“La jornada continua no es una reivindicación de los docentes, es un medio necesario para mejorar el sistema educativo español”

CRISTINA SANTOS, profesora infantil del Colegio Público El Palmeral de Elche y defensora de la plataforma “El Palmeral jornada continua sí”

La docente apuesta por la implantación de la jornada continua y afirma que este nuevo horario supondrá un cambio social positivo

Cristina Santos/LEIRE B.

Cristina Santos/LEIRE B.

La jornada continua irrumpe en el sistema educativo español, y tras un polémico referéndum celebrado hace escasas semanas, ya son más de 12 comunidades autónomas las que han conseguido implantar este nuevo horario en sus aulas. Sin embargo, numerosos expertos en psicopedagogía infantil difieren en los beneficios que supondrá el horario continuo en los alumnos y reivindican que será contraproducente, ya que su rendimiento escolar se verá disminuido al realizar todas las clases seguidas sin descanso. La profesora del Colegio Público El Palmeral de Elche, Cristina Santos Martínez apuesta por este nuevo sistema, ya que tal y como ella afirma: “La jornada continua supondrá un cambio social positivo y logrará la conciliación laboral y familiar”.

El pasado 15 de septiembre se celebró el referéndum para decidir la implantación de la jornada escolar intensiva en los centros escolares de España, y aproximadamente, el 83% de padres con derecho a voto se mostraron a favor de la instauración de este nuevo sistema. No obstante, las críticas fervientes de los escépticos han suscitado dudas sobre si este horario es realmente positivo para los estudiantes. Los padres, preocupados por la educación de sus hijos, afirman que los docentes mantienen una actitud egoísta, ya que tan solo piensan en sus propios intereses laborales y no en el correcto desarrollo escolar de los alumnos. Sin embargo, los defensores de la jornada continua como Cristina Santos Martínez aseguran que este nuevo sistema no es una reivindicación por parte del profesorado, sino un medio necesario para mejorar el sistema educativo español e igualar el nivel con el de otros centros escolares de Europa.

La profesora Cristina Santos explica que el objetivo de este horario es conseguir una mejora en el rendimiento académico de los alumnos,  ya que se alargaría la jornada matutina hasta las dos del mediodía para aprovechar las horas de máxima atención. “De esta forma se consigue que el estudiante no esté sometido al estrés y cansancio que supone retomar las clases a las tres de la tarde, cuando el niño ya ha perdido todo el interés por la materia”, matiza la docente.

Hasta el momento, compaginar la vida laboral con la familiar ha resultado un aspecto complejo para la mayoría de los padres, quienes por incompatibilidad de horarios, no disponen del tiempo suficiente para ocuparse de sus hijos. En ocasiones, son los abuelos los encargados de recoger a los niños del colegio y de acompañarles a todas las actividades extraescolares que realizan. Según la educadora, el hecho de relegar la educación de los infantes a otras personas, supone un deterioro en las relaciones paterno filiales, y asegura que esto conlleva “una progresiva disminución en el desarrollo escolar del alumno”, ya que este se siente abandonado por sus progenitores y se niega a realizar sus tareas escolares. Tal y como afirma la profesora: “La desatención por parte de los padres es una causa directa del fracaso escolar, por tanto, la jornada continua es fundamental para concordar el horario académico con el laboral”.

A pesar de todos los aspectos positivos que comenta la docente, la instauración del nuevo horario se ha convertido en una tarea ardua, ya que los colegios deben cumplir unos requisitos básicos. Cristina Santos explica que las condiciones indispensables son: alcanzar la mayoría en el consejo escolar para proceder a la redacción del Plan Específico de Organización de la jornada escolar, la definición de horarios para los escolares que utilicen los servicios de comedor y el ofrecimiento de actividades extraescolares gratuitas que estarán supervisadas en todo momento por un profesor del centro.

Precisamente, el aspecto que más preocupa a las personas que se muestran en contra del sistema continuo es el miedo a que desaparezcan los servicios de comedor por la escasez de alumnos que permanecerán en el colegio una vez finalizada la jornada. Asimismo, los padres dudan de que las actividades realizadas fuera del horario escolar sean realmente gratuitas y temen que sus hijos conviertan ese tiempo reservado para el ocio en horas muertas viendo la televisión o jugando con el ordenador.

Ante esta situación, Cristina Santos asegura que el comedor es un servicio público que no desaparecerá y estará disponible para todo aquel que lo requiera. En lo que respecta al tiempo de ocio, la educadora afirma que este debe ser controlado y supervisado por los padres, ya que en ellos recae la responsabilidad de educar a sus hijos y tratar de potenciar sus cualidades al máximo. Tal y como afirma la docente: “Los profesores no obramos milagros, únicamente tratamos de mejorar el nivel académico reivindicando mejoras necesarias como el establecimiento de un horario continuo en los centros. Y añade: “La última palabra la tienen los padres, ellos deberán decidir si desean una educación adecuada y digna para sus hijos”.

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *