‘Fogueres’: no propaguen las llamas

El olor a pólvora, el color de las calles, el ruido de las ‘mascletás’,  las emociones, los detalles, la ironía… Este conjunto de elementos crea la magia de ‘Fogueres de Sant Joan’, las fiestas oficiales de Alicante. A falta de medio año para que se celebren, en la capital de provincia trabajan ya con el fin de evitar errores pasados. Recientemente se nombró un nuevo e ilusionado presidente del gremio, además de una junta directiva de la Asociación de Hogueras Especiales que ha puesto en marcha un reglamento en favor de la transparencia económica.

Parte del gremio de artistas y algunas comisiones fiesteras se han venido tirando los trastos a la cabeza en los últimos tiempos: los primeros denuncian impuntualidad en los pagos, lo que dificulta la correcta realización de la hoguera; los segundos, las exigencias económicas y la poca profesionalidad de los creadores. Además, las piruetas que se realizan para etiquetar en la categoría especial a hogueras que no cumplen los requisitos, para sacar tajada de la situación, son otro foco abierto. Los famosos vacíos legales. Toda fiesta es susceptible de ser transformada en un negocio y las Hogueras no son una excepción. Muchas de estas y otras irregularidades las pagan unos ciudadanos que, o son ajenos a la información necesaria hasta que descubren el pastel y ya es tarde para remediarlo, o su intervención queda limitada de cara a evitar problemas.

A la millor terreta del món acuden miles de turistas cada año en busca de sensaciones únicas que solo estas fiestas pueden crear con ambiente idílico, programación ininterrumpida, buena gastronomía, clima propicio, tradición y participantes que lo hacen posible, los cuales son puros ejemplos de entrega, emoción, alegría y, sobre todo, sentimiento por las Hogueras.

Pero este encantador ambiente se resquebraja por momentos cuando el egoísmo supera al entusiasmo. Los problemas entre artistas y comisiones empiezan a notarse en las calles. Se requieren soluciones y el gremio de artistas está dispuesto a ejecutarlas. Un cambio en la directiva y algunas medidas para limar asperezas y evitar cualquier tipo de problema entre estos y las comisiones constituyen la fórmula para buscar la hazaña: reducir las quejas a cero para el año 2016.

Lo que está claro es que sin artistas y sin inversión no hay plantás. Y cualquier belleza o dama ‘del foc’ quiere tener lista y plantada una figura que haga justicia a su gente. Después de un año de espera, no hay mayor decepción para muchos que la de ver cómo una hoguera queda fuera de plazo o mal acabada. Esto es lo único que consiguen las peleas y el incumplimiento de contratos. En definitiva, las luchas de intereses.

La lógica y el honor, unido al cumplimiento de las nuevas iniciativas de  la federación de hogueras especiales y del gremio, deberían imperar para que en 2016 se celebren unas fiestas, como poco, dignas y equilibradas. A todo participante se le presupone el amor por su tierra y distrito, por tanto, comisiones, artistas y demás responsables fiesteros: hagan por darle una alegría su gente.

 

Realizado por María Borredà, Áurea Martínez y Óscar Ato.

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