Jóvenes españoles en la vendimia Francesa

En España la situación actual de ofertas de trabajo por desgracia es muy baja y muchos jóvenes deciden emigrar para buscar un futuro mejor. Algunos tienen suerte y encuentran trabajo de los que les gusta y para lo que están cualificados pero a muchos otros no les queda otra que aceptar trabajos que no están adaptados a su cualificación.

Uno de los países que acoge cada año a estos jóvenes es Francia. Trabajar en la vendimia francesa es una alternativa que se han planteado muchos españoles.

Este país es uno de los países más conocidos por su producción de vino a nivel mundial. Los orígenes del vino francés se encuentran en el antiguo imperio romano y se considera parte fundamental de la gastronomía francesa. Las principales regiones de producción de vino son Bordeaux, Beaujolais, Alsace, Loire, Bourgogne, Jura, Champagne, Lorraine, Provence, Languedoc-Roussillon, Sud-Ouest, La Vallée du Rhône y Savoie-Bugey.

Patricia Segura, es una joven de 32 años que hace cuatro años fue a trabajar a la vendimia francesa en busca de una inspiración total tras finalizar su licenciatura en psicología y se acabó quedando allí, asegura que hay tres tipos de cepage en Francia que son muy comunes, se les conoce por  Cabernet, sauvignon y Merlot y luego están otros menos conocidos que son Cabernet franc, petit verdot y malbet.

Diferentes tipos de uva.

Diferentes tipos de uva. ESTHER ALAEJOS.

Ir a trabajar a la vendimia a Francia no es algo nuevo, tras la guerra civil española muchos españoles decidieron emigrar allí para poder subsistir y la historia se repite ahora que tras la crisis cada vez son más los españoles que buscan un trabajo en la agricultura para poder sobrevivir.

Este año han ido cerca de 15.000 españoles a trabajar a la vendimia francesa. El salario mínimo oscila entre los 9´6 y los 11´7 euros la hora. La demanda de empleo suele ser mayor que la oferta estos últimos años por lo que es difícil encontrar trabajo en la vendimia. Debido a la enorme demanda  hay muchas ofertas de trabajo fraudulentas.

Patricia Segura, afirma que: “es una experiencia que todos debemos vivir y que yo decidí venir a probar porque quería vivir lo que muchos otros españoles habían probado”

La producción de vino se hace a nivel familiar y en las bodegas llamadas châteaux que están asociadas a un viñedo concreto. Algunas de estas bodegas ofrecen alojamiento y manutención para sus trabajadores, pero en los últimos años esto cada vez es menos habitual.

Cada bodega tiene trabajadores fijos durante todo el año y en temporada de vendimia amplían el número de empleados. Un periodo de vendimia puede durar de 5 o 6 días hasta 3 semanas dependiendo de la situación geográfica y la meteorología. Muchos españoles que van a trabajar allí van cambiando de bodega dependiendo de la temporada de vendimia de cada lugar.

No solo son españoles los que emigran a Francia en busca de trabajo. A este país llegan trabajadores de todos los rincones del mundo.

Joaquín Marín, lleva 3 años recogiendo uva en Burdeos y dice que en la vendimia trabajan personas de todas las edades, asegura que “ para trabajar en la producción de vino lo más importante es tener ganas”

Se suelen usar varias formas para solicitar trabajo en la viña francesa. Te puedes poner en contacto con uno de los jefes de las muchas cuadrillas organizadas que van, contactar con la bodega por Internet, ponerte en contacto con “Pole emploi” que es el servicio público estatal de empleo en Francia que desarrolla funciones similares al español y tiene oficinas por todo el país o te puedes poner en contacto con “Anefa” que es la asociación nacional por el empleo y la formación en agricultura. Hay tres tipos de profesiones, el cortador que son los que recogen la uva, el porteador que son los que llevan los cestos que están llenos al remolque y el conductor del remolque o del tractor.

El perfil de los vendimiadores que solicitan trabajo en Francia son hombres de entre 30 y 45 años con experiencia previa en trabajos agrícolas, hombres y mujeres de entre 30 y 60 años con estudios primarios, sin conocimientos de lenguas extranjeras y muchas dificultades personales y de infraestructura para buscar empleo a través de Internet y hombres menores de 30 años con formación universitaria, conocimiento de idiomas y sin experiencia en trabajos agrícolas. Las demandas de trabajo proceden de toda la geografía española pero sobre todo de las zonas rurales.

A Francia llegan desde todas partes de España personas dispuestas a trabajar en la vendimia pero según Sergio Martínez, jefe de un grupo de españoles que van a Burdeos cada año, la mayoría de trabajadores son de Andalucía.

La vendimia actual se diferencia con la vendimia de la antigüedad en varias cosas. Actualmente en los viñedos franceses se usa más maquinaria y por lo tanto se ofertan menos puestos de trabajo, pero afortunadamente existen muchos viñedos de agricultura biológica que consideran el trabajo manual como uno de los pilares fundamentales de la producción de vino. Antes se iba a Francia con cuadrillas desde España, te daban alojamiento, comida y vino y esta tradición se está perdiendo, los Château actualmente ya no alojan a sus empleados y los propios trabajadores se tienen que buscar un lugar de alojamiento.

Sergio Martínez dice: “Normalmente hay mayor número de mujeres que de hombres trabajando en la recogida de uva pero con los años el número de mujeres ha incrementado”

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Dos mujeres seleccionando uva en Burdeos. PATRICIA SEGURA.

Un gran impedimento para los españoles que deciden ir a Francia es el idioma. Conocer el francés lógicamente ayuda a obtener  un puesto de trabajo. Pero no es algo obligatorio, por supuesto que ayuda a la búsqueda de trabajo y a la estancia allí.

Diferencias con la vendimia española:

En España el trabajo de vendimiador está peor pagado que en Francia, esta es una de las cosas negativas que hacen que los españoles decidan irse al país vecino. Los vinos de España en general tienen menor reconocimiento a nivel mundial y menor calidad que los vinos franceses, por consiguiente los vinos franceses son más caros y obtienen mayores beneficios. Los campos franceses están muy bien adecuados para recoger la uva. Las viñas y parras francesas suelen estar a media altura mientras que las españolas están en a nivel del suelo.

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