LA IGUALDAD A PASO DE TORTUGA

Las desigualdades laborales y los despidos femeninos se acentúan con la crisis 

“Ese trabajo es para hombres”, una frase que todos los ciudadanos han oído alguna vez. Frase que directamente está relacionada con una sociedad patriarcal en la que los hombres hacen el trabajo “duro” y toman las decisiones “importantes”. En cambio el “trabajo” de las mujeres se relaciona con ser ama de casa y todas las tareas que eso conlleva: cuidar de los niños, limpiar la casa, hacer la compra..,es decir, con la parte “reproductiva”. Y aquí justo en este momento, se destruyen la lucha por la igualdad de género, la defensa por el derecho al trabajo, todo lo logrado hasta ahora.

Los estereotipos y las desigualdades están muy presentes en una comunidad autónoma en la que, según la Encuesta de la Población Activa (EPA), el paro en mujeres supera en un 4,8% al de los hombres. Y es que las mujeres se encuentran encarceladas en un 23,9% de paro frente a un 19,1% de los hombres. La crisis ha sido y está siendo un gran enemigo para las trabajadoras sobretodo en la Comunidad Valenciana, la cuarta con menor población activa femenina, a la que le preceden Madrid, Cataluña y Andalucía.

El paro en mujeres supera en un 4,8% al de los hombres

La crisis económica ha destruido empleo y con ello la sociedad se ha sumido en un proceso de “recuperación” que es el disfraz del empleo precario. En una situación de crisis las primeras afectadas son las mujeres, las empresas se aprovechan circunstancias externas como excusas para el despido: embarazo, necesidad de conciliar, necesidad de reducción horaria. Los empleos precarios se reservan a las mujeres porque son menos costosos económicamente, están feminizados y se pueden desempeñar desde el hogar.

El hecho de que muchas mujeres se hayan visto obligadas a regresar al espacio doméstico por haber perdido el empleo es un claro factor de profundización de la desigualdad. “Se profundiza en la asignación de los espacios y se vuelve a un imaginario social construido sobre las asignaciones de género. Las mujeres en la casa, en lo doméstico, en definitiva en el espacio de “lo reproductivo” , sin protagonismo, sin voz y sin tomar decisiones; los hombres en el espacio de “lo productivo”, lo público, tomando decisiones, diciendo cómo son las cosas, relacionándose con otros hombres”, explica Paloma Gómez, jefa de departamento de la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Alicante.

El hecho de que muchas mujeres se hayan visto obligadas a regresar al espacio doméstico por haber perdido el empleo es un claro factor de profundización de la desigualdad.

La Concejalía ayuda a la toma de decisiones estratégicas en materia de igualdad entre mujeres y hombres en la formación para el empleo, y participa en experiencias colectivas que trabajan directamente el fomento de la igualdad en las empresas, como la mesa de igualdad de Cruz Roja.

A pesar de las ayudas posibles, la conciliación familiar/laboral aún es complicada ya que las empresas no acaban de desarrollar medidas reales, porque los hombres no asumen como propias las tareas domésticas y de crianza y porque en la sociedad no se ha producido el cambio de mentalidad necesario. Paloma Gómez asegura que: “Mientras sigamos viviendo en una sociedad binaria construida sobre las categorías femenino/masculino, hombre/mujer, heteronormativa y orientada a la familia, se seguirá reproduciendo la desigualdad derivada de la división sexual del trabajo”. 

Nuestra sociedad como todas las sociedades occidentales están construidas sobre los valores del patriarcado. Esto significa que han sido los hombres los que han decidido qué es bueno y qué no para la convivencia y para el funcionamiento social. “Es imposible que se produzca un cambio de mentalidad si los hombres no renuncian a sus privilegios: el privilegio de ganar más, de tener mucho más tiempo para sí mismo,de no trabajar en las tareas domésticas , de no implicarse en la crianza, en la educación y en el cuidado de personas mayores dependientes. Los privilegios son la piedra de toque para el cambio, la llave maestra sin la cual los esfuerzos servirán de poco” asegura Paloma.

“Es imposible que se produzca un cambio de mentalidad si los hombres no renuncian a sus privilegios” asegura Paloma Gómez

La ONU  asegura que conforme el número de mujeres aumenta las economías crecen. Por esto, con la crisis las diferencias se están acentuando y es que al parecer para los empresarios es más cómodo contratar a un hombre que a una mujer. La Socióloga y Profesora Titular de la Universidad de Alicante, María Teresa Algado, asegura que han habido décadas o épocas en la historia de la humanidad reciente en las que las cosas mejoraban y que la desigualdad de género disminuía pero ahora se empiezan a ver signos que recuerdan al pasado.

María Teresa Algado en su despacho de la UA /Andrea Martínez

La crisis ha sido y está siendo uno de los mayores enemigos de las mujeres a la hora de encontrar un trabajo y más todavía a la hora de permanecer en este. Y es que como explica Algado: “Los empresarios ven a la mujer identificada con la maternidad y esto significa un obstáculo para el trabajo, lo que supone una discriminación total para ellas”.

Por mucha lucha, todavía permanece aquello de que cuando una empresa necesita personal precedan los intereses a las facultades. Como asegura la socióloga: “La educación es la base fundamental de todo, con educación se llega a todos sitios, abre y amplia la mente. La igualdad hay que transmitirla desde el principio, a los niños y a las niñas.”

