España, un país sin oportunidades

Un gol logró que toda una nación como la española, harta de la corrupción y de la crisis económica, saliese a la calle a festejar la primera victoria en un campeonato mundial de fútbol. Pero no hay que irse muy atrás en el tiempo para entender la dimensión e importancia del deporte en la sociedad. Ni dos semanas han pasado desde que la ciudad de Chicago salió a la calle a celebrar el título de los ‘Cubs’ en béisbol tras 108 años sin saborear las mieles del triunfo. La pasión y emoción que despierta el deporte es casi imposible de encontrar en otro evento, pero hablamos de nivel profesional, habría que preguntarse si se traslada esta emoción y pasión a nivel universitario en España tal y como ocurre en Estados Unidos  .

Daniel Alarcón durante un entrenamiento preparatorio a competición/ Jorge González González

Eran las 12:00 de la mañana de un martes y el pabellón de deportes de la Universidad Miguel Hernández (UMH) se preparaba para dar comienzo a la segunda jornada del Campeonato Autonómico de Deporte Universitario (CADU), torneo en el cual compiten siete universidades de la Comunidad Valenciana. El equipo local se enfrentaba a los estudiantes de la Universidad Politécnica de Valencia. Las gradas del Palacio de Deportes de la UMH se mostraban completamente vacías, apenas 25 personas en un graderío que aportaba un silencio sepulcral a unos partidos de voleibol y balonmano faltos de emoción. Todo lo contrario a Estados Unidos, donde el más insignificante evento deportivo permite ver desde al alcalde de la localidad hasta al nuevo vecino del pueblo con el fin de disfrutar de un buen encuentro.

 Así se desarrolló el partido, bajo una atmosfera fría e incómoda que en lugar de contagiarte la festividad de un encuentro te permitía escuchar el golpeo de los jugadores al balón y ese pequeño y molesto ‘chirrío’ de los deportivos en pista. Para los asistentes, los partidos y sobretodo los resultados pasaron a ser la menor de las preocupaciones y quedaron relegados a un segundo plano. La imagen de la grada vacía impactaba, y más cuando en otros países un partido universitario acoge a miles de personas, algo que en España todavía no hemos tenido el placer de ver y disfrutar.

El partido se desarrolló bajo una atmósfera fría e incómoda que permitía escuchar el molesto “chirrío” de los deportivos en pista

La opinión de Daniel Alarcón, atleta de salto de longitud, y Alejandro Hernández, futbolista y portero del equipo de balonmano UMH, nos puede ayudar a entender el porqué es tan difícil llenar una grada universitaria en nuestro país. Según el atleta, la hora de los partidos es fundamental para el aumento de la asistencia: “Creo que el horario es muy importante. Ponen los partidos entre semana a unas horas que muchos alumnos tienen clase y muchos padres están trabajando, por lo que no pueden asistir. No piensan en que si tienes examen no vas a poder jugar en caso de ser jugador ni vas a poder asistir como público…”  Por otro lado, tanto atleta como futbolista destacan la falta de promoción del evento deportivo por parte de la universidad: “No puede ser que los estudiantes de una universidad no se enteren de cuando juega el equipo de la misma” declara sorprendido Alejandro Hernández. “Esta universidad promociona muy bien todo lo relacionado con cursos de formación, pero en cuanto a eventos deportivos deja un poco que desear”, afirma Daniel Alarcón.

Alejandro Hernández celebrando junto a sus compañeros la victoria de su equipo en un partido de liga/ Foto cedida por Alejandro Hernández

Ambos saben lo difícil que es compaginar estudios y deporte en España. Tras más de cuatro años compitiendo en la élite, Daniel Alarcón casi lo deja todo por las dificultades que tenía para entrenar y estudiar. “En primero de carrera hubo un momento que me agobié tanto que pensé en dejar el atletismo. Lo hablé con mi padre y me dijo que era mi decisión pero que después de tantos años era una pena… Finalmente acabé la temporada y me clasifiqué para el campeonato de España Junior”, afirma el atleta. La jornada continuaba y el equipo UMH de balonmano arrolló a los visitantes con un contundente 35-28 gracias a una gran actuación de su portero Alejandro Hernández, quien evitó un marcador más ajustado. Desgraciadamente, su etapa como futbolista corrió peor suerte, ya que se vio obligado a dejar el futbol sala tras practicarlo y disfrutarlo desde pequeño. “Yo estaba compitiendo con el Xaloc Alacant F.S. casi como un profesional, tenía un contrato y me pagaban algo, aunque no fuese una gran cantidad de dinero. Pero jugar a ese nivel conlleva tener que viajar y dedicar un tiempo que no tenía por la carrera. He tenido ofertas para irme a jugar a Birmingham, pero si me iba ya sabía lo que pasaba con la carrera… Así que al final tuve que dejarlo”, declara Alejandro Hernández. Ambos están de acuerdo en la idoneidad de Estados Unidos para practicar deporte y estudiar. El atleta destaca como fundamentales los campus universitarios de EEUU, ya que permiten al estudiante vivir allí y entrenar en cualquier momento del día sin necesidad de perder tiempo de desplazamiento. “Si entrenan y viven en el campus no pierden tiempo de desplazamiento como me pasa a mí, que tengo que coger dos buses cada vez que quiero venir a la universidad a entrenar.”

“Hubo un momento que me agobié tanto que pensé en dejar el atletismo. Finalmente acabé la temporada y me clasifiqué para el Campeonato de España Junior”afirma Daniel Alarcón

Así, ya duchado y observando las derrotas de los equipos femeninos UMH de voleibol (0-3) y balonmano (18-35), Alejandro Hernández puso de manifiesto lo extremadamente difícil que es llegar a nivel profesional en cualquier deporte en España, y razón no le falta. Así como en EEUU das el salto de nivel universitario a la NBA en el caso del baloncesto, en nuestro país el nivel universitario se convierte en multitud de ocasiones en la última etapa de muchos deportistas. Los datos asustan, nuestro país se está convirtiendo en uno de los lugares más complicados para vivir del deporte. Solo 1 de cada 16.000 deportistas consigue vivir de ello, según Gonzalo Corrales, ex tenista profesional y fundador y director de Athletes Global Management (AGM), empresa orientada a ayudar a estudiantes y deportistas de todo el mundo a obtener una educación de calidad en Estados Unidos, principalmente a través del deporte. El dato es catastrófico y demoledor para los deportistas españoles, quienes al leer tal estadística echan en falta la gran cantidad de ayudas que el continente americano proporciona a sus deportistas. Quién sabe si en el futuro, además de la fuga de nuestros grandes cerebros, tendremos que soportar la de nuestros mejores deportistas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *