El examen más temido por cualquier estudiante

Hoy en día para poder conseguir un trabajo todo el mundo necesita tener un mínimo de inglés, por ello cada vez más gente está estudiando dicho idioma. Muchos se quedan en el B1, otros son un poco más ambiciosos y optan por el B2, a partir de este nivel solo los valientes se enfrentan al todo poderoso C1 de Cambridge.

Aún recuerdo cuando nada más salir del B2 o First, como lo denomina Cambridge, todo mi grupo dijimos que nos plantábamos, que ya estábamos satisfechos con nuestro nivel de inglés. Dos meses después volvíamos a estar en la clase de siempre intentando asimilar la nueva gramática que solo se usa en los registros más formales de esta lengua. Yo me presenté hace 5 meses sin ninguno de mis compañeros ya que algunos ya lo tenían, otros tuvieron que dejarlo por falta de tiempo y el que tenía que presentarse conmigo decidió irse a Londres para trabajar en verano.

 

Una vez pasado el mal trago del estudio, los nervios del examen y la desesperación esperando la nota, gran parte de las sensaciones que vivimos se nos olvida, ese mal rato se nos olvida y no parece para tanto, pero sí lo es.

Solo los valientes se enfrentan al todo poderoso C1 de Cambridge.

El sábado pasado, 12 de diciembre, mi eterno compañero, José Antonio, se presentó y volví a vivir los mismos nervios y las mismas quejas que hace cinco meses. A la academia examinadora de Apropos solo se presentaron 12 valientes, cuatro menos que a mi convocatoria y, como no, los nervios se apoderaron del lugar. Todos los que no nos presentábamos tuvimos que esperar cuatro horas interminables con sus descansos para los que se examinaban de unos veinte minutos. Mientras pasaban las horas no hacía más que recordar todo lo que Jose Antonio había estado estudiando y como había tenido que volver a hacer el fastidioso Use of English o escuchar los listenings que ya había hecho, como calculábamos la nota porque con el nuevo cambio ya sí que nos habíamos perdido del todo.

A eso de la una y algo José Antonio salió de la clase, solo le quedaba el speaking y se le veía cansado, harto después de tantas horas atrapado en esa habitación de cristales y fue ahí cuando reviví mi propio examen. Nos dijo que el listening había sido imposible, que hablaban muy rápido y el vocabulario era demasiado técnico, el reading  demasiado denso y que con eso de que lo han juntado con el maravilloso use of English casi que no había tiempo material para terminarlo, y por último el writing no le había dado tiempo. En esto último no coincidíamos, era lo único. Nuestra profesora no hacía más que reírse de nosotros, éramos como dos niños pequeños quejándonos.

Clase de inglés

Alumnos descansando tras una jornada intensiva de estudio/Carolina Ibarra

Solo quedaba un paso para terminar y descansar un poco del inglés, porque después de la paliza de gramática que el C1 necesita todos necesitamos unas vacaciones y olvidarnos de tanta estructura gramatical tan rara.

El speaking esa parte en la que te pueden preguntar de todo y dejarte sin palabras en menos de un segundo y en la que te pueden fastidiar todo el trabajo que has hecho con un compañero que no te deje hablar para nada y no haga más que interrumpirte, por esto último siempre hemos intentando presentarnos por parejas y evitar cualquier problema, además, así te aseguras de que si te atascas te van a echar una mano. Pero no fue su caso, salió contento y más relajado, aunque solo él sabe si lo estaba por haber terminado o por haberlo hecho bien.

Te pueden fastidiar todo el trabajo que has hecho con un compañero que no te deje hablar para nada y no haga más que interrumpirte

Ahora llega un mes de espera que tanto él como las demás personas que se presentaron se les hará eterno, repasando cada error o pensando que la respuesta que escogieron sin tenerlo claro estaba mal. Seguramente les pase como a mí y el día que vean la nota se les olvidará todo el inglés que saben y tendrán que poner en el traductor “pass with”  y aún viendo que lo han aprobado pasarán unos cuantos días incrédulos, mirando una y otra vez la nota y sintiéndose orgulloso de sí mismo porque todas las horas invertidas y el esfuerzo dedicado a estudiar habrán merecido la pena y sentirán que pueden con todo o más.

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