La bicicleta cambia de marcha en Elche

El nuevo equipo de gobierno pretende instaurar una conciencia y una cultura sobre la movilidad sostenible

La bicicleta se abre paso en la ciudad ilicitana, y es que en los últimos años ha crecido de forma considerada el número de ‘ciclistas urbanos’, así es como se hacen llamar las personas que la utilizan como medio de transporte. Desde que se fundó en 2010, Bicielx ha contribuido en este aumento, pero lo que el propio servicio y el Ayuntamiento quieren lograr es la convivencia entre la bici pública y la bici privada. Antonio Martínez, gerente de PIMESA, empresa encargada de gestionar Bicielx, asegura que “dicho sistema apoya la creación de una cultura de movilidad sostenible en la ciudad”.

Parada de Bicielx de la Avenida de la libertad, junto a la estación de Elche Parque

Parada de Bicielx de la Avenida de la libertad, junto a la estación de Elche Parque/ José Antonio López

“Para que el ciclismo urbano triunfe hace falta una revolución en la infraestructura de nuestra sociedad” argumenta Gary Fisher, fundador de la empresa Fisher Bicycles Riding. En Elche se busca esta rebelión, ya que las políticas de movilidad sostenible juegan un factor fundamental en el nuevo gobierno. El Ayuntamiento trabaja para que haya una cultura de la bicicleta, para ello se ha propuesto garantizar unas condiciones de seguridad e instaurar una conciencia sobre la movilidad sostenible. Además, la Concejalía de Movilidad Urbana ha retomado la mesa de la movilidad después de 5 años sin convocarse. Este órgano servirá para debatir y resolver quejas sobre el mal estado de las infraestructuras que interesan a la bici dentro de la ciudad. “La prioridad es poner todos los medios posibles para que la gente pueda hacer uso de ese transporte público”, comenta Esther Díez, concejala de Comunicación, Transparencia, Responsabilidad Social y Movilidad Urbana.

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Esther Díez, concejala de Comunicación, Transparencia, Responsabilidad Social y Movilidad Urbana/ José Antonio López

Elche cuenta con colectivos de acción pro-bicicleta como Margalló-Ecologistes en Acció D’Elx, Entre Líneas o Elx en Bici, que nació en 2008,  con el objetivo de reivindicar la promoción de otros medios de transporte, entre ellos la bicicleta. Asimismo, la ciudad favorece el uso de la bici, por su fabuloso clima o por su orografía. Sin embargo, el diseño urbanístico impide su aclimatación. Jeroni Rico, miembro de Margalló-Ecologistes en Acció d’Elx y de Elx en Bici, explica que “un diseño urbanístico seguro para ciclistas y peatones tiene que tener un carril bici exclusivo, segregado a nivel de la calzada y con una separación de los coches, que garantice la seguridad de todas las partes”. Cuando esto no es posible existe la alternativa de las ciclocalles y la limitación de velocidad, en las zonas peatonales. “En Elche también hay calles en las que conviven y circulan bicicletas, coches y motos, en esas vías hace falta la concienciación del conductor del vehículo privado”, defiende Esther Díez.

Debido al aumento de usuarios  y al mal planteamiento urbanístico ha crecido el número de accidentes, en España. Sin embargo, el incremento de accidentabilidad en Elche, es insignificante en proporción al de vehículos de motor. Para prevenir estas situaciones, se han llevado a cabo unos cursos para la gente que se inicia en el servicio público Bicielx, con el fin de que los usuarios aprendan a circular por el entorno urbano.

Usuario de Bicielx circulando por el carril bici de la Avenida de la libertad

Usuario de Bicielx circulando por el carril bici de la Avenida de la libertad/ José Antonio López

En definitiva, se trata de pacificar el tráfico y asegurar la relación entre los vehículos de motor, los peatones y los ‘ciclistas urbanos’. Todo esto radica en la sensibilización y el respeto hacia las personas que utilizan este medio de transporte como medio alternativo, y concienciar a la gente sobre los beneficios que tiene utilizar la bicicleta. Por otro lado, el ciclista urbano también tiene que respetar al peatón, cuando ambos coinciden en una calle peatonal.

“La normativa española hace mucho hincapié en la segregación entre el peatón y la bici, hay muchas normas sobre este tema”, expresa Armando Ortuño Padilla, profesor de Urbanismo en la Universidad de Alicante. El experto en urbanismo argumenta que el uso del casco es un fracaso: “Es una medida que refleja la inseguridad del entorno en el que se mueve el ciclista”.

El crecimiento que ha habido nunca ha llevado emparejado que se pensara urbanísticamente en adaptar el uso de la bicicleta dentro de la ciudad. Todo esto ocurre porque la mentalidad de aquellos que organizan el diseño urbanístico no se centra en la adaptación de la bicicleta dentro del casco urbano, porque todavía no existe esa cultura sobre la bicicleta. “Se está avanzando pero sin una visión integral de la cuestión, sin un plan claro de cómo avanzar”, sentencia Armando Ortuño.

La mentalidad de aquellos que organizan el diseño urbanístico no se centra en la adaptación de la bicicleta dentro del casco urbano

Cultura ciclista holandesa en Elche

Lo más característico y peculiar que tiene Holanda es la bicicleta, su cultura ciclista es envidiable. “Se originó con la irrupción del automóvil, ya que supuso el aumento de atropellos, muchos de ellos de niños pequeños”, narra Armando Ortuño. Esta educación vial es el deseo de cualquier país, tanto por la concienciación y la sensibilización de los ciudadanos, como por las increíbles infraestructuras diseñadas por y para la bicicleta. Roberto Tejada, ex concejal de Movilidad Urbana en Albacete y experto en urbanismo, señala que “ningún país tiene la red de carriles bici que tienen en Holanda. Los holandeses han trabajado, prácticamente, en el urbanismo adaptando ya carriles bicis a lo que era el desarrollo de una ciudad”.

Esta cultura es posible en la ciudad ilicitana, pero el punto de partida es diferente. “Elche es uno de los municipios con más vehículos privados por habitantes, por eso las políticas de movilidad sostenible van a ser un factor fundamental del nuevo gobierno”, argumenta Esther Díez. “Lo complicado es devolver la bicicleta a la calle, que es lo que se quiere conseguir. Se puede implantar un modelo de uso de la bici sostenible en Elche, ya que es una ciudad que se presta a ello”, indica Jeroni Rico. Para ello, lo esencial sería crear una campaña de concienciación a varios niveles, comenzar por los escolares y los institutos, y seguir a nivel empresarial. Muchas empresas utilizan esta medida e incentivan a los trabajadores que se desplazan, al lugar de trabajo, en bicicleta.

“Elche es uno de los municipios con más vehículos privados por habitantes”, argumenta Esther Díez

Estos tipos de medidas supondrían el abandono del uso del coche particular, son pautas muy positivas que favorecen el uso de la bici como medio de transporte. “Todas las soluciones que adoptemos serán muy provisionales y nunca tan efectivas como las holandesas”, manifiesta Roberto Tejada.

Esther Díez Valero, concejala de Comunicación, Transparencia, Responsabilidad Social y Movilidad Urbana. (Audio)

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