Insectos, ¿Un nuevo alimento?

foto cedida del facebook-insect side/ Ángela Cuenca

¿Os imagináis de primero la típica tortilla de patatas española elaborada con insectos?, ¿y de segundo una buena paella con todos los nutrientes esenciales de un grillo?, ¡Y cómo olvidarnos del postre!, la tarta de la abuela compuesta con harina de insectos. Esto puede sonar un poco repugnante para la sociedad española e incluso para Europa entera, pero podría ser el menú de cualquier restaurante dentro de unos 40 años.

Lo que la sociedad desconoce es la cantidad de proteínas, nutrientes y vitaminas que llevan los insectos. Nadie podría imaginar la vitalidad y la fuerza que pueden aportar éstos al organismo.

Estas últimas características en concreto, han hecho que estos minúsculos habitantes del reino animal estén siendo considerados por los expertos como una alternativa nutricional importante, para garantizar la alimentación del mundo. Lo cierto es que los insectos están presentes en la mesas latinoamericanas, tailandesas o congoleñas ya sea por tradición o por su alto valor nutricional.

David Carrillo, biólogo e investigador  y su equipo, que  trabajan investigando en la Universidad Miguel Hérnandez de Elche sobre el consumo de insectos, están elaborando una harina con todas las propiedades que pueda tener un insecto, especialmente con grillos. El primer paso para llevar acabo el consumo humano de éstos, según David,  es destinar esta harina a la alimentación animal como pueden ser a animales domésticos que tienen piensos con valores nutricionales muy por debajo de lo que debería tener un animal carnívoro, y distribuirla también a piscifactorías donde podrían alimentar a peces de manera más eficaz de lo que se hace actualmente.

El segundo y último paso que propone el biólogo es la alimentación humana, “proceso que va un poco más lento que los anteriores, puesto que la legislación no nos lo permite” segun alega David carrillo. Explica de manera detallada que la cantidad de comida que hace falta para un kilo de proteína, es mucho menor en un insecto que en una vaca. Además de esto, sumamos  la capacidad que tienen para vivir en un espacio reducido, por tanto los hace ideales para la alimentación, ya que es una fuente rica en proteínas y minerales. Asimismo, aunque parezca mentira, el grillo contiene entre el 69 y el 74% de proteínas frente a la carne de vacuno que tiene entre el 15 y el 20%. También obtienen un alto contenido en fibras gracias a la quinina, por no hablar de las vitaminas B,C y D.

“Nos hemos centrado en los grillos porque su producción es más sencilla y sobre todo porque en la provincia de Elche tienen condiciones ambientales muy favorables para su cría, pero no descartamos ampliar la investigación en otros insectos”, añade el biólogo.

foto cedida del facebook-insect side/ David Carrillo

El biólogo explica que muchos dietistas recomiendan el consumo de insectos sobre todo para los deportistas, debido a que prestan un alto contenido proteico. Además mejora en el desarrollo de los huesos y es muy recomendable para las dietas de adelgazamiento ya que tienen muy pocas grasas. Por otra parte David no descarta que existen, además de los grillos y gusanos, otras especies que incluso tienen más proteínas que éstos pero no más sencillos de criar.

Puede que la desesperación te lleve a probar estos diminutos animales, pero ¿y si los comes por placer?, o si por otro lado ¿te es indiferente ingerirlos?. Manuel Lorenzo un simple ilicitano, explica su experiencia con los insectos en la República independiente del Congo como militar en operaciones especiales. “No puse ninguna pega al probar cualquier insecto, tenía curiosidad y no es tan repugnante como muchos piensan”, afirma Lorenzo.

Manuel explica de manera detallada que estos insectos tienen una cantidad muy importante de queratina que hace que el organismo sea más fuerte. “El único inconveniente que puede haber al respecto, es que no te sacian, se tendría que comer una buena suma de insectos para llenar el estómago” añade el militar. Lorenzo recomienda que allí, antes de perder el tiempo cazando cabras es mejor coger insectos y comerlos. Además resalta que en el Congo y en otros países orientales se comen las larvas de picudo como aquí las gambas. “Allí te ofrecían muchos productos para combatir el hambre, pero les costaba ofrecer larvas porque allí es una exquisitez” alega Manuel. Además el militar cuenta que allí te aconsejaban comer estos insectos por el valor proteico que contienen. “La cáscara de cada insecto está cubierto casi al 100% de queratina y eso nos daba la suficiente fuerza para seguir el día a día”.

