Las brevas, mucho más que una fruta para el pueblo de Albatera

En la antigua Grecia este alimento estaba considerado un auténtico manjar, una comida de dioses. Con las hogueras de San Juan llegan a nuestra mesa los primeros frutos de la higuera, las brevas.
Se le denomina variedad colar del higo temprano aunque comúnmente se le conoce como breva. Para el pueblo de Albatera no es únicamente un fruto delicioso sino que es uno de los principales sustentos de la economía municipal. La media anual de recolección es de 1500 toneladas y el 95% de toda su superficie de producción se encuentra en este pueblo del sur alicantino. A pesar de ser España un país tradicionalmente dedicado a la agricultura, las brevas solo tienen unos 50 años de historia. Este producto únicamente madura en la zona mediterránea por su climatología.
La Asociación de Productores de la Breva de Albatera junto con el Ayuntamiento y la Cooperativa Albafruits pidió la Indicación Geográfica Protegida (IGP) para este producto. Con ello buscan proteger la breva, y también el negocio. Si se obtiene esta indicación sobre el territorio sería una forma de reconocer la calidad del producto ya que con el IGP se incluye el sello de calidad. Hasta hace unos años la breva no era una fruta muy conocida, pero ahora al ver la rentabilidad económica que tiene son muchos los que se están animando a plantar higueras, por eso se pidió el IGP en Albatera, para proteger de alguna forma el valor añadido que se ha creado dentro del pueblo, un mérito que temen perder si se empieza a producir en otras zonas. Sin embargo este proceso es muy lento y costoso, ya que tiene que pasar numerosos filtros, primero el expediente va a la Consellería de Agricultura, si consigue pasar sus filtros pasaría hasta el Ministerio de Agricultura y por último el informe iría hasta el Parlamento Europeo que es el encargado de dar cualquier sello o reconocimiento de calidad, como las Denominaciones de Origen. En estos momentos el IGP Breva de Albatera se encuentra en el primer escalón, en la Consellería, por eso nos comentaba Rosa Guillén, alcaldesa albaterense, que todos los interesados en este tema como son el Ayuntamiento, Cooperativa y Asociación de Productores se han centrado en conseguir primero el Sello de Calidad, para poder empezar a proteger de alguna manera la producción de la breva.
El director de Albafruits Domingo Arce nos decía: “El IGP es muy lento porque se tienen que hacer múltiples estudios sobre el producto y la zona. Las autoridades son muy cuidadosas con darte un reconocimiento si con eso van a perjudicar a otras zonas de producción, por eso los matices son muy importantes”
En este 2015 la climatología no ha ayudado y se ha reducido en un 40% la producción respecto a 2014. Los fuertes vientos y las tormentas de verano no han ayudado a las higueras que han perdido gran parte de su fruto. En un año normal se recogen entre 1500 y 1800 toneladas, este año se han rondado las 1000 toneladas, por eso su precio en el mercado ha aumentado.
El 70% de la producción se exporta principalmente a la Unión Europea, siendo Francia y Alemania los más demandantes. Italia también es un gran productor y competidor de brevas, pero este año no han tenido producción y ha sido uno de los países europeos con más demanda. Domingo Arce nos contaba que solo falta por mandar a África, ya que este fruto llega hasta los países árabes como Dubái o Qatar, y también al continente asiático. La mayor parte del mundo ya ha probado breva de Albatera. Ahora se encuentran haciendo pruebas para exportar a Estados Unidos. Al mercado nacional únicamente se destina un 25% de la producción, no por consumo nos comentan desde Albafruits, sino por una cuestión de precio. A la hora de comercializar el producto lo venden a quien mejor lo paga, y en este caso no es España. Es un producto caro porque tiene unos costes elevados, mientras que un kilo de cítricos puede costar 30 céntimos, un kilo de brevas puede costar 1,50 euros en el caso de nuestro país, si nos vamos hasta Alemania el kilo puede rondar los 5 euros.
La recolección de esta fruta es dura e intensa, porque apenas dura dos meses. Comienza a mediados de mayo y a finales de julio finaliza para dejar paso a la otra variedad de las higueras, más conocida esta por todos, los higos. Por tanto los trabajadores de este producto viven una temporada corta pero complicada. Los jornaleros del campo trabajan los siete días de la semana unas doce horas diarias, según la cantidad que deban recoger del huerto. A las siete de la mañana comienza la jornada hasta las siete de la tarde que la terminan. Cuando se registran en julio temperaturas de más de 40ºC ellos tienen que ir bien protegidos, con camisa de manga larga, camiseta de algodón debajo, pantalón largo y por su puesto su arma de trabajo, los guantes de goma. Se deben proteger porque la breva es un producto delicado, al cogerlo del árbol hay que llevar cuidado de no quitarle el pezón (la parte de arriba) porque de ser así ya no se puede exportar. Además suelta una especie de leche, un líquido blanco que quema igual que si te pusieran un cigarrillo encendido en la piel. En la Cooperativa también trabajan a contrarreloj, ellos se encargan de lavar y envasar con sumo cuidado de no romper ni estropear ningún fruto. Todos los procesos de producción, son totalmente manuales, desde la recolección en el campo hasta el envasado final, por eso los costes también son más elevados. Aunque no todo es malo, como dice el presidente de Albafruits Domingo Box “Para el transporte es muy agradecido porque aguanta mucho sin estropearse, mientras no le toque el agua, que ya se sabe que breva y agua no se llevan bien” y es cierto porque una gota de agua puede pudrir este fruto, así que una tormenta de verano, puede hacer mucho daño a la producción.
Para un pueblo de 13 mil habitantes como Albatera este fruto es muy importante porque se come y da de comer. La Cooperativa es una de las empresas que más trabajo da en la Comarca de la Vega Baja actualmente, mientras que para los agricultores es un fruto que da grandes beneficios. Al final parece que los antiguos griegos tenían razón, pues va a ser la breva un alimento divino.

Entrevista Rosa Guillén, alcaldesa de Albatera.

Entrevista a Domingo Box y Domingo Arce.

Entrevista Ramón Menchón, jornalero del campo (Audio)

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