Diferencia de pobreza entre hogares encabezados por mujeres o por hombres / Levante.es

Asimismo, a pesar de la lucha femenina según la tercera edición del informe anual de coyuntura “Análisis y Perspectivas de la Cominudad Valenciana”, en los hogares de la comunidad sustentados por mujeres la tasa de pobreza es casi un nueve por ciento más elevada y la pobreza es el doble de intensa a la de los hombres: de un 12,8% frente a un 5,6%, .Y aquí por lo tanto se ve reflejada la desigualdad en los salarios. Hay evidencias y datos objetivos que demuestran que siguen existiendo desigualdades en los salarios entre hombres y mujeres.

La sociedad acepta que los sueldos de las mujeres sean un 20% más bajos que los de los hombres. Y en un contexto de crisis se puede aumentar ese tanto por ciento hasta incluso un 30%. “Es grave que todavía en el mismo tipo de trabajo y en las mismas condiciones una mujer gane menos que un hombre”, afirma José Miguel,  economista e integrante del Instituto Universitario de Investigación de Estudios de Género (IUIEG). 

Pero la brecha de género no sólo se sitúa en la remuneración, sino también en el ascenso profesional a pesar de tener una formación superior a la de los hombres. Aún se tiende a pensar que las diferencias de sueldo se deben a diferencias de nivel formativo pero eso no es correcto ya que las mujeres en estos momentos tienen incluso mejor formación que los hombres. De hecho según un estudio de la Fundación de Estudios de la Economía Aplicada (Fedea), el 67% de las mujeres han contemplado la educación secundaria, frente al 58% de los hombres. Además, un 43% de las mujeres tienen estudios superiores, frente al 3% de los hombres.

Por otro lado, existe una feminización de los títulos, algunas carreras tienen un porcentaje mayor de mujeres que de hombres. Una cuestión abierta es sí muchas mujeres eligen estudiar en carreras relacionadas con la empresa pública porque desencadenan menos inconvenientes a la hora de la maternidad. “No creo que las mujeres elijan las carreras pensando en la maternidad. El condicionante está en la etapa formativa, cuando empieza a orientarse sobre lo que van a estudiar.” explica el economista.

El mundo del emprendimiento es otra de las luchas femeninas hoy en día. A pesar de que el número de emprendedoras está todavía muy por debajo del de emprendedores, una de las demostraciones de que las mujeres se proponen metas todos los días y siguen luchando por sus derechos y por la igualdad laboral son las emprendedoras rurales. Y es que las mujeres rurales más emprendedoras son las de la Comunidad Valenciana. El Ministerio de Agricultura  ha premiado a varias mujeres por su labor con la que pretenden demostrar que “ellas” también impulsan la actividad económica y crean empleo.

Aún así el género femenino tiene una serie de barreras adicionales asociadas. Existen dos problemas fundamentales: la financiación y las redes sociales. Como afirma José Miguel: La mujer lo tiene más difícil a la hora financiar proyectos emprendedores. Las mujeres a nivel de emprendimiento están mucho más solas que los hombres. Los hombres tienen unas redes más formales, más estables”.

Al contrario que José Miguel, Jordi Ferrus profesor de Antropología de la Universidad Miguel Hernández sustenta que la mujer sí elige estudiar carreras que están relacionadas con la empresa pública. “La cultura empresarial privada es la que tenemos que cambiar. A esas empresas no les interesa cumplir la ley que les exige aceptar que cualquier persona tenga la posibilidad de estar embarazada o no y manejan estratégicamente la ley, cosa que no puede hacer la administración pública” explica el antropólogo. 

Antropólogo Jordi Ferrus / Andrea Martínez

Antropólogo Jordi Ferrus / Andrea Martínez

La mujer se ve en condiciones de optar por una cosa o otra o por las dos. El papel tradicional patriarcalista de mujer, esposa y madre; o trabajadora o los dos. “Se reclaman derechos de igualdad en el salario, derechos de conciliación, derechos de maternidad que están reconocidos. Pero también derechos de maternidad para los padres. Que sean compartidos esos derechos, no que la mujer tenga el doble de días de maternidad que los hombres”, recalca el antropólogo.

En el ámbito público la denuncia es más efectiva, algo que no ocurre en el ámbito privado. Aún así hay que denunciar y hay que reclamar en ambos casos. Jordi Ferrus afirma que todavía se necesita desarrollar la Ley Marco de Igualdad Efectiva entre Hombres y Mujeres del año 2007. La sociedad ya ha cambiado pero se necesita reclamar que ese cambio es efectivo. Las nuevas tecnologías, nos han dado un arma infalible, las redes sociales. Suponen una movilización desde el hogar de defensa de los derechos por medio de una serie de plataformas. “Y eso es lo que tenemos que hacer movilizarnos mediante las redes sociales, eso asusta tanto a la administración como a la empresa pública”, alenta Ferrus.

La sociedad debe seguir reclamando más cambios,los hombres tienen renunciar a sus privilegios y deben ver a la mujer totalmente como su igual. Las mujeres tienen que seguir luchando por sus derechos, adquirir un buen “empoderamiento” y seguir demostrando lo que valen. Así, construiremos un mundo en el que la frase “ese trabajo es de hombres” no exista o sea suplida en su totalidad por “ese trabajo es para personas”.

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