“Con la depresión es como si no encontrase la cuerda que me tengo que dar a mí misma”

Carmen María Barraquel / Estudiante de fotografía

 

Carmen (Rojales, 1995) tiene 20 años y sufre de depresión desde los 17. Lo que parecía un simple dolor de cabeza la llevó por una maraña de salas de hospital donde acabaron diagnosticándole trastorno de la ansiedad y depresión. Recientemente tuvo que dejar su trabajo debido a su estado de ánimo y los dolores de cabeza continuos, para los cuales ya ha agotado todos los tratamientos. Pese a que acude a terapia desde hace más de un año, todavía le queda mucho recorrido hasta una completa recuperación.

Pregunta: ¿Cómo ha afectado la depresión a su vida diaria?

Respuesta: Me despierto y no sé cómo voy a estar. Hay días que me levanto, hago mi vida normalmente y no tengo ningún problema. Otros días digo “¿Qué hago? ¿Me voy a la escuela, a trabajar?” y no encuentro esa fuerza interior que necesito para vestirme o maquillarme. Es como si no encontrase la cuerda que me tengo que dar a mí misma. Hay gente que piensa que es porque pereza o porque la noche anterior me acosté tarde y tengo ganas de dormir, pero no es eso. Yo quiero levantarme, irme a trabajar o a estudiar y ser una persona “normal”, por así decirlo. Pero no. Quiero quedarme en casa o estar sola y no tengo fuerzas para levantarme o hacer lo que una persona debería hacer.

P: ¿Las personas más cercanas a usted qué opinan sobre su estado?

R: Mi madre me apoya mucho porque ella también pasó una depresión transitoria, pero mi padre es un poco reacio a la idea de la depresión. Mis amigos saben que me pasa algo, pero yo realmente no digo “tengo depresión”. No es que me avergüence de ello, pero tampoco me gusta decirlo. Parece que la gente te mire… no como si estuvieses loca, pero sí como si fueses rara. El resto de mis familiares tampoco lo saben porque no tengo mucha relación con ellos y no tienen por qué saberlo. Es una cosa que prefiero que la gente no sepa a no ser que sea por algo en concreto.

P: ¿Conoce a gente de su mismo rango de edad que también sufra depresión?

R: Por desgracia, a unos pocos. Me parece un poco triste. A veces está bien tener a gente que te apoya y sabe por lo que está pasando. No puedo decirte un número exacto, pero conozco gente que tiene más o menos mi misma edad y está pasando por lo mismo.

P: ¿Cómo cree que ve la sociedad la depresión, sobre todo en los jóvenes? ¿O cómo los jóvenes ven la depresión?

R: Ahora mismo existe una romantización por parte de los jóvenes que no tienen depresión. Creen que es muy “guay” ser un enfermo mental y no, no lo es, no eres especial y no es algo que esté bien. Yo quiero ser una persona normal y mentalmente sana. Las personas mentalmente sanas dicen muy a la ligera que “son bipolares” o “son depresivos”. Porque un día alguien esté triste o tenga una mala semana no tiene depresión. Hay como una subcultura de creerse especial por ser un enfermo mental. Igual tiene que ver con la cultura que tenemos hoy en día, como Lana del Rey o por ejemplo Crepúsculo. Todo contribuye. Pero no entiendo cómo la gente se puede sentir especial por creer que tiene algún tipo de trastorno mental. ¿Por qué? Si es una enfermedad. Y la gente que tiene una enfermedad mental se siente como un deshecho social que no vale nada y lo está pasando fatal. Mientras tanto, la gente que no los tiene quiere ser como ellos.

P: Entonces, ¿la sociedad piensa que la depresión no es una enfermedad real?

R: Las enfermedades mentales no las tratamos como enfermedades reales. Si una persona tiene fiebre o gripe, la dejas que descanse en el sofá. Yo digo que no quiero hacer una cosa porque me siento mal y me dicen que me tengo que esforzar y poner de mi parte. ¿Creen que no estoy poniendo de mi parte? ¿Tú le dices a una persona con gripe “pon de tu parte”? No puedes tratar así a alguien con una enfermedad mental porque estás empeorando las cosas. Si dices eso haces que se sienta mal y le haces creer que no está esforzándose por sentirse bien. Le lleva a pensar que a lo mejor es verdad que no quiere recuperarse o que no se está esforzando lo suficiente, lo que hace que se sienta peor y más deprimido.

P: ¿Cree que hay tópicos que afectan a las personas con depresión?

R: Por ejemplo el de “Tú estás deprimida, ¿por qué te ries?” Parece que si estás contenta en algún momento, la gente desconfía. Puedes tener depresión y tener un día malísimo, pero quedar con alguien y pasártelo genial y luego volver a tu casa y volver a pasarlo fatal. La mente puede estar distraída y hacerte sentir bien y luego volver a estar mal. Es muy complicado y muy duro. Cuando crees que estás mejor vuelves a empeorar y así continuamente.

P: ¿Cómo ve el tabú que hay entre los jóvenes sobre la depresión y la asistencia al psicólogo?

R: Si no lo digo parece que me avergüenzo, pero si lo digo parece que la gente crea que estoy loca. Tengo una enfermedad mental, pero no es como si tuviera esquizofrenia o psicosis y de repente cogiera un cuchillo y te fuera a matar. Simplemente tengo que ir al psicólogo. Muchas veces lo he dicho en clase y he visto que alguien me ha visto como pensando “Ostras, que esta va al psicólogo”. A lo mejor la gente lo tiene ya más aceptado porque la ansiedad es algo muy común. Igualmente yo soy muy reacia a decir que tengo depresión porque parece que la gente te trata de forma diferente y no quiero eso. Pero creo que ir al psicólogo no es algo extraño, simplemente es hacer terapia. Es la sociedad la que crea estos problemas mentales y no debería hacer sentir mal a nadie por ir al psicólogo cuando la culpa es de todos.

carmenmaria

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