“La gente tiene que entender que la jornada continua es lo mismo, pero cambiado de orden”

Pilar Grande, directora del Colegio Cristo de la Paz de San Juan

La implantación de la jornada continua durante estos meses ha sido un foco de debate entre multitud de padres que están a favor y en contra de este método de enseñanza. Sin embargo, este modelo de estudio ya había sido implantado con anterioridad en algunos colegios de la provincia. Pilar Grande, directora del Colegio Cristo de la Paz de San Juan, habla del tema desde su punto de vista como directora de uno de esos “colegios piloto” que han sido pioneros en la implantación del sistema.

La directora explica que el establecimiento de este modelo en fase experimental en los colegios fue un proyecto conjunto entre los tres centros de San Juan. “La iniciativa surgió del profesorado, pero la AMPA, por lo menos la de nuestro centro, llevaba tiempo solicitándola”, comenta Pilar. Y agradece que la iniciativa saliera adelante gracias al apoyo del ayuntamiento de San Juan y al respaldo de la AMPA.

20161005_183753

Pilar Grande, su centro lleva impartiendo la jornada continua durante tres años / Jordi Mirón.

Este año, el Colegio Cristo de la Paz de San Juan cuenta con actividades gratuitas para todos los alumnos. A diferencia de años anteriores, donde sólo estaban disponibles para los niños que se quedaran al comedor de dicho centro. “Tenemos actividades de 14:00 a 17:00, unas son exclusivamente para los alumnos del comedor -porque los organizan los monitores del comedor-, y luego tenemos unos talleres que ha ofrecido el ayuntamiento”, explica la directora. Pilar Grande comenta que las actividades del ayuntamiento se han ofrecido gratis para todos pero que prácticamente nadie ha solicitado asistir. Y añade “Actualmente creo que hay cinco niños que no son del comedor que han venido a pedirlas”.

Sin embargo, en estas actividades extraescolares no se incluyen las clases de apoyo por parte del profesorado después del horario del comedor, por lo que los alumnos no pueden utilizar el horario de las actividades extraescolares para adelantar sus deberes. Pilar lo justifica diciendo que el profesorado no puede ampliar sus horas de trabajo de las veinticinco horas lectivas establecidas para la atención del alumnado. En todo caso, esa posibilidad solo se podría llevar a cabo con monitores especializados como los que paga el ayuntamiento.

“Aquí lo que tiene que entender la gente es que la jornada continua es lo mismo, pero cambiado de orden”, dice la directora.

Y añade que antes, los niños iban a su casa a comer durante tres horas para comer y descansar, por lo tanto no estaban haciendo deberes, ni haciendo actividades de ningún tipo. “Volvían a la tarde a estudiar y hacer las horas lectivas”, comenta Pilar. La directora del colegio argumenta que ahora es lo mismo, solo que lo único que las horas lectivas las hacen hasta las 14:00. Por lo que el tiempo que los niños estaban en sus casas descansando, ahora lo tienen hasta las 17:00.

Uno de los argumentos que utilizan los que están a favor y en contra de la jornada (con distintas opiniones según el caso) es si el nuevo sistema mejora el rendimiento del alumno. Pilar comenta que la nueva jornada sí mejora que el rendimiento del alumno, pero el aumento es de unas décimas. Además asegura que las evaluaciones diagnosticas que se llevan realizando desde el colegio durante tres años, sí mostraron una mejora. Pero este hecho no lo atribuye a la jornada intensiva, sino a la mejora del centro.

Pilar Grande asegura que “se siguen manteniendo los mismos programas educativos” y que incluso, desde que se estableció la jornada continua hace tres años, han implantado unos programas de enriquecimiento curricular, de fomento de la música y de promoción del deporte. “Y ninguno ha impedido que el centro mejorara como decían los críticos de la jornada intensiva”, declara la directora.

La directora del centro se muestra a favor de que se haya implantado la jornada continua y argumenta que lo ve “justo” ya que primero empezó como una iniciativa del profesorado y ahora multitud de padres quieren este nuevo modelo para los colegios de sus hijos. “La jornada intensiva surgió como una mejora y ahora se ha convertido en una demanda social”, comenta Pilar. “Los padres lo han decidido en una votación y en esa votación no han participado los profesores”.

En relación al argumento que señala que una jornada tan intensa provoca que los niños lleguen agotados a las últimas horas, Pilar argumenta que con la anterior también llegaban cansados a las clases de la tarde. Sobre todo los niños que se quedaban al comedor ya que en las horas libres hacían juegos, deporte y no descansaban. “Ha mejorado el absentismo infantil, sobre todo en primaria”, sostiene la directora. Y afirma que es debido a que los niños más pequeños hacen las horas de estudio más seguidas, ya que con la anterior muchos se quedaban dormidos después de comer y no volvían al colegio.

Los que están en contra de la jornada continua declaran que los comedores escolares dejarán de estar garantizados, debido a la disminución de los niños que se quedan a comer. Estos perderían alumnos y los costes de mantenimiento por alumno se harían inviables. Sin embargo, Pilar Grande no ve el vaso medio vacío. “El primer años nos bajó el comedor un 23%, pero este año hemos vuelto a subir más que nunca”, afirma la directora. Y añade, “aunque no estamos al nivel de antes, ha subido bastante por lo que estaremos en un 10% o un 15% menos que al principio”.

Parece ser que ni todos los argumentos a favor son verdaderos, ni todos los argumentos en contra son falsos. Lo que sí se demuestra es que la jornada partida y la jornada continua son dos versiones distintas del mismo horario. Dos caras de una misma moneda.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *