La corrupción social de Molière en el siglo XXI

Misántropo, como su etimología indica, es quien “aborrece al hombre”. Un odio voraz a una sociedad manipulada y corrompida por la hipocresía y el egocentrismo. Esta obra de teatro de Molière, ‘Misántropo’, fue escrita en el siglo XVII y ha sido actualizada y modernizada por el actor y dramaturgo Miguel del Arco. A pesar de ser escrita en el año 1666, lo que se transmite y se critica, continúa hasta nuestros días. La sociedad actual se caracteriza por la hipocresía y por el ansia de establecerse en un ámbito social alto. El elitismo y el clasicismo se consideran fundamentales a la hora de conseguir ciertos objetivos, ya sean profesionales o meramente económicos. En la obra se representan diversas acciones malévolas que personifican lo negativo de la sociedad en la que vivió Molière y que perdura en la sociedad del siglo XXI.

La modernización y actualización de la obra por Miguel del Arco conlleva la incorporación de las nuevas tecnologías. La representación nos introduce en un vaivén de escenas en las que las tecnologías prevalecen ante las palabras o sentimientos. Los personajes utilizan dispositivos móviles como único recurso para introducirse en una sociedad ambigua, repleta de rencor y egoísmo, y con ello, obtener éxito.

El clásico de Molière fue representado en el Paraninfo de la Universidad de Alicante por el grupo teatral Gaudint Teatre, bajo la dirección de Manel Gimeno. La sala yacía en soledad y las luces, casi imperceptibles, esperaban la llegada de los invitados. El escenario, con apariencia de callejón sin salida, se presentaba con una escalera que separaba la realidad de la irrealidad, la verdad de la ficción, mediante una puerta metalizada. En el centro, una mesa formada con palets apilados y a un lado de la escalera, una mesa elaborada con una tabla sobre cajas de refresco vacías. La sala, ahora repleta de espectadores, deja de estar iluminada para dar comienzo a la obra teatral.

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Alceste intenta explicar a Filinta y a Oronte que la sociedad en la que viven es hipócrita y corrupta. Gema Sola Jiménez

La puerta, conducida por un señor vestido de negro con apariencia seria se abre por primera vez para mostrarnos la parte impredecible del espectáculo. Un bullicio entremezclado de gente y música irrumpe de sonido el silencio acarreador que se respira en la sala. Se trata de una discoteca, y por el tipo de música, podemos intuir que se trata de una de las discotecas más modernas del momento.

Dos de los personajes atraviesan la puerta y seguidamente, el portero de la discoteca la cierra en seco con la intención de generar esa tensión y misterio por descubrir lo que se encuentra al otro lado del muro. Los personajes van vestidos con sus mejores galas, insinuando la correspondencia a la alta sociedad.

A medida que transcurre la historia, descubrimos que todos los personajes pertenecen de la élite de la sociedad: políticos, jueces, artistas, etc. Todos ellos dispuestos con sus mejores atuendos, demostrando el poder que emana de su posición social. Mientras éstos presumen de riqueza y éxito, uno de ellos destaca por su incomprensibilidad de la sociedad. Se trata del protagonista y con ello, del misántropo, Alceste.

Durante el transcurso de la obra, Alceste, con gran elocuencia lingüística, critica de forma incesante a la sociedad. Cansado de la ficción imperante en la que está inmerso, se niega a codearse con la sociedad hipócrita y manipulada, de la que pretende aislarse.

Alceste, protagonista de la obra, está cansado de la ficción imperante en la que está inmerso y se niega a codearse con la sociedad hipócrita y manipulada

En ‘Misántropo’ los personajes nos ofrecen todo tipo de conveniencias para obtener éxito; ambiciones catastróficas, retos amorosos, egoísmo, traiciones y un largo etcétera de situaciones malévolas que personifica lo negativo de la sociedad en la que vivió Molière y la sociedad del siglo XXI.

 

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Alcestes y Celimena en plena discusión. Gema Sola Jiménez

Los personajes están integrados en una sociedad ambigua entre la verdad y la ausencia de verdad, y sus efectos

Los personajes nos introducen en una sociedad ambigua entre la verdad y la ausencia de verdad, y sus efectos. Todos manipulados por la sociedad que les rodea y por las tecnologías que acechan cada movimiento que emplean. Eulalia Gallego, espectadora de la obra teatral, asegura que la obra refleja completamente la sociedad actual, “la representación teatral me ha hecho reflexionar sobre nuestra forma de actuar por conseguir méritos propios. Estamos inmersos en una sociedad corrompida, donde los sentimientos dejan de ser relevantes y se posicionan en un segundo plano”.

“Decidí representar esta obra porque está llena de sustancia y contenido”, afirma Manel Gimeno, director del grupo teatral Gaudint Teatre

‘Misántropo’ resume la sociedad de todos los siglos, donde los poderosos apuestan por incrementar su poderío mediante chantajes y actos sexuales, pero siempre hundiendo a quién tiene a su alrededor, a pesar de haber un vínculo amistoso entre ellos.

El texto que se emplea en la obra es de gran complejidad, con textos muy filosóficos, así lo afirma Manel Gimeno, director del grupo teatral: “El texto es muy difícil, a la vez que brillante. Decidí representar esta obra porque está llena de sustancia y contenido, tiene muchísima fuerza a nivel estructural y muy bien montada”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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