“La ganancia de las aseguradoras está en la gente mayor que fallece y ha pagado durante muchos años”

Marian Martínez Millán | Trabajadora en una compañía de seguros de deceso y asistencia familiar

Marian Martínez Millán

Uno de los principales negocios que gira en torno a la muerte es el de las compañías de seguros de asistencia familiar. Además, la competencia entre aseguradoras crece cada vez más, pues es un “trabajo seguro” y algo contrata cualquier persona. Marian Martínez, trabajadora de una de estas aseguradoras, comenta que estas compañías “son muy rentables”, pese a que cada entierro puede costar “entre 9.000 y 12.000 euros”.

PREGUNTA: ¿Qué tipos de seguros de deceso y asistencia familiar existen?

RESPUESTA: El tipo de prima que tenga contratada la persona influye en el precio, que a su vez depende de la tasa de mortalidad de la zona. En esta zona la tasa de mortalidad está en 84 años. Cuanto mayor es una persona, mayor es el precio. En esta compañía tenemos dos tipos de seguro: uno con prima nivelada y otro con prima natural. En la de prima nivelada adquieres la antigüedad desde el momento en que te apuntas para el resto de tus días, y siempre se paga con la tasa de la edad en la que te has apuntado en cada momento. Si una persona forma una unidad familiar independiente de sus padres, mantiene la antigüedad en la nueva que se crea. En cambio, en la de prima natural el importe va subiendo conforme se cumplen años, ya que no guarda antigüedades. Cada año se adecua la prima a la edad que se tenga. La principal diferencia es que en la cuota de entrada en la prima nivelada es superior y la cuota de entrada de la prima natural es muy baja. Desde mi punto de vista, la prima natural es contraproducente a la larga, pero, en un principio, cuando se es joven, es muy atractiva porque se paga muy poco.

P: ¿Cuánto oscila el precio entre una y otra?

R: Esto se puede explicar fácilmente con un ejemplo: una familia con cuatro miembros, cuyos padres tienen 40 años y los hijos 5 y 8, con una póliza de prima natural pueden pagar entre 12 y 13 euros al mes, y con una póliza de prima nivelada puede estar entre 25 y 26 euros al mes. En este caso, la diferencia sería de unos 12 euros.

P: ¿Qué cubre cada seguro?

R: El seguro de deceso, o comúnmente llamado seguro de los muertos, es una especie de “menú completo”. Antes, estos seguros eran muy escuetos, pues solo cubrían el sepelio y poco más, aunque algunos tenían la cobertura de accidentes, que es anexa a la póliza. Actualmente, se llama asistencia familiar porque, además de cubrir el sepelio, que es la finalidad de la póliza, cubre todo lo que conlleva el entierro. Por lo tanto, antes elegías el concepto que querías y pagabas por ello. Ahora el servicio del entierro es un servicio íntegro que se contrata en bloque, y todo el mundo tiene lo mismo. Cuando la persona fallece, se elige. La incineración y el nicho son excluyentes entre sí.

P: ¿Hay mucha diferencia entre el precio de una incineración y un nicho?

R: Depende. Por ejemplo, el precio de la incineración en Santa Pola es de 850€, algo establecido en un convenio colectivo entre funerarias y aseguradoras, porque el precio oscila mucho entre el precio de una aseguradora o un servicio particular. Dependiendo también de la familia, será más económica una cosa u otra, ya que el precio del nicho varía con la altura que se tenga del mismo. Si está en cuarta altura el precio es de 400 euros; en tercera altura sería 810 euros más IVA; el segundo es el más caro, con un precio de 1500 euros; y el primero ronda los 1000 euros. ¿Qué sale más rentable para la compañía: incinerar o nicho? Pues, como ya he explicado, dependerá del nicho que tenga la persona. Si una persona quiere una altura más cara de nicho, la póliza se encarecerá.

P: ¿Cuánto puede costar, aproximadamente, un entierro?

R: Para una persona que no tenga compañía de seguros el precio varía entre los 9000 y los 12000 euros. Además, la causa de muerte de una persona también influye mucho el precio. Por ejemplo, si una persona fallece en un accidente de tráfico el coste sube porque hay que levantar el cadáver, y esto implica pagar a un juez. Además, necesitaría una autopsia, una caja interior de zinc, etc., y todo eso son gastos adicionales que la compañía de seguros tiene el deber de pagarlo si ocurre. Esto es muy distinto en una persona mayor de 90 años que fallece en su casa y que tiene contratado un seguro con un nicho. En este caso, el entierro puede costar entre 2700 y 3000 euros.

P: Por lo tanto, ¿es realmente rentable pagar durante toda la vida un seguro, si luego el entierro costará menos de lo que has pagado?

R: Estos precios son a día de hoy, pero dentro de 30 o 40 años no se sabe cuál será el precio de un entierro. Seguramente esta cantidad se duplicará. Hay que tener en cuenta que es un seguro que te garantiza esa cobertura, tanto si ocurre dentro de 50 años o mañana mismo; habiendo pagado muchas cuotas durante muchos años o solo una. Podríamos plantearnos la misma pregunta con los seguros de coches: ¿es rentable que una persona pague casi 1000 euros al año por el seguro de un coche durante mucho tiempo y que nunca tenga un siniestro? ¿Cuál es más rentable? Realmente, este seguro todo el mundo lo va a acabar utilizando, porque por desgracia todos nos morimos. Sin embargo, el seguro del coche puede que no llegues a utilizarlo nunca.

P: ¿Con qué se obtienen mayores beneficios?

La mayor ganancia de las compañías está en la gente mayor que fallece y ha pagado durante muchos años. Las pérdidas, por otro lado, están en la gente que fallece joven. Es un negocio.

P: ¿Hay mucha competencia entre las compañías de seguros?

R: Sí, hay muchísima competencia, porque hay mucha oferta. El seguro de la defunción es muy rentable, ya que la gente se apunta a una edad temprana, y la mayoría de ellos fallecen cuando ya son ancianos. Es un dinero que se recauda durante muchos años. Hay un entramado interno que nosotros desconocemos, pero las compañías, con el dinero que recaudan, no solo atienden a los clientes, sino que invierten y especulan en bolsa, por lo que ganan mucho dinero. Por eso hay mucha demanda y es muy rentable tener una compañía de seguros.

P: ¿Qué estrategias utiliza su compañía para diferenciarse de la competencia?

R: Intentamos hacerle ver a la gente la confianza de una compañía grande. La solidez y la solvencia de una compañía con experiencia. Somos una empresa muy familiar. De hecho, yo trabajo aquí porque mi padre trabajó durante 40 años, y yo ya llevo 19. Es una compañía “muy de andar por casa”, del pueblo y de la gente. Tenemos una cobradora que va a las casas, y además, la gente puede venir aquí y preguntar sus dudas. No somos una compañía de tele operadoras como otras de la competencia. Estas otras compañías no tienen infraestructuras, lo que les impide tener un trato cercano con sus clientes. Nosotros vendemos un poco eso, además de la seguridad y la solvencia, pues esta compañía es muy sólida en capital. Además, es muy seria realizando su trabajo. Aunque esto tiene también su lado malo, ya que le cuesta más modernizarse.

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