“El mundo de la ortopedia en España tiene muchísimo fraude”

Las prótesis para amputados requieren experiencia, pericia y conocimiento y, sólo el 15% de los ortopedas están cualificados para fabricarlas

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José Vázquez, fundador de ADAEPIS, proporciona ayudas y formación de tipo social a los amputados que lo necesiten/ Fotografía cedida

Cooperar con las personas que acaban de sufrir una amputación y facilitarles información para hacer más llevadera su nueva vida. Este es el trabajo que desempeña la Asociación de Amputados en España por la Integración Social (ADAEPIS), fundada en el año 2004 por José Vázquez Rojel, licenciado en Derecho y un damnificado más que ha tenido que recurrir al uso de prótesis. La organización, que carece de sede fija, trabaja para ayudar a afectados de todo el país. Han colaborado con ortopedias para hacer llegar prótesis a países latinoamericanos y africanos, donde mucha gente no tiene recursos suficientes para permitírselas.

Pregunta: En la mayoría de los hospitales de España trabajan rehabilitaciones tanto mecánicas como físicas, pero la mayoría carece de ayuda social o informativa. ¿Es esta la motivación por la que surgió Adaepis?

Respuesta: Sí. Nació en el servicio de rehabilitación del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Ayudamos a personas que acaban de ser amputadas proporcionándoles información necesaria y de calidad para poder adaptarse a su nueva realidad. Uno no se prepara para que le amputen una pierna, y a todo aquel al que le ocurre se encuentra absolutamente fuera de lugar, descolocado, sin ningún tipo de ayuda informativa. Nadie habla de esto, ni los propios hospitales ofrecen algún tipo de asesoría más allá de darle a uno la dirección de un ortopeda. Por eso el primer objetivo era poder darle esta información a todos los socios y no socios. Ayudamos a todo aquel que llama por teléfono. Es una pequeña orientación: primero a nivel personal, de apoyo y ayuda para que el individuo se ubique en su nueva realidad y, en segundo lugar, es información práctica sobre dónde conseguir una prótesis, ayudas, etc.

P: En su página web  se refleja que cuentan con un almacén para donaciones a personas con falta de recursos a la hora de obtener una prótesis, ¿siguen manteniendo este servicio?

R: En realidad nunca ha funcionado muy bien porque a las personas a las que realmente podemos ayudar usualmente viven fuera de España. Esto hace que los costes derivados del envío se inflen, y no tenemos quien los sufrague. Alguna que otra prótesis se ha enviado, pero a coste privado. Verdaderamente, en España sí hay una garantía por parte de la sanidad pública de cubrir esa necesidad, así que por suerte la gente no tiene que recurrir a nosotros. Los que piden ayuda externa suelen ser de Colombia, México o Argentina. Normalmente podemos obtener las prótesis en España por un valor de unos 1.500 o 1.800 euros mientras que en esos países suelen costar unos 3.000 o 3.500. También hemos colaborado con alguna que otra ortopedia que tiene proyectos de cooperación en África y ellos han llevado las prótesis hasta allí. Las prótesis que donamos las solemos conseguir por particulares. A veces nos llaman y nos donan su prótesis porque se la han cambiado por una nueva y quieren dársela a alguien que la necesite. Otras veces hay gente que renuncia a la prótesis y nos la entrega para que la use otra persona. Ninguna empresa nos ha donado nunca ningún artículo.

P: Pese a que esta necesidad está garantizada por la sanidad pública, ¿desde el comienzo de la crisis ha notado que la gente tiene más problemas para conseguir una prótesis?

R: Sí, la crisis ha hecho que la parte más débil de la población haya sufrido más las consecuencias de los recortes. No ha habido una protección especial para un colectivo tan vulnerable; lo contrario, ha sufrido mayormente las consecuencias.

P: Ustedes denuncian estafas por parte de ortopedas, ¿a qué se refiere exactamente?

R: La ortopedia en España no está regulada igual que en otros países. Aquí no hay estudios muy avanzados, hay cursos y alguna cosa más, por lo que el nivel ortopédico realmente es muy bajo. Existen unos “ortopedas” que tienen simplemente la autorización administrativa para poder fabricar prótesis y que, sin embargo, no tienen ni la pericia ni la formación (ni la sensibilidad) como para hacerlo. Consideramos una estafa todo aquello cuyo resultado no sea el que establece la norma y lo que necesita el paciente. Y hay muchísimos casos, puedo decir que aproximadamente solo el 10 o el 15% de los ortopedas en España están cualificados para poder fabricar una prótesis en condiciones. Hoy por hoy para ser ortopeda sólo hace falta una licenciatura en Farmacia y un curso de 3.000 horas que no es ni presencial. Y no es un curso en el que se aprende a hacer autoprótesis, sino que es muy básico y falto de materia. Además, la autoprótesis no abarca solo el área de la amputación: es todo tipo de ayudas ortoprotésicas que a lo mejor no son específicas para amputados. Las prótesis para amputados requieren mucha experiencia, bastante pericia y mucho conocimiento, y los requisitos que hay en España para ser ortopeda no validan este tipo de trabajo.

P: Si tan bajo es el nivel de la ortopedia en España, ¿cómo cree que se podría mejorar o cambiar el estado de esta profesión a nivel nacional?

R: Profesionalizando más el sector, haciendo que los cursos de formación de nuevos ortopedas tengan un reconocimiento público a través de las universidades y centros de formación. No en todas las comunidades autónomas se requiere un curso especializado y es algo necesario, ya que una de las características principales de la ortopedia es la práctica. Quien no ha hecho prótesis no entiende la mecánica o el funcionamiento de las mismas. Abrir una ortopedia sin haber hecho una sola prótesis pero estando habilitado es lo que conlleva una estafa.

P: ¿Qué comunidades autónomas tienen el acceso al título de ortopeda más regulado?

R: Están todas más o menos por igual, todas tienen, aproximadamente, las mismas regulaciones. De hecho, la ortoprótesis en España es un desastre. Nunca nadie se ha preocupado por esto, ni el Ministerio de Sanidad ni ningún gobierno. No es un problema visible ni urgente para ellos. Hay países como Alemania o Francia donde el nivel es espectacular. El gobierno paga todos los costes de la ortopedia sin límite, y a los pacientes amputados se les facilita todas las prótesis que realmente necesitan. A nivel europeo, Portugal nos supera en prestaciones para ortoprótesis. En nuestro país se nos da un catálogo con un presupuesto y un “búscate la vida: si te da para una prótesis, bien y si no, hasta luego”. Existen determinadas comunidades autónomas donde está prohibido dar cierto material para ortoprótesis, que es justamente el que necesita el amputado. Por ejemplo en Andalucía está prohibido que un amputado lleve un pie de carbono. Prohibido. Es increíble. Lo que puede evitar daños mayores en el futuro y está prohibido por ley. Es la sinrazón más absoluta.

P: Con el gran avance científico en la actualidad, ¿cómo se pueden producir situaciones en las que se prohíba el acceso a materiales necesarios para prótesis e implantes?

R: Es su lucha contra el fraude. El mundo de la ortopedia tiene muchísimo fraude. Andadores, muletas, encajes, rodillas, plantillas… siempre ha habido un foco de corrupción ahí. Entonces para evitar el fraude hacen tabula rasa y pagan justos por pecadores. En vez de perseguir el fraude e intentar ejercer de forma más eficiente la ortopedia, se corta por lo sano y prohíben materiales.

 

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