El cine como experiencia para el público

El grupo de investigación Medios, Difusión y Expresión Audiovisual de la Universidad de Alicante define un tipo de imagen que hace que el espectador empatice con lo que ve en pantalla.

Imagen tomado con una cámara de acción GoPro / Laura Sala

Imagen de la Plaza de los Luceros (Alicante) tomada con una cámara de acción (GoPro) / Laura Sala

“Ningún arte traspasa nuestra consciencia de la misma forma que lo hace el cine”. El director de cine Ingrid Bergman no estaba equivocado, y es que el cine consigue generar experiencias únicas en la mente del espectador. El cine hace que el público empatice con superhéroes, villanos, pobres o ricos y hace que su mente sienta angustia ante una situación límite o se relaje cuando un personaje soluciona sus conflictos. Desde el principio de la historia del cine se ha considerado este arte como un espectáculo en el que público deja a un lado su vida y se sumerge en un entorno que no conoce pero le hace sentir vivo.

El grupo de investigación, Medios, Difusión y Expresión Audiovisual (MEDEA) de la Universidad de Alicante ha presentado un estudio titulado “El fenómeno de las cámaras de acción: una nueva tendencia en la producción audiovisual”. En este estudio, realizado por docentes de comunicación y psicología social, han definido un nuevo tipo de imagen, en el que a través de la tecnología empleada, activa en el espectador las neuronas espejo que permite tener las mismas sensaciones que el personaje que las graba. Este trabajo surgió como coincidencia a una serie de características que los investigadores observaron en una selección de videos colgados en Youtube y su objetivo es proporcionar una base para futuras líneas de investigación sobre este tema.

El estudio explica que las imágenes tomadas con cámaras de acción desde el punto de vista de un personaje, logran activar las neuronas espejo del cerebro del espectador. Estas neuronas copian las sensaciones reales y proporcionan al espectador una experiencia virtual en condiciones seguras. La inclusión de este tipo de cámaras y de tecnología más sofisticada en la producción audiovisual afecta a la narrativa  y, en definitiva, a todas las etapas por las que suele pasar cualquier producto audiovisual favoreciendo así, el avance de esta industria.

Las cámaras de acción son un tipo de cámaras de pequeño tamaño que permiten captar imágenes de gran espectacularidad con una alta calidad técnica. Un ejemplo muy conocido de estas cámaras es la conocida marca GoPro que, desde que salieron al mercado, han conseguido duplicar  sus ventas cada año. Su gran popularidad se ha demostrado dentro de las famosas plataformas de videos online como Youtube donde cada minuto son subidos al menos 3 videos realizados con este tipo de cámaras. La industria audiovisual no es ajena a esto y ha comenzado a incorporarlas de forma esporádica en muchas obras cinematográficas y generando a su alrededor nuevas posibilidades que caminan hacia un nuevo cine digital.

Rosa Ganga, colaboradora del grupo MEDEA, explica que “gracias a la tecnología, el cine ha ido avanzando y son las nuevas cámaras de acción las que están siendo muy útiles para este avance, sobre todo, para el cine documental”. Este género está siendo el gran beneficiario de la incorporación de esta nueva tecnología. Las cámaras de acción, gracias a sus caracteristicas de resistencia al agua y a daños físicos, permiten transportarla a cualquier lugar y en cualquier situación sin perder calidad en la imagen. Rosa Ganga afirma que el género documental “quizá sea donde más amplio campo de utilización tienen ya que se pueden realizar tomas de cámaras imposibles con un equipo técnico convencional” y por el contrario, “dentro del cine comercial su uso es diferente. Hay que plantearse muy bien si tiene sentido utilizar este tipo de cámaras y que aporta a la historia ya que toda técnica debe estar al servicio de lo que se narra”.

La representación de la realidad y la identificación con el espectador es la base de la filmografía. El avance tecnológico siempre ha ido muy ligado a esto, y la incorporación de nuevo material técnico facilita conseguir esa identificación del espectador con lo que ve. Verónica Cerdán, profesora de narrativa audiovisual explica: “El espectador empatiza con lo que está viendo de manera que necesita situarse en el ojo del personaje para sentirse parte de la historia pero siempre es necesario la presencia de la figura del director que cree y organice una narración lógica y fluida”.

El cine documental es el gran beneficiario de las famosas cámaras de acción.

La participación del espectador en lo audiovisual

Tanto Rosa Ganga como Verónica Cerdán, ambas docentes, están de acuerdo que, actualmente, hay una transición hacia otro tipo de cine. Este paso se está produciendo más por la forma de ver el cine, que por la tecnología en sí, haciendo al espectador participe del producto y, siendo las series de televisión las precursoras de esto. Cerdán afirma que “la ruptura con lo clásico viene por la participación del público gracias a la introducción de segundas pantallas”.

El espectador siente la necesidad de conocer e interactuar con su entorno para conocerlo todo de él. La industria no es ajena a esto y, por esta razón, está empezando a incorporar en el cine comercial formas de participación con el público, ya sea a través de aplicaciones móviles, páginas webs interactivas o contenido extra. Un ejemplo de esto es la famosa serie emitida en La 1 de TVE “El Ministerio del Tiempo” pensada para crear un entorno que gire alrededor de la obra audiovisual. Rosa Ganga añade que “las generaciones más jóvenes, que son nativos digitales, son los mayores precursores hacia un nuevo tipo de cine alejado de lo convencional y las compañías son conscientes de esto”.

Las generaciones nativas en la era digital son los precursores de un cine alejado de lo convencional

Rodaje de un cortometraje / Laura Sala

Rodaje de un cortometraje / Laura Sala

El actor y la tecnología

El avance tecnológico afecta a todos los ámbitos del cine desde el coste de la producción, al rodaje y posteriormente, a la edición y el montaje ya que actualmente, esta última fase gracias a la alta tecnología está permitiendo realizar imágenes con transiciones y efectos que hace unos años no eran posibles.

Andrés López, actor de teatro y cine, apoya firmemente la utilización de nueva tecnología y efectos especiales siempre y cuando tengan un sentido en la historia. “El avance tecnológico no tiene por qué ser algo negativo, como mucha gente del sector piensa. De nada te sirve un equipo de ensueño si no cuentas nada que merezca la pena” comenta el actor.

Desde los inicios del cine, el actor ha sido la figura que más condicionado se ha visto a la hora de realizar su trabajo. Ya ocurrió en el paso del cine mudo al cine sonoro y, posteriormente, al cine clásico. Andrés López explica que “el actor nunca debe estar condicionado por la tecnología, en cambio si lo estará por su trabajo previo y preparación” y argumenta que “cada actor tiene su forma de trabajo que mejor le funciona y el avance tecnológico tan solo afecta al actor en cuanto a presencia en la imagen en la que saldrá más o menos favorecido”.

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