La cara oculta de la gimnasia artística

Las horas de duro entrenamiento junto a gotas de sudor unidas al cansancio e incluso en ocasiones, alguna que otra lesión. Esto es lo que hay detrás del logro de una deportista de gimnasia artística. Nada es suficiente para conseguir una meta, la medalla tan preciada por los deportistas más competitivos. Los sacrificios tienen un precio, en este caso, el desarrollo normal de una pequeña deportista, como la alcoyana María Sorolla. Su andadura artística comenzó a los 5 años pero la evolución de su crecimiento físico fue menor de la prevista y tuvo una repercusión en su vida.

María Sorolla, ex gimnasta artística

María Sorolla, ex gimnasta artística/ C.Manchón

Este deporte exige unos duros entrenamientos, como el que realizaba Sorolla: “Entrenaba 6 días a la semana durante 3 horas. Esto produjo que mi músculo se desarrollara más de lo normal.” La preparación diaria hizo que a los trece años empezara a sentir unas pequeñas molestias en algunas zonas del cuerpo, pero sobretodo en los talones. Estudios científicos han afirmado que estos dolores los produce el exceso crecimiento del músculo que no deja crecer al hueso con normalidad. La gimnasta recuerda que fue al médico ya que sentía “una especie de presión” en sus talones.

Manuel Martínez, fisioterapeuta de la Ciudad Deportiva de Elche ha observado durante años que todo aquel que hace este tipo de gimnasia no tiene un desarrollo normal y nadie termina con su altura, peso y forma física y mental en condiciones. Martínez  opina que: “No es malo hacer deporte, lo malo son las exigencias que se le dan a esas criaturas. En este mundo se quiere un figurín elástico, de goma, que pueda hacer todo lo que quiera, sea especial y perfecto.”

El olímpico alcoyano, Nestor Abad también ha sufrido fuertes lesiones: “He tenido dos operaciones en la rodilla derecha, me rompí el ligamento de los dos tobillos, el cartílago de la muñeca derecha. Además me fracturé parcialmente el ligamento de la clavícula, tuve contusiones en la columna y en la espalda, en la parte baja de esta, pero también he tenido inflamación de las capsulas de los dedos.” El gimnasta recuerda que hace tiempo tuvo problemas en los talones de Aquiles. Los médicos dijeron que era de crecimiento, por el tema de saltar mucho y hacer demasiados revotes. Abad supone que es el “típico problema” que tiene cualquier niño que hace deporte.

Al 80% de personas que terminan de hacer gimnasia entre los 18 y los 20 años no ven las consecuencias hasta una edad más adulta

Manolo Martínez garantiza que en sus 24 años trabajando con deportistas en la ciudad ilicitana ha tratado problemas articulares de manos, rodillas, tobillos, cadera, etc. “Esto ocurre porque a las criaturas se le exige que sus ligamentos, sus músculos y articulaciones sean más elásticas de lo normal.” Al 80% de personas que terminan de hacer gimnasia entre los 18 y los 20 años no ven las consecuencias hasta una edad más adulta. “Un sobre estiramiento durante el crecimiento hace que más tarde duelan las articulaciones”, verifica el fisioterapeuta.

El trabajo del entrenador en la preparación del deportista es esencial. Existen diferentes técnicas y consejos para evitar lesiones. “Lo primordial sería seguir un buen plan de entrenamientos, con un calentamiento adecuado, incluyendo estiramientos y movilidad articular”, garantiza Tavi Fuentes, entrenador oficial del Club de Gimnasia Artística “El Pastoret“. Elaborar un plan específico de preparación física general es fundamental para que el cuerpo esté fuerte con el fin de realizar los diferentes ejercicios de manera adecuada. Además de todo esto, la protección y la prevención siempre son buenos aliados a la hora de hacer gimnasia artística, usando colchonetas, protecciones y la ayuda del entrenador para evitar caídas innecesarias.

La alimentación y el crecimiento

Siempre se ha dicho, y no es ningún mito, que los entrenadores han exigido una dieta muy estricta en carbohidratos. Esto produce muchos problemas articulares, ligamentosos, de crecimiento y retraso de la menstruación en las jóvenes. “El cuerpo humano se autodefiende cuando no le aportas a través de la alimentación lo que necesita pero eso nadie lo ve, la competición es la competición”, asegura Martínez, quien cursó la carrera de fisioterapia en la Universidad de Valencia.

En cambio, el entrenador del club de Alcoy lo contradice: “No hay ningún problema relacionado con el crecimiento, lo que pasa es que la gran mayoría de gimnastas son de corta estatura.” Los ejercicios se realizan con más facilidad si su centro de gravedad está más cerca del suelo, por ello es mejor que tengan una talla inferior. Tavi Fuentes garantiza que en la actualidad ya hay gimnastas que pasan del 1,80 metros.

Un crecimiento correcto es muy importante, pero cuando no se llega al mínimo hay que identificar que ha producido esa talla baja, y si es posible modificarla. Lorena Pastor, pediatra en el Hospital Universitario de San Juan, afirma que: “Se puede actuar a distintos niveles según la enfermedad de base: corregir alimentación o hábitos de vida saludable, ejercicio moderado, tratar la enfermedad de base si es posible, etc.”

La solución que dieron los especialistas a María Sorolla para su problema de crecimiento fue la hormonación. Al cumplir los 13 años y por estar en la “época de la primera menstruación”, el remedio fue retrasarle durante un año la menstruación con hormonas para que su cuerpo se siguiera desarrollando y así crecer unos centímetros de más. La gimnasta intenta recordar el nombre de las hormonas pero sólo sabe que habían pastillas e inyecciones y esta última era la que le recomendaron, por lo tanto la que ella utilizaba. “Todos los meses me tenía que pinchar en el culo. Esto producía que la menstruación se me retrasara y de esta manera poder crecer con normalidad”, expresa María Sorolla, gimnasta del Club de Gimnasia Artística “El Pastoret”.

El principal objetivo de la terapia en el déficit de la hormona del crecimiento (GH) de un niño es la normalización de la talla durante la niñez. La meta es conseguir que los pacientes alcancen una estatura adulta, lo más normal posible y evitar las consecuencias negativas derivadas de una estatura baja.

Apoyo incondicional

El objetivo de ser el mejor exige un estricto régimen de alimentación para no coger más kilos, y eso generalmente va apoyado por las madres y padres, pero sobre todo por parte de los entrenadores.

Hay personas que están preparadas, pero la fisionomía de otras no les permite hacer esos ejercicios. “La mayoría de gente, de familias, hacen que su hijo haga ese deporte porque a ellos les gusta, no porque le guste al niño, entonces les da igual, no miran el riesgo que existe”, apunta Martínez. En este deporte hay un fallo muy importante. El reconocimiento médico tiene que ser adecuado y exhaustivo, pero “se pasa la revisión médica como quien coge una entrada de cine”.

Tavi Fuentes, entrenador desde 1995, asegura que: “Con una buena planificación se mejoran las cualidades del deportista. No todas las fases de una temporada son iguales en cuanto a volumen de carga e intensidad se refiere. Dentro de un mismo entrenamiento puede haber momentos de esfuerzo y de relajación”

Las chicas tienen mayor elasticidad que los chicos, por eso se les exige más. “Hay que tener en cuenta que la mujer es la máquina más perfecta que hay, por eso necesita tener unos depósitos llenos, para que cuando llegue su ovulación o se quede embarazada, tenga reservas, pero sino tiene los niveles normales, ese déficit lo va a hacer pagar”, lamenta el fisioterapeuta Martínez.

Todo es psicológico

“Cuanto más aguantes mentalmente, mejor vas a ser físicamente y mejor vas a hacer deporte y afrontas mejor las cosas, tienes más carácter a la hora de competir”, alega Néstor Abad, deportista olímpico en 2016.

“Las consecuencias en un futuro solo serán positivas, pues además de practicar un deporte precioso, se habrán adquirido muchos valores”

 

La psicología interviene siempre en los entrenamientos. Un buen entrenador debe saber tratar a los gimnastas correctamente en todo momento, teniendo en cuenta su estado de ánimo y situaciones diferentes que se puedan presentar. El entrenador alcoyano apoya este deporte: “Las consecuencias en un futuro, si no has tenido problemas con las lesiones, solo serán positivas, pues además de practicar un deporte precioso, se habrán adquirido muchos valores que más adelante se podrán aplicar a tu vida cotidiana”.

SINGAPORE, 16 Aug 2010 - Abad Nestor of Spain competes during the men's qualification of artistic gymnastics at the Singapore 2010 Youth Olympic Games in Singapore, August 16, 2010. XINHUA/SYOGOC-Pool/Cai Yang

Néstor Abad en Singapur durante la clasificación masculina en 2010/ Foro cedida por Nerstor Abad

Un fisioterapeuta lo único que hace es ayudar a recuperar esa parte del cuerpo que está dañada, pero el deportista también interviene en esta recuperación psicológicamente. “Nosotros somos un acompañante que ayuda a recuperar una movilidad ósea, muscular o articular, pero si la persona está hundida, por pequeña que sea la lesión, nunca se recuperará”, declara Manuel Martínez, quien ha estudiado medicina deportiva.

El mito de que las deportistas no crecen puede ser por la práctica intensiva de la gimnasia desde la infancia o por los errores cometidos por los entrenadores. Lo que es cierto es que el nivel de las hormonas del crecimiento es efectivamente más bajo entre estas atletas que entre otras jóvenes no deportistas de la misma edad, como es el caso de la gimnasta alcoyana María Sorolla y otras muchas más chicas. Toda esta historia es un caso para reflexionar acerca del deporte y las duras medidas que se toman para ser mejor atleta, para así poder tratar un tema tabú.

Los mitos de que las gimnastas no crecen se ha podido comprobar que en parte es real debido a la práctica intensiva de la artística desde la infancia e incluso por los errores tanto de los entrenadores como de los médicos. Los casos de María Sorolla y Nestor Abad son ejemplos de millones de deportistas que sufren las consecuencias del esfuerzo. El deporte es sacrificado y puede causar consecuencias a largo plazo, pero esto no siempre es así si se lleva un buen seguimiento, como bien decía Tavi Fuentes.

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