“El único inconveniente que puede haber al respecto, es que no te sacian, se tendría que comer una buena suma de insectos para llenar el estómago” añade el militar

“En resumen, los insectos son una fuente de alimentación tan grande que se podría sobrevivir solo con ellos”, resalta el ilicitano.

¿Y si los insectos aparte de contener un fuerte valor proteico, ser ricos en minerales, contener vitaminas y hierro, tuvieran la capacidad de retrasar el cáncer?

Javier Arnao nutricionista especializado en insectos, añade que es posible una mejora del cáncer gracias al consumo de éstos. “No garantiza la cura completa del cáncer, pero gracias a todos los nutrientes que aportan, puede haber una mejora considerable de la enfermedad”. Además explica que la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), reconoce a estos diminutos animales como el alimento del futuro y que se estima que en unos años subirá el consumo de éstos a un 60%. “El hambre en el mundo se podría solucionar gracias al consumo de  insectos, pero ese tema no podemos arreglarlo nosotros, está en manos de los políticos”. añade el nutricionista.

“No garantiza la cura completa del cáncer, pero gracias a todos los nutrientes que aportan, puede haber una mejora considerable de la enfermedad”, narra Arnao.

Javier explica cual es la diferencia entre el valor proteico que puede tener un grillo y el que pueda tener la carne de vacuno. “Las proteínas del insecto vienen de su estructura, éstos tienen un “envoltorio” más duro, por tanto la proporción estimada que mantienen cada uno es del 75% en los grillos, gusanos o larvas, saltamontes,etc, frente al 40% en la carne que solemos comer normalmente”.

Con anterioridad se ha echo bastante alusión a las vitaminas y proteínas que tienen los insectos. El experto en nutrientes cuenta que el insecto con mas minerales es el grillo. “Este contiene una gran variedad de minerales, pero los más destacados son el hierro y el cinc” comenta.

Es muy importante concienciar a la sociedad de este nuevo alimento que no tardará en llegar a Europa. “Estos diminutos animales por ahora son baratos y tienen mucha disponibilidad, por eso hay que aprovecharse de estas ventajas, que en un futuro no habrán tantas existencias ni serán tan económicos como ahora”, explica el nutricionista.

“En la actualidad se está investigando con grillos y gusanos porque son los insectos con mayor facilidad de mantenimiento. Seguro que hay otros que aportan incluso más proteínas,vitaminas, minerales y hierro que éstos” añade Arnao.

El mantenimiento de los insectos en general es muy complejo, por ello Ángela Cuenca  ingeniera y miembro del equipo de investigadores junto con David Carrillo, se encarga de la cría de insectos, y cuenta de manera detallada el mantenimiento de éstos en el día a día. “Los insectos tienen un mantenimiento bastante especial, sobretodo los grillos que necesitan estar a una temperatura concreta y en un espacio muy reducido”. Los gusanos son otro insecto que Ángela mantiene. “Las larvas de picudo son más fáciles de criar, debido a que no necesitan tener una temperatura tan concreta como los grillos”.

La cuidadora de estos diminutos animales afirma que el insecto no se come fresco, sino que es disecado para su posterior consumo. “Por el momento estamos investigando una harina para camuflarla en diferentes alimentos típicos de España para que las personas que lo prueben no vean el insecto como tal, sino que puedan gozar de todas las fuentes vitamínicas y proteicas que tienen”.

“Las larvas de picudo son más fáciles de criar, debido a que no necesitan tener una temperatura tan concreta como los grillos”, destaca Ángela Cuenca.

Cuenca hace hincapié en que el consumo de insectos no deja de ser un tema cultural, pero insiste en que en España y en el resto de países se puede llegar en unos años a comer insectos como actualmente se come un plato de gambas.

“En los países orientales es muy habitual alimentarse a base de cualquier insecto, allí está aprobado el consumo constante de éstos y todavía no se ha muerto nadie” añade Ángela.

“Quizás las próximas generaciones se atrevan a probar la harina de insectos, o incluso los propios en crudo, quien sabe. Si otras quintas a la nuestra en la actualidad no se atreven con muchas comidas como el kebab, o las tipicas bolsas de patatas con sabores y nosotros si, ¿Quién nos garantiza que en un futuro las nuevas generaciones no se atrevan con estos diminutos habitantes del reino animal?” reflexiona la ingeniera.

 

 

 

 

 

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