EN LAS PEORES MANOS

 

Elche se vuelca contra la violencia machista y reivindica los derechos de las mujeres con una manifestación por las calles más oscuras de la ciudad.

Todos son bien recibidos, hombres y mujeres. Se les ha convocado a las nueve de la noche en la Plaza de Congresos. Llegan poco a poco, unos en grupo, otros solos y algunos se acercan sólo a husmear que se cuece por aquí. Es 25 de noviembre, día internacional contra la violencia de género y la organización feminista “Elx pel dret a decidir” ha convocado una manifestación para acabar con una de las mayores enfermedades que sufre el mundo: el maltrato machista.

Los colectivos feministas de Elche han convocado otra manifestación el 17 de diciembre contra la violencia de género. /Adriana Prados

Los colectivos feministas de Elche han convocado otra manifestación el 17 de diciembre contra la violencia de género. /Adriana Prados

 

En julio de 2014, el Ministerio de Interior publicó un manual con una lista de consejos para prevenir violaciones.  Un sumario basado en la política de miedo que limita y empece  la autonomía de las mujeres. “Eche las cortinas para evitar miradas indiscretas”, “evite la espera en paradas de autobuses solitarias” o “no ande por calles poco transitadas y oscuras”, son algunas de las pautas que el Gobierno recomendó seguir en su día. Estas advertencias no lograron pasar inadvertidas y miles de personas arremetieron en su contra.

La manifestación de hoy lleva el nombre de “Mujer, toma la noche” en reivindicación a esas medidas que amurallan derechos, como la libertad, de cada mujer. Por ello, el evento transcurre en las calles más solitarias y oscuras de la ciudad de Elche.  Callejones en los que ni los transeúntes ni la luz existen, huertos repletos de palmeras donde cualquier delincuente puede esconderse, barrios marginales en los que el grito de una mujer acosada o violentada no tendrá eco.

“La política de prevención de la violencia machista propuesta por el Gobierno crea miedo y limita la libertad de las mujeres”, exclama la joven feminista Luisa Pedraza

Antes de comenzar la marcha, con la plaza semi llena de expectantes  varias mujeres toman el micro para leer un pequeño discurso.  “Ni devotas, ni sumisas, somos gordas, bolleras…”, exclama una de las chicas con bastante indignación. La siguiente en tomar la voz es una de las más jóvenes, no llega a los veinte años. Con su aguda voz resalta una de las frases que será protagonista durante toda la noche “Ni una más, nos queremos vivas y libres”.  Luisa Pedraza, otra joven que hace menos de un año que llegó a “Elx pel dret a decidir”, insiste en que el Gobierno de España ha instaurado una política de subordinación para evitar el maltrato a la mujer en vez de enseñar al hombre a no violar ni a vejar.  “Crean miedo, no dejan que ellas mismas tomen las riendas de su vida cuando en realidad su deber es facilitarla”, asegura Luisa.

Tras finalizar el alegato contra la violencia machista y quienes lo favorecen, empieza la ruta que rompe el silencio de la ciudad. Se reparten silbatos, varios megáfonos para que por allí donde pasen se les oiga. Todo el mundo lleva pancartas, en las que se pueden leer todo tipo de frases como: “No queremos modelos sociales opresores y homófobos”, “No quiero tu piropo, sino tu respeto” o “tenemos derecho a decidir”.   Juntos recorren las zonas más vacías de la ciudad, acompañados de la policía que corta el tráfico y más de una vez se equivoca con el recorrido de la manifestación. A pesar del frío el ambiente es cálido por el calor que desprenden las voces.  También hay varios niños que se suman al evento junto a sus madres y las apoyan felizmente.  Según Luisa Pedraza, este año hay muchos más hombres que el anterior, pero se mantienen en segundo plano, dejando paso a las mujeres, las  verdaderas heroínas de la noche.

“Elche es la tercera ciudad española con más casos de maltrato”, asegura Marina Marroquí, presidenta de la Asociación ilicitana contra la violencia de género

Además de reivindicar igualdad entre sexos, toman la noche también para recordar a todas las víctimas de violencia de género, y dar voz a  aquellas que murieron a manos de sus parejas y que ahora no pueden hablar. Según afirma Marina Marroquí, de la Asociación ilicitana contra la violencia de género, Elche es la tercera ciudad española con más casos de maltrato. “En nuestra asociación llevamos más de 25 casos”, revela Marina.

El punto final de la jornada culmina en la Oficina de Turismo. Muchos ya se han marchado a casa, mientras que otros prefieren quedarse hasta el final. El micrófono queda abierto para todo aquel que tenga algo que decir. Por sorpresa son dos hombres los que toman la voz. Dan consejos, quieren mostrar su apoyo y demostrar que no están solas, pero cómo ocurre siempre, sacan a la luz su instinto paternalista. Las manifestantes, por su parte, responden “la revolución será feminista o no será”. Quieren dejar claro que para que no haya más violencia, son ellas las que deben tomar el carro.

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