Libre interpretación

Eva Montesinos, concejala de Deportes del Ayuntamiento de Alicante, ha cerrado en los últimos meses dos instalaciones deportivas de la ciudad por los informes que alertaban sobre la “peligrosa situación” en la que estaban

El campo del Alicante C.F., cerrado desde junio por la mala situación de los cuadros elécttricos/ Manuel Martín-albo

El campo del Alicante C.F., cerrado desde junio por la mala situación de los cuadros elécttricos/ Manuel Martín-Albo

El estrés diario se puede solucionar de muchas formas diferentes. Aislarse en la lectura para ir a otros mundos es una opción cultural cada vez más extendida. Otros prefieren sentarse durante unas horas enfrente al televisor. También se puede salir fuera de casa a pasear. Y una opción que además es saludable es ir a hacer deporte. Pero es difícil concentrarse en hacer ejercicio si uno no se siente seguro en la instalación deportiva. Así es como muchos alicantinos se sentirán tras los últimos cierres de la piscina municipal Monte Tossal y de la ciudad deportiva Antonio Solana por unos informes que alertaban de la peligrosidad de hacer deporte en ellas.

Con el cambio de gobierno local durante el pasado mes de junio, todo cambió en el Ayuntamiento de Alicante: desde el color político hasta las prioridades de los concejales. Pocos días pasaban después de empezar en el cargo cuando a la edil de Deportes, Eva Montesinos, le llega el primer documento que marcó el inicio de la legislatura: el informe sobre el estado de la ciudad deportiva de Villafranqueza, conocido popularmente como el campo del Alicante C.F. La noticia fue muy comentada por los jugadores, seguidores y dirigentes del Club de Fútbol Independiente de Alicante, actual arrendatario de las instalaciones.

Las cajas de las torretas de iluminación del campo del Alicante no estaban bien cerradas, pero los dirigentes del club se encargaban de cerrarlas con bridas

Luis Morote, presidente del C.F.I. Alicante, en el polideportivo de El Garbinet durante un partido del club/ Manuel Martín-Albo

Luis Morote, presidente del C.F.I. Alicante, en el polideportivo de El Garbinet durante un partido del club/ Manuel Martín-Albo

El mal estado era patente entre todos los usuarios, pese a la reforma que se hizo hace 2 años. Luis Morote, presidente del C.F.I. Alicante, no entiende por qué la gente se alarma ahora por el cierre del complejo municipal. “Esas deficiencias llevan años ahí”, sentencia.

A lo que hace referencia Morote es a las cajas de luz de las torretas de iluminación de los campos de fútbol. Estas no tienen cerraduras y estaban a una altura que podrían ser fácilmente manipulables por cualquier persona. “Desde que el Independiente está ahí, Juan Bosch y yo nos encargamos de poner bridas para cerrar las puertas y las subimos a cierta altura”, declara el presidente alicantinista.

La situación ya era sabida en el Ayuntamiento de Alicante antes de que llegara el tripartito al gobierno. Mariano Postigo, exconcejal de Deportes, ha manifestado el conocimiento que tenía de la situación y que por ello se mandó realizar el informe. “Se hizo una visita para evaluar la situación del campo del Alicante con técnicos de Atención Urbana. Quedó pendiente realizar el informe que llegó en junio”, afirma Postigo. Pero aclara que el informe llegó días después de haber dejado el cargo en manos de Montesinos.

De hecho, pese a saber de la situación, el exedil deja toda la responsabilidad sobre el área de Urbanismo y Atención Urbana. “Desde que se hizo el cambio de Patronato a concejalía el mantenimiento de las instalaciones deportivas lo lleva Atención Urbana”, asevera el actual funcionario del consistorio alicantino. Continúa con la afirmación de que las obras del campo de fútbol corrió a cargo de Urbanismo y que las conversaciones entre Marta García Romeu, exconcejala de este área, y la directiva del Alicante C.F., ya extinto, eran muy fluidas.

La reforma que se llevó a cabo constaba de tres fases. La primera, ya realizada, con una inversión de más de un millón de euros, consistió en el levantamiento de una nueva grada principal que alberga ahora los vestuarios y almacenes de toda la ciudad deportiva. Las reformas en cuanto al agua y a la electricidad se dejaron para fases posteriores pese a ser potencialmente peligroso.

José Juan Fernández del Valle, electricista especializado en montajes de alta tensión, alerta de la alta peligrosidad de la situación de la ciudad deportiva y alaba la rápida actuación de Eva Montesinos. “Peligroso es un enchufe de casa que tiene 220 voltios, imagina esas cajas de luz de alta tensión”, sentencia.

Mariano Postigo, exconcejal de Deportes de la ciudad alicantina: “No nos dijeron que hubiera peligro alguno para los usuarios de las instalaciones deportivas”

La situación de la ciudad deportiva Antonio Solana no es aislada. El pasado agosto saltaba la noticia de que las piscinas de Monte Tossal serían cerradas a partir de octubre para ser reformadas con la intención de corregir las filtraciones de agua y los altos niveles de cloramina. Mariano Postigo ya estaba avisado de esta situación, y por ello se aprobó en pleno municipal en mayo cerrar las piscinas cubiertas para repararlas pero el nuevo equipo municipal ha decidido acometer una reforma mayor que mantendrá la instalación totalmente cerrada durante un año.

Pero ahora hace justo un año que los medios se hacían eco de los vómitos y mareos que tenían los usuarios de las piscinas por el alto nivel de humedad. Ahora, con el tiempo y tras los informes, algunos achacan estos síntomas a los compuestos químicos del agua.

La cloramina es uno de los compuestos que se utilizan en este tipo de piscinas para mantenerlas limpias. Pero en grandes cantidades pueden llegar a ser perjudiciales para la salud de los que las usan. El exceso de este químico puede llegar a afectar con síntomas de asma y escozor de ojos. De ahí la preocupación de los ciudadanos al saber que los niveles no eran los adecuados.

Toda precaución es poca, debió pensar Montesinos al ver la situación de las piscinas. No opinaba igual el exconcejal, que afirma que a su equipo no le llegó que “hubiese peligro alguno para los usuarios”. Lo que sí deja claro Postigo es que “si hubiese peligro para alguna persona habríamos cerrado las instalaciones inmediatamente”.

Los informes facilitados a la concejalía de Deportes se realizan en base a criterios objetivos y aparentemente libre de cualquier interpretación. Pese a ello, parece que cada uno le da importancia a la parte que le interesa. Y al final, el estrés sigue en cada uno de los usuarios, que no consiguen desconectar de la vida diaria personal ni la política.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *