“La cesta de la compra aumenta 1.700 euros anuales por celíaco”

María van der Hofstad, delegada de la asociación ACECOVA. Entrevista

entrevista

María van der Hofstadt, delegada de los jóvenes en ACECOVA.

Las personas con intolerancia al gluten crece un 15% cada año y se estima que, el 1% de la población española es celíaca. María van der Hofstad es uno de estos casos y también es miembro de ACECOVA, la asociación que representa a los celíacos en la provincia de Valencia. La celiaquía, “es una enfermedad auto inmune en la que el sistema inmunológico del celíaco reacciona de forma exagerada ante esta proteína, haciendo que la persona no pueda digerir los alimentos que lo contienen” tal y como explica María en una entrevista realizada recientemente. El dato más preocupante es que el 75% de los celíacos todavía no han recibido un diagnóstico claro por lo tanto, el número podría verse incrementado.

A pesar del auge de esta alergia, las dificultades para encontrar alimentos sin gluten siguen siendo importantes, ya no solo por el precio de estos productos, que pueden llegar a triplicar la cantidad con respecto a un producto elaborado de forma tradicional, sino por las dificultades que tiene encontrar dichos alimentos. María explica que “al hacer la compra se tiene que ir con mil ojos, ya que los fabricantes cambian la composición y se tiene que ser muy observador. Cuando llevas tiempo teniendo este problema, acabas comprando lo mismo”. Para una persona con intolerancia al gluten, no es nada fácil salir a hacer la compra, debido a la poca variedad de los productos y a la mala etiquetación de los alimentos en las grandes superficie. María asegura que “el etiquetado hoy en día no está claro, hay que buscar en la letra pequeña para estar seguro de lo que puedes comer”. A pesar de esto, se ha podido observar un cambio, “hace 20 años, comprar pan sin gluten era impensable, se tenía que ir a sitios especializados y, aún así, era complicado encontrarlo. Hoy en día, en cualquier supermercado se encuentran productos aptos para celíacos” sin embargo, hay que pagar un precio elevado “la cesta de la compra aumenta 1.700 euros anuales por celíaco”, algo que no todo el mundo se puede permitir. También se debe tener en cuenta que, al ser una enfermedad con base genética, las posibilidades de encontrar más de un celíaco en una misma familia es muy grande, haciendo que esta cantidad se dispare. Estas situaciones no solo se dan a la hora de adquirir los alimentos y salir fuera de casa para comer también supone un problema para los celíacos, ya que mucha gente no conoce la enfermedad y los tacha de exagerados. A la hora de elaborar un producto sin gluten, “hay que tener mucho cuidado con la contaminación cruzada de los productos, ya que es una de los grandes problemas a los que se enfrenta un celíaco a la hora de salir a comer afuera” según María que explica que muchas de las cocinas no están preparadas para servir comida apta para celíacos.

Estas circunstancias, se magnifican cuando la persona alérgica vive en una zona rural, apartada de las ciudades grandes, donde encontrar alimentos especiales es mucho más complicado Para ello, ACECOVA propuso a las farmacias valencianas vender en sus establecimientos comida sin gluten. Desde la asociación se explica así esta propuesta: “es una iniciativa que hemos puesto nosotros para que las personas de pueblos pequeños puedan acceder a estos productos”. Otras comunidades también se han interesado en añadir estos productos a las boticas, facilitando el acceso de estos a toda la población, sin excluir ninguna zona. Cualquier establecimiento puede vender este tipo de productos siempre que estén envasados y no deban manipularse, por lo que llevarlos a las farmacias es una forma de acercarlos a quienes lo necesitan.

Esta asociación busca normalizar la situación del celíaco y dar a conocer la enfermedad, así como mostrar las consecuencias sociales y económicas que tiene sufrir esta intolerancia. Por esta razón trabajan con colegios y restaurantes de toda la comunidad. “Nosotros llevamos distintas campañas en la Comunidad Valenciana, tanto para los enfermos como para los restauradores, ya que esta es una zona turística, y se necesita de restaurantes donde los intolerantes al gluten puedan ir a comer con total seguridad”, explica María. La falta de conocimiento sobre esta enfermedad es otro de los problemas más grandes que, junto con el difícil diagnóstico de esta, complica la situación del celíaco, haciendo peligrar las vidas de muchas personas.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *