“Los empresarios ven a la mujer identificada con la maternidad y esto significa un obstáculo para el trabajo”

MARÍA TERESA ALGADO FERRER, política, socióloga y profesora titular de la Universidad de Alicante

María Teresa Algado en su despacho / Andrea Martínez

María Teresa Algado en su despacho / Andrea Martínez

La igualdad de género, un tema presente en toda la historia no solo de nuestro país sino del mundo. Siglo veintiuno, cuando creíamos que estábamos alcanzando un punto álgido en esto de ser iguales, parece que cabe la posibilidad de que la mujer retorne al hogar y sea solo el hombre el que trabaje. Concepción Arenal, Emilia Pardo, Carmen de Burgos y Clara Campoamor, cuatro nombres y algo en común: su lucha por los derechos de la mujer en España. ¿Qué esta pasando? ¿Estamos echando a perder todos las metas conseguidas por estas y muchas más mujeres? Con la crisis las diferencias se están acentuando y es que para los empresarios es más cómodo contratar a un hombre que a una mujer. La Socióloga y Profesora Titular de la Universidad de Alicante (UA) María Teresa Algado asegura que han habido décadas o épocas en la historia de la humanidad reciente en las que las cosas mejoraban y que la desigualdad de género disminuía pero ahora se empiezan a ver signos que recuerdan al pasado.

La ONU asegura que cuando el número de mujeres ocupadas aumenta las economías crecen. A pesar de ello, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), la tasa de paro femenino en nuestro país supera en tres puntos y medio a la tasa de paro masculina. Un 21, 82 % en las mujeres frente a 18,41% en los hombres. Desde 2011 hasta la actualidad, hay un total de 63.000 mujeres ocupadas menos y 105.400 mujeres más en el paro. Cifras que se distancian en kilómetros al paro o la desocupación masculina. Claramente la crisis ha sido y está siendo uno de los mayores enemigos de las mujeres a la hora de encontrar un trabajo y más todavía a la hora de permanecer en este. Y es que como explica  Algado: “Los empresarios ven a la mujer identificada con la maternidad y esto significa un obstáculo para el trabajo, lo que supone una discriminación total para ellas”.

Las mujeres tienen la posibilidad divina y biológica de tener hijos. Y este hecho es algo necesario no solo para ellas sino para toda la sociedad. El problema es que en ciertas situaciones y a ciertas empresas (en este caso a la mayoría de empresas españolas), las bajas de maternidad que supone tener un hijo no les son favorables para sus intereses. Ocurre que las bajas por maternidad solo las utilizan las mujeres. Cuando los niños están enfermos son las mujeres las que los llevan al médico y las que se quedan en casa. Como María Teresa Algado explica: “Todo esto tiene una repercusión y un reflejo en la sociedad. Son las mujeres las que se ocupan de los hijos y no los hombres, por lo tanto, un empresario sabe que la mujer va a tener esa baja de maternidad y que un hombre no, por lo que le es más útil un hombre que una mujer”.

Hasta ahora solamente se han tomado pequeñas medidas de conciliación pero todas encaminadas a la mujer. No existen medidas de conciliación para los hombres. La socióloga advierte que España sigue siendo un país tradicional con mimbres antiguas pero que se apunta a la modernidad, entonces se contradice. En los países nórdicos, los más desarrollados en cuanto a igualdad de género, los trabajadores tienen establecidas unas horas para atención a los niños, iguales para los padres y las madres. Cada trabajador tiene unas horas establecidas por ley. Tienen ciertas necesidades resueltas por el estado que a nosotros aún nos quedan muy lejos. En nuestro país aún tiene que pasar mucho tiempo y tienen que haber muchos cambios para que se deje de ver a la mujer unida a bajas continuas. “Si seguimos con unas políticas familiares de las peores de todos los países europeos puede que las mujeres vuelvan a ocupar el hogar, si invertimos en políticas familiares menos que ningún país europeo, si no existen servicios sociales, servicios de ayuda para las mujeres, en definitiva, si no existe la conciliación vida familiar y vida laboral seguiremos con el mismo problema”, asegura María Teresa Algado.

Son muchos los cambios los necesarios: en las escrituras familiares, en el interior de la familia, en la mentalidad de los hombres, en la mentalidad de las mujeres, en las empresas, en el estado, en la inversión en políticas familiares, en la inversión en igualdad… Para eso tiene que pasar mucho tiempo y que aquellos que vayan a contratar a personal no discriminen entre un hombre y una mujer y que los contraten por las facultades que tengan, por sus estudios, por sus cualidades y no por la condición de ser mujer o ser hombre. Para cambiar esta situación es imprescindible la educación. Como asegura María Teresa Algado: “La educación es la base fundamental de todo, con educación se llega a todos sitios, abre y amplia la mente. La igualdad hay que transmitirla desde el principio, a los niños y a las niñas. Los profesores tienen un papel muy importante”

Asimismo, el papel de la mujer es clave en la educación y en la familia. Los hombres siempre han tenido todo a su favor. Las feministas tienen mala prensa en los hombres porque van en contra de sus intereses. Pero como asegura María Teresa Algado: “Ellos están en una situación privilegiada”. El feminismo ha hecho un gran papel a lo largo de toda su vida, desde la primera ola de feminismo con el derecho al voto y la participación de las mujeres hasta el movimiento actual revindicando, peleando y luchando por los derechos de las mujeres y la igualdad. “Muchas de las cosas no salen si no es por empeño, la sociedad tiene que cambiar a base de martillazos, pero tiene que cambiar porque de lo contrario nos veremos en un tiempo con burka. No las tengo todas conmigo”, concluye la socióloga.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *