La fiesta del motor se vive en la calle

Avenida Castilla, concentración de moteros y aficionados (Cheste)

Avenida Castilla, concentración de moteros y aficionados (Cheste)

El fin de semana ha llegado para los aficionados de las motos. Cheste da comienzo a la fiesta del motor ante una enorme afluencia atraída por la final del campeonato de motociclismo. Año tras año las calles de esta localidad valenciana se convierten en un escenario con miles de personas que disfrutan de los rugidos de los motores y la música. Me adentro como redactora en esta jornada para vivirlo desde cerca como una motera más; un acontecimiento que tiene la fiesta como tradición en sus calles.

Un evento que reúne a más de 100.000 amantes del motor desde todos los lugares del mundo. Una agradable situación la que se vive rodeada de motocicletas y gente que va inundando las calles. El viernes es la primera noche de celebración, la entrada a la ciudad es espectacular. Las motos llegan como si de un rebaño se tratara, hace que se me pongan los pelos de punta. En la Plaza del Ayuntamiento, Champi Herreros “el último emperador, expiloto y leyenda del motociclismo español por ser campeón del mundo en la categoría de 80 cc en 1989; es el encargado de dar la bienvenida a miles de moteros que se concentran este fin de semana en la localidad valenciana. Entre ovación y aplausos me dirijo a degustar la paella gigante que todos los años se prepara para los asistentes, para coger fuerzas ya que la noche que me depara es muy larga.

Un enorme impacto económico el que se deja en Cheste

La noche hace que las calles se conviertan en improvisadas pistas de baile y fiesta. La Avenida Castilla y la Plaza 2ª Republica son las principales travesías donde se concentra la multitud. Es un acontecimiento relevante para este municipio, los locales sacan sus barras fuera para atender a la muchedumbre. Entre cascos, motos, humo, ruido me encuentro recorriendo la gran concentración de moteros. A mi paso observo que desde una frutería a una tintorería tienen barras en sus negocios para sustentar al gentío que hay. La ocupación en estos días en un restaurante es como “3 veces mayor a un día normal, se vacían mesas y se vuelven a llenar”, señala Sofía Izquierdo dueña de “Bar Paco Asador”. La juerga se apodera de la noche del viernes aunque con una clara idea en el ambiente, ir temprano a los entrenamientos del sábado donde se decidirá el orden de salida de las categorías del mundial para la última carrera que se disputa el domingo.

Los entrenamientos abren el sábado con la asistencias de miles de aficionados en las gradas del trazado. La gente va y viene con las camisetas de sus pilotos favoritos. Al finalizar y saber la parrilla de salida un único destino, las calles de Cheste. La fiesta empieza para unos y continúa para otros después de que la primera noche de celebración terminara a altas horas de la madrugada. Los moteros enfundados en sus cascos y monos vuelven a inundar las travesías con ganas de fiesta. Me voy dando cuenta que son los propios aficionados los que se ocupan de animar el ambiente, haciendo rugir sus motos revolucionando sus motores y quemando rueda para dar espectáculo a los visitantes. La población se ve envuelta en una gran nube de humo.

Aficionado quemando rueda en la Avenida Castilla

Aficionado quemando rueda en la Avenida Castilla

La garantía del orden público por parte del Ayuntamiento

Unos días en los que se reúne mucho esfuerzo por parte de los servicios de limpieza y recogida de residuos, “para que cada mañana el pueblo se levantara limpio”, indica Javier Ruíz periodista del Ayuntamiento de Cheste. Los dispositivos de seguridad tienen una gran implicación en este evento por velar por la protección de los asistentes, más de 1000 agentes están pendientes estos días de la celebración. “Hace años parecía una ciudad sin ley, los moteros hacían lo que querían e incluso fallecía gente”, cuenta Manuel López aficionado que lleva asistiendo a Cheste 10 años. Esto ha cambiado si lo comparamos con años anteriores. “Hay más tranquilidad en el ambiente aunque la fiesta cada año se supera” añade este aficionado.

La noche continúa con actividades por parte de “Motodesguace” que se encarga de dar emoción con exhibiciones de derrapadas “Drift Show”. Un espectáculo aliciente para los moteros ya que “buscan el ruido, el jaleo”, indica Manuel Maroto encargado de las exhibiciones. Los pilotos de la zona subidos en quark o motos son los encargados de este desfile, que llama a seguidores y aficionados de las calles de Cheste. Un terreno que cede el Ayuntamiento para que los asistentes degusten este tipo de representación, eso sí, con una barra a disposición por si alguno trae sed.

Otra noche que se alarga hasta las tantas. Una servidora se va al Camping habilitado en la zona del polideportivo que es donde me he alojado este fin de semana; entre rugidos y ambiente fiestero me dispongo a intentar dormir.

El domingo amanece despejado sin nubes en el cielo, después de una semana que avecinaba lluvias. Los carriles camino al circuito se abruman de moteros para despedir este mundial de motociclismo; que esto es por lo que hemos venido. Este año el circuito “Ricardo Tormo” bate récord de afluencia durante el día de las carreras con 110.050 espectadores llenando las gradas. Una temporada que concluye con emociones y con distintos sabores de boca por la posición de los pilotos. ¡Ahora sí! Cheste se despide hasta el año que viene. Yo me voy satisfecha por el agradable intensivo fin de semana que he vivido y por la victoria de Marc Márquez en la categoría de MotoGP.

Salida de moteros del circuito "Ricardo Tormo"

Salida de moteros del circuito “Ricardo Tormo”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *