La guerra de los circos

El Circo Quirós desata la polémica con su llegada a Elda después de que se aprobara en el último pleno la prohibición de circos con animales salvajes en el municipio alicantino

Multitud de personas acudieron al Circo Quirós para contemplar el espectáculo

Multitud de personas acudieron al Circo Quirós para contemplar el espectáculo | Juanma Vidal

Cada vez son más los municipios españoles que están optando por prohibir los circos que incluyan en sus espectáculos el uso de animales salvajes. En el caso de la Comunidad Valenciana, la última localidad en sumarse a esta corriente ha sido Elda, después de que se aprobara el pleno presentado por Compromís hace apenas un mes, y al que se sumaron el PSOE y algunos ediles de Sí se puede Elda y Esquerra Unida. Sin embargo, hasta que no se apruebe la modificación de la ordenanza, cosa que todavía puede tardar unos meses en producirse, los circos podrán seguir ofreciendo sus espectáculos en el municipio. Es el caso del Circo Quirós, que esta semana pasada ha aterrizado en Elda rodeado de polémica. Tanto es así, que numerosos grupos animalistas no dudaron en acudir a las puertas del mismo para expresar su indignación y mostrar pancartas de denuncia ante el supuesto trato vejatorio que reciben los animales.

Una de las personas que más se ha movilizado en los últimos meses para llegar a esta situación es Aitziber Elejaga, secretaria de la asociación canina ASCAN Elda. De hecho, fue esta asociación la que presentó el pasado mes de mayo a la Concejalía de Medio Ambiente una petición para que Elda fuese declarada ciudad libre de circos con animales, además de un registro oficial en el Ayuntamiento para que dicha petición fuese llevada al siguiente pleno. La secretaria afirma que “cualquier persona que tenga un mínimo de sensibilidad, aunque no le gusten los animales, sabe que estos sufren en los circos”, y añade: “Los animales tienen que vivir en su hábitat y una jaula, haciendo miles de kilómetros, no es el hábitat de ningún animal de estas características”. En cuanto a la concienciación de la gente respecto a los derechos de los animales, Aitziber reconoce que poco a poco se está avanzando, pero que aún queda mucho por hacer. Ella, que también ejerce como profesora, asegura que una de las claves de cara al futuro es “educar y concienciar a los más pequeños”, ya que los circos “no son la mejor forma de enseñar los animales a los niños”. Aitziber también opina que las familias que acuden a los circos están, en cierto modo, apoyando estas prácticas: “Si nadie acudiera a los circos, estos tendrían que reinventarse, como se reinventa la gente que por desgracia se queda en el paro y tiene que buscarse la vida para encontrar otro trabajo”.

“Los animales tienen que vivir en su hábitat y una jaula, haciendo miles de kilómetros, no es el hábitat de ningún animal”, explica la secretaria de ASCAN Elda

Un grupo de animalistas se presentó en las instalaciones para mostrar su rechazo hacia los circos | Juanma Vidal

Un grupo de animalistas se presentó en las instalaciones para mostrar su rechazo hacia los circos | Juanma Vidal

Una visión totalmente distinta sobre este asunto es la que tiene Mati Muñoz, directora del Circo Quirós y una de las personas más afectadas por toda esta polémica. Ella asegura que cumplen todos los requisitos que les pide la ley y que sus animales están “bien cuidados” y “no son maltratados”. El problema, afirma, es que “mucha gente no tiene ni idea y no sabe lo que hay detrás”, a lo que añade: “Si todas estas personas que protestan entrasen y vieran que los animales están felices, cambiarían de opinión”. A pesar de que, en su opinión, la gente que está en contra de los circos con animales es una minoría, Mati teme por el futuro del negocio, ya que estos “tienen voz en el Ayuntamiento”. Asimismo, se muestra preocupada por el futuro de sus animales si la cosa sigue así y cada vez son más las localidades que se suman a esta restricción: “Los animales son nuestra familia, aunque mucha gente no lo crea”. En cuanto a una posible reinvención de los espectáculos para suplir la ausencia de animales, Mati no comparte las alternativas que propone la gente: “Algunos usan el Circo del Sol como ejemplo de que se puede ofrecer un buen espectáculo sin animales, pero es que ese no es un circo para niños. Si llevas a un niño allí, se va a aburrir porque no está hecho para ellos”.

La directora del Circo Quirós asegura que los animales son felices en los circos y que son tratados como uno más de la familia.

Precisamente al Circo del Sol hace referencia Javier Rico, un espectador que asistió al circo instalado en Elda junto a su mujer y su hijo: “Tendrían que adaptarlo un poco a los niños para que se diviertan, pero sería un buen ejemplo porque es más ‘mágico’”. Sobre el espectáculo que pudo contemplar, afirma que le pareció “muy divertido”, ya que siempre le ha gustado el circo y quería llevar a su hijo a verlo por primera vez. Respecto a la futura ausencia de animales en los circos eldenses, Javier reconoce que “egoístamente” a todo el mundo le gusta ver animales en los circos y disfrutar de las cosas tan espectaculares que hacen; sin embargo, también entiende las críticas, ya que estas cosas las hacen “obligados” y “a saber lo que habrán pasado para llegar a hacer todo eso”.

Si algo parece claro es que los animalistas y los trabajadores de los circos están condenados a no entenderse. Cada parte defiende sus intereses, mientras miles de personas siguen acudiendo a sus instalaciones sin saber a ciencia cierta lo que se esconde detrás. Eso es algo que, al fin y al cabo, solo saben sus protagonistas. Los animales, por su parte, ya están preparados para la próxima función del Circo Quirós. Una función que, salvo un giro absoluto de los acontecimientos, no será en Elda.

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