más alto que en el resto del país. Jose Luís Martínez Soto explica que existe información epidemiológica de todas las ciudades de España, por lo que “se ha visto que hay diferencias en cuanto a nivel local”. Estudios explican el patrón espacial municipal de la incidencia asociada al cáncer de mama, de pulmón y de próstata en España.

El investigador molecular constata que, si en la década de los 90 había más casos de cáncer de mama en Cataluña y en Baleares, ahora ese riesgo se ha trasladado a zonas de Andalucía occidental. “En Huelva, Sevilla y Cádiz hay un 10% más de posibilidades de sufrir este tipo de cáncer que en el resto de España”, señala. Por su parte, el cáncer de pulmón se localiza en mayor número en Extremadura y la zona occidental de Andalucía, además de Asturias y Cantabria. Las principales razones serían un mayor consumo de tabaco y también una mayor contaminación atmosférica en estas zonas.

Y por último, el cáncer de próstata muestra una ligera desigualdad entre norte y sur, con una mayor tasa en Andalucía, aunque la evolución es a la baja en todas las regiones.

El género en el cáncer

Según datos epidemiológicos, 1 de cada 3 hombres y 1 de cada 4 mujeres va a padecerlo en algún momento de su vida. El tipo de tumor más frecuente en los varones será el cáncer de pulmón. Los diagnósticos siguientes con mayor frecuencia son el cáncer de próstata y de vejiga. En cuanto a las mujeres, el tumor con mayor incidencia es el de mama, seguido de los tumores ginecológicos entre los que se incluyen los tumores de útero, ovario, y trompas de Falopio.

Por otro lado, según el informe de la SEOM, en 2020 serán diagnosticados 148.998 hombres, mientras que las mujeres serán 97.715. El centro prevée que los cánceres de hombre más significativos en España serán el de próstata debido, principalmente a su alta incidencia y larga supervivencia. Mientras que en el lado de la mujer, el tipo de cáncer que seguirá predominando será el de mama. Los tumores ginecológicos y el colorrectal se sitúan significativamente por debajo.

Desde una perspectiva propia

Xello Picornell tenía 38 años cuando le detectaron un cáncer hematológico, es decir, un cáncer en la sangre. A grosso modo, ésta produce unos tumores y va repartiéndolos por el cuerpo. “Es lo que se llama ‘linfomas no hodgin’ y los produce la sangre”, explica Xello. Los primeros momentos de la enfermedad fueron los peores para ella, principalmente por la confusión en la que se sumió: “yo cuando llegué a la consulta y me dijeron que estaba enferma pensé: ‘¿y esta de quién está hablando?’, porque esa no podía ser yo, hasta que te das cuenta de que sí, que eres tú”, sentencia.

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Fotografía de Xello Picornell tras superar el cáncer hematológico.

Los primeros momentos de la enfermedad fueron “muy malos” ya que “la primera quimioterapia fue fatal, estuve diez días ingresada con morfina”, explica, “luego ya te lo acoplan al cuerpo para que no tengas reacciones, pero fueron fatales, muchos cambios del cuerpo, mucha debilidad, se te cae el pelo…”. Y los efectos emocionales tampoco variaron para Xello: “yo tenía un niño de 5 años y una niña de 9, y yo tenía que estar fuerte. El niño, además, cuando me veía con el pañuelo en casa, él también lo llevaba, y decía que éramos los Piratas del Caribe”, aclara.

“Tienes que tomártelo con mucha filosofía”, señala Xello, “sólo pensé en rendirme una vez, cuando me pusieron el primer gotero, pero viendo a mi marido y a mis hijos, dije: ‘de eso nada’, yo podía con eso”. Tras 5 años de tratamiento, Xello Picornell está curada y solo necesita análisis y chequeos regulares para controlar que todo sigue estable: “yo ahora necesito mis chequeos, mis consultas y recuperar los momentos con mi marido y mis hijos que me ha quitado el cáncer”.

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