“El debate sobre la jornada continua ha dividido a la ciudad”

Patricia Maciá, concejal de Educación del Ayuntamiento de Elche

Hace cuatro meses una cuestión educativa generaba una alarma social que todavía sigue latente en los colegios ilicitanos. La implantación de un horario escolar diferente ha abierto numerosos interrogantes acerca del devenir de la ciudad. Patricia Maciá, edil de Educación, se sitúa en el centro de una  polémica que, según ella,  ha generado una brecha social: la jornada continua. Mientras tanto, los más pequeños esperan ansiosos otro tipo de alarma, la que anuncia el fin de las clases. Alerta que puede que tarde en sonar una hora más de lo habitual.

Patricia Maciá en su despacho /Itziar Martínez

Patricia Maciá en su despacho /Itziar Martínez

Tras numerosas peticiones de los padres y centros educativos, sobre todo de la provincia de Alicante, para que se implante la jornada continua, de los 47 colegios públicos de Elche (sin contar los concertados), 25 no tienen  jornada continua y los 22 restantes sí. Según la concejal de Educación los padres han votado “en función de su comodidad y no han pensado en la educación de sus hijos”.  Los defensores de la jornada continua defienden que la vida familiar se ve notoriamente mejorada ya que los niños pueden pasar más tiempo con sus padres y madres. Sin embargo, uno de los mayores problemas derivados de la presión y organización de los tiempos escolares es la incompatibilidad con los horarios laborales y los problemas familiares derivados de la distancia al centro. Para Maciá este debate necesitaba una reflexión más profunda al ser muchas las consecuencias que genera este cambio de horario.

“Al Ayuntamiento le surge ahora un problema que ha de afrontar y es la escolarización según la preferencia entre centros de jornada continua o partida”, declara  la edil. El Ayuntamiento establece unos criterios basados en la cercanía del centro al hogar a la hora de escolarizar a niños. Patricia Maciá asegura que se mantendrá “firme” a lo establecido porque de lo contrario “se generará conflicto”. A menos de un mes del inicio del curso escolar, algunos padres ya han solicitado el cambio de centro. Una petición que, por el momento, ha sido denegada.

Los comedores escolares desempeñan una función nutricional y educativa importante, contribuyen a la adquisición de hábitos alimentarios y son marco de socialización y convivencia. El número de usuarios de este servicio ha incrementado paulatinamente. Sin embargo, existe la posibilidad de que la implantación de la jornada continua merme el número de comensales. Maciá asegura que Consellería exigirá que todos los colegios, independientemente del horario que tengan, ofrezcan el servicio comedor. “En el caso de que se suprima el comedor, Consellería suprimirá la beca, pero entiendo que eso no lo van a permitir”, añade.

La resolución de la Consellería d’Educació, del pasado 13 de junio, dictamina que el centro deberá continuar ofreciendo los servicios de comedor y transporte escolar en el caso en que los estuviera ofreciendo con anterioridad. Por este motivo Maciá delega cualquier queja de los padres a esta institución y recalca que no es potestad del Ayuntamiento hacerse cargo de esta cuestión.

Lo mismo sucede con las  actividades extraescolares. La edil reconoce que es lícito que los colegios que acaban de implantar la jornada continua pidan al Ayuntamiento una ayuda económica. Sin embargo, se niega a costearlas porque considera que no se debe “pagar y dar prioridades a unos colegios porque sean jornada continua. El dinero es de todos, no de unos cuantos”, declara.

Las actividades extraescolares que se exigen para la jornada continua dependen de las preferencias presupuestarias del Ayuntamiento. Desde la concejalía de Educación revelan no disponer de dinero para esas cuestiones y  crítica que Consellería se “debería haber mojado más” a la hora de decidir a dónde se destinará el dinero de estas actividades. Según un análisis, existe una rotunda menor participación en actividades extraescolares en los centros con jornada continua que en los de jornada partida.

Algunos colectivos se han visto afectados por el cambio de horario en los colegios. Entre ellos, el cuerpo de Policía y los porteros. La Policía Local tendrá que redistribuirse para adaptarse a los distintos horarios de los colegios ilicitanos. Deberán atender los centros de jornada partida, que finalizan a las 13:00 horas, y  a las escuelas de jornada continua, que terminan a las 14:00 horas. Los porteros de los colegios también tendrán que amoldarse a la nueva situación.

Las escuelas deben permanecer abiertas, según se explica en la resolución de Consellería, de 9:00 horas a 17:00 horas. Por tanto el servicio de los porteros ha de cubrirse durante ese horario. Desde  el Ayuntamiento tratan de ofrecer un mismo horario para todos estos profesionales, independientemente de que sean colegios con jornada partida o continua porque, de lo contrario, “habría discriminación entre un mismo puesto de trabajo” declara la edil.

Ahora, la rutina en la ciudad de Elche se desarrolla en dos horarios diferentes.  Los padres y niños deberán amoldarse a la decisión que ha tomado el conjunto de padres del colegio. El día a día transcurre, y como destaca Patricia Maciá: “lo que se ve afectada es la educación de los niños”.

Itziar Martínez

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