“Improvisada” jornada continua

El mes de octubre ha llegado de la mano del triunfo de la jornada continua en la mayoría de los colegios de la Comunidad Valenciana

“Por la libre elección, jornada continua ya” es el lema de la Plataforma a Favor de la Jornada Continua en la Comunidad Valenciana con el que se ha pedido que los  padres tengan derecho a la elegir el modelo de jornada escolar de sus hijos. En su campaña se le ha dado importancia al gran beneficio que tiene para los padres un horario flexible para recoger a sus hijos del colegio, algo que con la jornada partida no se permite. Pero, ¿en qué modo afecta a los niños el cambio de jornada de un curso escolar a otro? ¿Es tan beneficiosa la implantación de la jornada continua para los alumnos como para sus padres?

El pasado mes de septiembre 315 colegios de la Comunidad Valenciana se sometieron a votaciones por parte de los padres de los alumnos para decidir sí o no a la propuesta de jornada continua. Más del 55% de los votos fueron positivos, por lo tanto, la jornada continua se ha implantado en 303 colegios de la comunidad para el curso escolar 2016/2017.

Desde la Plataforma a Favor de la Jornada Continua consideran un éxito su campaña para regular la jornada escolar en los centros de la comunidad como ya se había hecho anteriormente en comunidades como Murcia o Andalucía.

Padres recogiendo a sus hijos del colegio / Cristina López

Asun Bañón, presidenta de la plataforma, argumenta que los máximos beneficiados de este nuevo modelo de horario escolar son los padres y los alumnos, los primeros porque disponen de flexibilidad a la hora de recoger a sus hijos del colegio, y los segundos porque disponen de más tiempo libre por las tardes, ya que las clases acaban a las dos del mediodía. “Académicamente no es ni mejor ni peor, pero se reorganizan las horas”. apunta Asun.

Sin embargo, María del Mar Sánchez, componente de la Plataforma Jornada Partida Elx, opina que tener las clases tan concentradas no deja tiempo a los niños para procesar la información recibida en una clase antes comenzar la siguiente, por lo que considera que influye negativamente en el rendimiento académico.

Asun Bañón, presidenta de la Plataforma a Favor de la Jornada Continua: “Académicametne no es ni mejor ni peor, pero se reorganizan las horas”

La mejora del rendimiento escolar con la implantación de la jornada continua es un tema que se ha tratado mucho durante los últimos meses y que ha creado opiniones opuestas. Según Patricia Jover, psicóloga clínica y educativa, en la última hora de clases no se rinde del todo, tanto con la jornada continua como con la partida, pero con la primera se gana una hora de mejor rendimiento debido a que las horas están concentradas en la mañana. “Por la mañana el cuerpo está más activo y más preparado para el aprendizaje”, apunta.

Uno de los mejores cambios que supone la implantación de la jornada continua, según Asun Bañón, es que la normativa exige que el proyecto del centro en el que se implante sea un proyecto innovador: “No te garantiza una enseñanza de calidad, pero sí obliga a los docentes a reciclarse y a formarse, algo que no es obligatorio en los centros con jornada partida”.

Otro de los cambios que implica la jornada continua es el retraso en la hora de la comida de los niños, lo que según la Sociedad Valenciana de Pediatría, provoca que los niños tengan más riesgo de desarrollar obesidad, ya que los pediatras recomiendan que los niños desayunen fuerte, almuercen ligeramente a media mañana y que la hora de la comida no sobrepase las dos de la tarde. Con el nuevo horario escolar la sociedad considera que el almuerzo será más abundante o con más calorías para aguantar durante toda la mañana, lo que no ayuda a la prevención de la obesidad. Sin embargo, Patricia Jover, psicóloga, considera que es fácil que los niños se adapten al nuevo horario de comidas ya que los fines de semana suelen comer sobre esa hora.  Además, el llamado sedentarismo es otro factor que también preocupa, ya que los niños pasan casi toda la mañana dentro del aula con pocos periodos de actividad física.

Niños en el recreo del colegio / Cristina López

Susi García, psicopedagoga, destaca que la jornada continua puede hacer que se pierda la labor de socialización entre los niños debido a los descansos tan pequeños que existen entre clase y clase: “Los niños pueden dejar de socializarse con sus compañeros, profesores y monitores ya que en el poco tiempo de descanso que tienen no les da tiempo a jugar y relacionarse”.

 

 

 

Algo en lo que la mayoría de las personas del ámbito escolar coinciden es en que la jornada continua, ya sea mejor o peor que la jornada partida, ha sido implantada de una forma rápida e improvisada en la Comunidad Valenciana.

Patricia Jover, considera que el cambio de modelo ha sido un “poco” precipitado: “La jornada continua podría haberse implantado de forma más gradual, más progresiva en algunos cursos; pero lo más importante debería haber sido resolver las dudas de los padres respecto a las bases del modelo. Lo mejor sería haberlo hecho todo con más calma, haber tenido más tiempo para debatir y darle más vueltas al tema”.

Susi García coincide con la psicóloga y opina que el primer cuatrimestre de este curso escolar será como un periodo de adaptación para alumnos, padres y profesores, lo que puede influir en los niños en forma de cansancio al concentrarse muchas horas de clase y en los hábitos alimenticios al retrasarse la hora de la comida. “Puede que ahora les afecte, pero poco a poco todos se irán adaptando”, añade la psicopedagoga.

Las expertas también coinciden en su opinión acerca del modelo de jornada escolar más adecuado para los niños de infantil y primaria. “La jornada escolar debería adecuarse a la edad como se hace en otros países, un niño de infantil no debería tener las mismas horas de clase que un niño de primaria; la jornada debe adaptarse a las características de la zona y a la edad de los niños”, opina Patricia.

Patricia Jover, psicóloga educativa: “La jornada escolar debe adaptarse a las características de la zona y a la edad de los niños”

Susi, considera que la jornada continua concentra demasiadas horas de clase seguidas, incluso contando con los descansos, para niños de infantil y de primaria, mientras que la jornada partida tiene un descanso para comer demasiado excesivo: “Se debería buscar una mayor coherencia y alternar los tiempos de trabajo y de descanso de otra manera. Habría que debatir y trabajar mucho en crear un modelo de jornada que respete las necesidades fisiológicas que tienen los niños, no solo a nivel de trabajo”.

 

 

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