La distracción como quimio

Los pacientes con cáncer sienten el apoyo de los monitores y familiares en los talleres que imparte la Asociación Contra el Cáncer

El sentir que no estás solo en este mundo es importante para el ser humano. La sociedad necesita de una identidad social compartida como dice la psicología, ya que es inevitable la interacción. En situaciones de vulnerabilidad las relaciones grupales son un  elemento imprescindible para superar cualquier situación por problemática que sea.

En este mes de octubre se conmemora los días contra el cáncer, una palabra considerada tabú para muchos por el sufrimiento que conlleva dicha enfermedad. El día más conocido es el 19 de octubre con motivo del cáncer de mama donde más de una persona se suma al lacito rosa. En general, son más de 63.000 enfermos oncológicos los que sufren esta cruel patología y luchan cada día por superarla, pero estas personas no están solas pues cuentan con apoyo de familiares y asociaciones que les ayudan.

Beatriz Galván en la sede la Asociación Contra el Cáncer | Alba Otero

Beatriz Galván en la sede de la Asociación Española Contra el Cáncer | Alba Otero

La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) se trata de una cooperación que trata de luchar, informar, apoyar e investigar sobre la enfermedad del cáncer. En ella, ofertan unos talleres para sus enfermos oncológicos y familiares. “Esta serie de actividades hacen que los pacientes puedan distraerse y no pensar en la enfermedad”, afirma Beatriz Galván, psicóloga de AECC. Además añade: “Este tipo de terapias hace que muchos de  ellos puedan ampliar su red social y es una forma de sentir apoyo extra”. En este tipo de talleres los familiares pueden participar y evadirse de la palabra cáncer que tanto aterra. Esta serie actividades comenzó en 2008 por la sede que tiene la asociación en Ourense, empezaron con un taller de teatro para que los enfermos oncológicos tuvieran una tarea para distraerse. Esta idea se extendió en todas las provincias, especialmente, en Alicante, que cuenta con más participantes en los talleres de Reiki y Tai-Chi.

“Este tipo de terapias hace que muchos de ellos puedan ampliar su red social y es una forma de sentir apoyo extra”, explica Beatriz Galván, psicóloga de la AECC

El uso de utilizar técnicas de relajación muestra que muchos enfermos necesitan un estímulo para distraerse. “Mediante un sistema de energías intenta restablecer utilizando las manos en sitios concretos los cuales según la medicina china son una parte energética”, explica Luisa Pérez, monitoria de Reiki. También, se habla de que este sistema toca el tema espiritual: “Es una técnica que unifica el espíritu y la parte física pero no como un dogma, queremos que se entienda como un todo relacionado donde buscamos compartir de una manera armónica lo que sientes para reducir la angustia que sufren pacientes y familiares”, amplía la profesora de la técnica.

Luisa Pérez aplicando la técnica del Reiki | Alba Otero

Luisa Pérez aplicando la técnica del Reiki | Alba Otero

Todos estos talleres reciben el agrado de todos sus participantes: “Me han ayudado mucho, cuando pasas por un proceso así te crees que tu problema es el único pero una vez que vas a estos talleres ves que no estás sola”, afirma E. Jiménez, paciente. Y añade: “El trabajo de la asociación y de los monitores es gratificante porque son momentos duros en los que no llegas a ver la claridad que ellos te muestran”. Es cierto que muchos de ellos logran superar la enfermedad y vuelven a asistir a los cursos: “Los llamamos los repetitivos una vez finalizado el curso te preguntan si pueden volver”, declara la monitora de Reiki, e incluye: “Son una gran motivación para aquellos que están pasando el cáncer”.

“Me han ayudado mucho, cuando pasas por un proceso así te crees que tu problema es el único pero una vez que vas a estos talleres ves que no estás sola”, expresa E. Jiménez, paciente

Cuando se habla de la enfermedad suena la palabra cáncer como algo que no se debe decir, una palabra tabú. Por ello, la inclusión de los familiares en estos talleres como afirma la psicóloga de Asociación Contra el Cáncer: “Ayudamos a los familiares a tratar el tema y que el cáncer no sea una palabra prohibida, queremos que disfruten en nuestras actividades y que no estén pendientes del problema”. E incluye: “No es lo mismo un taller grupal que una terapia que haga yo, porque en mis terapias si trabajamos con la palabra cáncer y tratamos de hablar de todos los efectos que los pacientes sufren tanto a nivel emocional como físico. En los talleres no se habla directamente de la enfermedad, si alguien quiere compartir su experiencia se le da la oportunidad pero realmente el taller se concentra en una tarea específica y es un lugar para distraerse”.

En estos lugares se busca la armonía en un período con muchas dificultades donde no se ve más allá de los problemas que no sea el de uno mismo. Pues cuando una persona llega al fin de su límite por una patología no entiende el porqué de su existencia. Por ello, toda ayuda para entretener y animar a los pacientes mejorará su calidad de vida, como dijo Shiddharta Gautama Buda: “El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional”.

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