“El problema no es que la OMS siga considerando la identidad de género como patología, sino que no haga nada para comprobar si esto es cierto”

Álvaro López de Medina González, coordinador de Diversitat Jove (Audio Entrevista)

Álvaro López de Medina González, coordinador de Diversitat Jove / J.Miró

Los Derechos Humanos son siempre un tema controvertido cuando hablamos de países como China o Venezuela. Sin embargo, cuando nos paramos a ver la situación en nuestro país respecto a los derechos reconocidos a una parte de los individuos de nuestra sociedad apartamos la mirada. Sobre todo cuando hablamos de un colectivo casi marginal como es el de los transexuales. Álvaro López de Medina González, coordinador de Diversitat Jove (el área de Juventud de Diversitat LGTBI (Lesbianas, Gays, Transexuales, Bisexuales e Intersexuales) de Alicante y participante de la comisión gestora de la organización, alega que, a pesar de lo que se ha avanzado en la situación, a nivel institucional, las personas ‘trans’ no están bien representadas.

Pregunta: ¿Qué es Diversitat Jove?

Respuesta: Diversitat Jove es el área de Juventud de la asociación LGTB de toda la provincia de Alicante que actúa a nivel comarcal. Nos enfocamos principalmente en la juventud, ya que, a pesar de que quitamos bastante gente por edad, seguimos englobando todas las orientaciones sexuales, identidades de género y todas las problemáticas que tiene el colectivo. Además, nuestro trabajo no solamente es a nivel provincial, sino que al estar dentro de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (LGBT), también tenemos que participar muchas veces en campañas a nivel estatal.

P: ¿Cuál es el propósito de la organización?

R: El propósito de la organización es conseguir que todos aquellos derechos -que no dejan de ser derechos humanos- del colectivo LGTB que no están siendo aceptados, sean de una vez reconocidos. Con esto, se estaría cumpliendo la declaración universal que se escribió después de pasar dos guerras mundiales y que en muchos países se violan continuamente, ya no sólo los derechos del colectivo LGTBI, sino derechos de personas dentro y fuera de éste. Así como derechos que incumben a los dos.

P: ¿Cómo es el trabajo de la organización?

R: La asociación se divide en diferentes áreas. Además de Juventud, están Educación y Universidad,  Internacional y Derechos Humanos. Así como la secretaría de Asuntos Jurídicos, que se encarga de todos los temas jurídicos que llegan a la organización. Luego están Políticas Lésbicas, Transexualidad y el Área bisexual. Hay diferentes sectores que se encargan del ámbito que le toque en cada caso. Los más activos actualmente son Educación y Universidad, ya que centros educativos nos piden charlas de formación en diversidad afectivo-sexual. Esta es una de las armas de visibilización más grandes que tenemos.

P: ¿Cómo apoya la organización al colectivo transexual?

R: La problemática transexual podemos, y deberíamos, dividirla en dos vías de trabajo diferentes: la transexualidad general y la transexualidad infantil, que no se trabajan del mismo modo. En el caso de la transexualidad en general, digamos adultos, la mayor problemática que suele llegar a la asociación suelen ser denuncias o quejas, por discriminación, ya sea en el ámbito laboral o en el sanitario. Sobre todo porque al no haber ninguna ley que proteja a las personas transexuales de no ser aceptadas en un puesto de trabajo por su identidad de género, es lo que aboca a que un gran número del colectivo transexual acabe dedicándose a la prostitución. En el caso de la transexualidad infantil, uno de los mayores problemas es que se les diagnostique la patología de la transexualidad, ya que según la Organización Mundial de la Salud esto aún es una enfermedad. Éstos, tienen que pasar un proceso de reconocimiento que dura entre un año y dos, dependiendo de la CCAA, en el que un psicólogo/psiquiatra/sexólogo les debe diagnosticar Disforia de Género para poder pasar al proceso de hormonación y, finalmente, a la reasignación de género.Los padres nos suelen pedir consejo sobre dónde llevar a sus hij@s para el tratamiento, ya que hay médicos que no los tratan como personas que están mal de la cabeza.

P: ¿Qué dificultades sociales tienen las personas transexuales?

R: Además de la que he comentado de la prostitución, a nivel social, cuando se ve a una persona transexual por la calle, los pensamientos que se le suele pasar a la gente por la cabeza son negativos. También se encuentran problemas en el ámbito familiar, porque mientras que las orientaciones sexuales se han aceptado bastante bien en las familias con el paso del tiempo, las identidades de género no tanto, y se conocen casos en los que en la propia familia no quieren saber nada de un hijo/hija/sobrino/nieto por el simple hecho de que su identidad de género no coincide con su sexo biológico. Esto da lugar, muchas veces, a abandonos, a gente que se tiene que marchar de su casa porque no es aceptada. Todo esto, va seguido de los pasos de “me tengo que ir de mi casa”, “no tengo recursos”, “me las apaño como puedo”. Muchas personas transexuales llegan a centros penitenciarios por delitos menores como pueden ser hurtos para poder sobrevivir. Además, en estos centros también se dan problemas, ya que si no se ha pasado la reasignación de género, los funcionarios no saben si la persona en cuestión tiene que ir al módulo de mujeres o al de hombres y esto da lugar a una discriminación.

P: ¿Existe voluntad política para mejorar la situación de los transexuales?

R: Se podría decir que sí, desde la campaña electoral, en el tiempo que llevo en el activismo hay momentos en los que te fías de los partidos políticos. Es cierto que algunas fuerzas progresistas sí que se interesaron bastante por la transexualidad y de hecho a día de hoy se está desarrollando una ley integral de transexualidad que de aquí a unos meses suponemos que se debatirá en las Cortes Valencianas si se aprueba o no, y que esperamos que siga un los pasos de la Ley Integral de Transexualidad que se aprobó hace año y medio en la Junta de Andalucía.

P: ¿Cómo ve, desde su perspectiva, la realidad de los transexuales?

R: Aparte de mal por todas las problemáticas que tienen (sanidad, educación, laborales…),  también porque no se conocen leyes a su favor o porque éstas no se aprueban. Porque si los gobiernos se guían en base a lo que dice la OMS, no vamos a avanzar nunca. Yo personalmente, creo que vamos avanzando, poco a poco y lento. Sin embargo, esto no hubiera sido así de no ser por personas como Carla Antonelli, primera diputada transexual en España, por organizaciones como la Fundación Daniela, que está aquí en Alicante, o muchas otras organizaciones de transexuales que están todos los días al pie del cañón, luchando por una ley integral de transexualidad a nivel de Estado español para que no que tengamos que ir poco a poco por autonomías, hasta que algún día el Gobierno Central decida aprobar alguna.

P: ¿Qué opinión tiene de que la OMS tenga a los transexuales en la lista de enfermos mentales?

R: Todo lo que tiene que ver con orientación sexual o identidad de género, hemos visto como con los años ha ido cambiando a peor. Sé que es irse muy atrás en el tiempo, pero en la época de la Antigua Grecia, cosas como la homosexualidad no era un terrible pecado, o algo por lo que deberías avergonzarte. Con el paso del tiempo, en el siglo XVI se empezaron a buscar explicaciones psiquiátricas a la homosexualidad y a la transexualidad. Ya en torno a 1800, un neurólogo alemán afirmó que era una alteración psiquiátrica de la infancia que te alteraba y te producía estos “problemas” mentales. Después, aparecieron diversas organizaciones de psiquiatría y la OMS. Precisamente, esta última es la que más influye en este tema, junto con la Organización de Psiquiatría Alemana, y que poco a poco parece que van avanzando. En 1992, el 17 de mayo por fin se dieron cuenta de que las orientaciones sexuales no son enfermedades mentales y las descatalogaron como patología, pero la transexualidad sigue considerándose como tal. El problema no es que la OMS a día de hoy siga considerando las identidades de género como una patología, sino que no se esté haciendo nada para comprobar si es cierto que lo son.

P: ¿Hay algún tipo de discriminación institucional?

R: En el colectivo transexual sí que la hay, y en la transexualidad también. En el momento en que, por ejemplo, tienes que rellenar un formulario y solamente te dan “Hombre/Mujer”, cuando en identidades de género se ha demostrado que hay más que hombre o mujer. Incluso en sexo biológico, o por ejemplo intersexuales, que es algo totalmente natural, pero que no se reconoce nunca institucionalmente. Si coges cualquier formulario, como mucho te dará la opción de “otro”, que queda bastante despectivo, cuando la intersexualidad es algo real, clínico y algo que se debe de respetar aunque no sea lo general. La falta de leyes que reconozcan derechos de las personas por su identidad de género deja claro que hay una discriminación. Se puede decir que España está más avanzada, porque ILGA Europa, que es la organización a nivel europeo de temática LGTBI, en 2014 publicaba que en ese año España tenía un 72% de los derechos reconocidos, pero muchas veces son leyes que se quedan en papel mojado, pero te vas a países que consideramos potencias de Europa que a lo mejor no llegan al 50% de los derechos reconocidos y por tanto, la discriminación es totalmente lícita al no haber ninguna ley que reconozca el derecho de esas personas de su condición de orientación sexual o identidad de género.

P: ¿Qué proyectos tiene Diversitat Jove para mejorar la situación de los transexuales?

R: Diversitat Jove como tal no tiene ningún proyecto, es decir, eso lo tiene que trabajar directamente el área de Transexualidad, y todos los planes de trabajo que tengan orientados a la transexualidad infantil los cubriría con el área de familia y con el área de Juventud. Nosotros, lo que sí que hacemos son campañas de visibilización y sensibilización, tanto en las formaciones que hacemos de forma externa como interna.  Somos conscientes de que no lo sabemos todo y que tenemos que estar en constante formación. Le damos mucha importancia a la transexualidad porque es algo que normalmente se ve en televisión y no en los libros. Y cuando sale en éstos, se ve con el ‘sambenito’ de que es una enfermedad.

Laura Sala Zaragoza

Eva Moya Melgarejo

Jorge Miró Sonadelles

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