“Esto es conciliación de la vida familiar”

CASILDA TORTOSA, directora CEIP Hispanidad

Casilda Tortosa lleva en el mundo educativo desde 1977. Treinta y nueve años la avalan como “teacher” de inglés en numerosos colegios de la provincia de Alicante, hasta llegar al actual cargo de directora del colegio público Hispanidad. Los constantes cambios en el sistema educativo los ha vivido en su propia piel, para poder aplicarlos en la de numerosos niños. El más actual, y polémico, ha sido proponer un proyecto de jornada continua, someterlo a votación y ponerlo en marcha es un espacio de tiempo limitado.

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Casilda Tortosa, directora CEIP Hispanidad/ Rafael Ruiz

La nueva modalidad es algo palpable en el 70% de todos los colegios públicos de la provincia. Y el que dirige Tortosa es el que más votos a favor consiguió cuando madres y padres tuvieron que ejercer su voto, con un 84,07%, de un total de participantes del 86,9%. La directora comenta que esta modalidad se había propuesto ya anteriormente, pero este “es el primer año que dejan probar”. Este proyecto ha requerido el apoyo del Ayuntamiento de Santa Pola, así como el de un equipo de profesores que levantaron su mano libremente, para dar vida a este nuevo sistema.

La primera polémica o incógnita que ha generado la aprobación de esta jornada es sobre las horas de trabajo que realizarán los profesores. Y Tortosa no titubea al recalcar que los educadores tienen las mismas horas “distribuidas de otra manera” (37’5). Pero ella es consciente de que “eso no se ve”, porque las familias solo aprecian el tiempo que ellos pasan con sus hijos.

Otro debate que plantea la directora son las horas de salida: 14:00, 15:30 o 17:00. Según si los familiares se llevan a comer a casa a sus hijos, si comen en el comedor del CEIP Ramón Cuesta y si además, realizan alguna actividad extraescolar. Dentro de estas actividades está el multideporte, que ha sido negociado por el ayuntamiento para que sea gratis y solo paguen los que quieran competir, porque es de una empresa externa. Hojas y más hojas han sido repartidas para que figurase la elección de cada familia, y que cada niño tenga lo que ha solicitado, sin olvidar que, hay que apuntarse como mínimo 3 meses para hacer el cálculo, según Tortosa. Y añade que: “No se cómo va a salir, esto es una propuesta, pero estamos intentando ver todas las posibilidades, trabajado y estudiado está.”.

Si esta ha sido la mejor opción, es algo que depende mucho de las familias, “de cómo se hayan montado su vida”, subraya la directora. Tortosa no duda en asegurar que al fin y al cabo, la comunidad educativa da conocimientos, pero es la familia la que educa, la que da valores. Dentro de esta línea se ha planteado si esta jornada afectará al rendimiento de los más pequeños dada su necesidad de tener continuos descansos y actividades en las que no estén sentados. Por eso la directora argumenta que tienen psicomotricidad, música e inglés en diferentes partes del aula y que es “cuestión de acostumbrarse”. Además, hay que añadir los deberes porque pueden restar tiempo de ocio que han ganado al optar por la jornada continua, pero Tortosa ha partido de la base de que deberes no hay ni en infantil ni en primaria y si no terminan el trabajo en clase tienen que terminarlo en casa. Y mediante los controles que tienen que hacer en primaria ven si están o no puestos al día de la materia. La directora comenta que no hay que olvidarse de que el desarrollo de cada niño es único y particular, independientemente de que se trabaje de un modo u otro en los colegios.

Los interrogantes no cesan ante el pluralismo de modalidades familiares que se dan hoy en día: monoparentales, familias reconstituidas, homoparentales, etc. Y es que, en el caso de las familias monoparentales la directora cree que son más los padres que se preocupan por el rendimiento de los niños. Y por el contrario, los que no se preocupan no lo hacen nunca. Si se trata de padres y madres separados, estos solo se interesan por el tiempo que pasan los niños con unos o con otros. En el caso de las familias homoparentales Tortosa recurre a una anécdota con las famosas tarjetas que se hacen el día del padre: para papá número uno, papá número dos o papá número tres. Fue la duda que le planteó un alumno.

Este colegio en particular añade a este caos, que el edificio en el que se imparten las clases no es el original, es uno prestado por el ayuntamiento debido al derrumbe del centro que nació como Hispanidad. También hay que añadir autobuses que lleven y traigan a los niños, dada la cercanía que tiene el colegio a la carretera nacional. Y aun así, Tortosa asegura, con total tranquilidad, que todo esto no ha afectado ni al proyecto, ni a los niños ni al curso escolar que viene por delante.

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