El séptimo arte pierde su esencia

El cine está cambiado. Ahora consiste en una forma más de entretenimiento y hay más diversidad a la hora de entretenerse. Nada que ver con antaño, cuando el cine era una de las pocas opciones que existía. Por otra parte, el precio ha aumentado considerablemente y los cines de las ciudades están en peligro de extinción y con ello la cultura cinematográfica.

El Cine Coliseo, El Gran Teatro, El Ideal, El Capitolio, El Central, La Avenida, El Cine Paz, El Palafox, Gayarre, Victoria, Pomares, Alcázar, Aana. Convertidos en discotecas, supermercados, tiendas de ropa o simplemente abandonados, terminaron en el olvido y con ellos sus espectadores. Una época dorada que se ha apagado con los recuerdos de las personas. Ahora Elche solo cuenta con tres cines: el Odeón, el Cine Club y las salas Abc. ¿Qué ha pasado?

La televisión fue un inconveniente para el avance y el progreso de la cultura cinematográfica. “Tras la llegada de la televisión el cine fue en decadencia porque las personas contaban con una pantalla en sus casas”, contaba Miguel Ors, catedrático de la UMH. Los móviles, internet, tablets y demás aparatos electrónicos también han contribuido a que el cine desaparezca. El actual vicepresidente del Cine Club de Elche, José Francisco Cámara, opinaba “Estamos volviendo a la cueva de platón donde en la pared se proyectaban imágenes. Es un caso exagerado pero sí que es cierto que la pantalla se reduce y se elimina el acto social”.

Otro factor que contribuye a la desaparición de las salas en los centros de las ciudades son las estrategias comerciales de las grandes corporaciones. Los centros comerciales han optado por introducir los cines como un elemento irremplazable dentro de sus actividades. Pero “ya no vamos a los cines a disfrutar únicamente de la película, sino participar de un sinfín de actividades que nos ofrecen estos centros”, como asegura Cámara. Este es un proceso de decadencia en cuanto a la calidad del séptimo arte que ha llegado también a la ciudad ilicitana.

El problema de la ciudad de Elche es el cine para los jóvenes ilicitanos. Sin las multisalas ABC del centro comercial l’Aljub, el ocio cinematográfico para el público juvenil estaría en el olvido. No hay material suficiente para contentar a los adolescentes. El obstáculo que pone la gente de ‘arriba’ es el precio excesivo de la entrada, lo que provoca que muchísimas personas que preferían pasarlo bien en el cine, opten ahora por ver películas en sus casas de manera ilegal o por cualquier otra actividad más asequible.

Alba Otero, Julio Pérez, Laura Pascual y María Segura

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