Los encantos del encaje de bolillos

Cada una de las regiones que forman España posee una variada cultura artesanal propia transmitida entre generaciones a lo largo del tiempo, dando así lugar a una gran variedad de oficios y productos del país que son reconocidos con rango internacional. Aunque la producción es muy distinta, pueden destacarse los trabajos elaborados en alfarería y cerámica, vidrio, madera, cuero, tejidos, encajes y en diferentes metales. Dentro de estas tradiciones españolas, se puede destacar el encaje de bolillos. Su origen histórico se sitúa en el siglo XVI en Venecia, pero en varias poblaciones de España ya se ejercitaban las labores de encaje de aguja y al bolillo medio siglo antes. Se trata de una técnica de encaje textil que consiste en entrelazar hilos que inicialmente están enrollados en bobinas para utilizarlos mejor. Cuando el trabajo va progresando, el tejido se suelta con alfileres clavados en una almohadilla o “mundillo”. El lugar de los alfileres viene dado por un patrón que se coloca en la almohadilla.

Fruto de esta artesanía, surgen distintos encuentros por toda España. En la pequeña localidad de Favara (Valencia) se celebró el pasado 12 y 13 de noviembre el XI Encuentro de Bolillos. El evento tuvo actuaciones del mercado tradicional valenciano durante todo el fin de semana. Una ludoteca infantil, exposiciones antiguas y paradas de venta de productos fueron algunos de los alicientes que poseía este encuentro. Inicialmente este evento esperaba albergar a unas 600 personas –son las que estaban inscritas– procedentes de un total de 40 poblaciones de la Comunidad Valenciana unidas por la tradición del encaje de bolillos. Pero esta cifra se superó: cerca de 1.200 personas se congregaron en el municipio que no supera los 3.000 habitantes. Se dobló la participación de la edición pasada, como nos cuenta Amelia Zurita, miembro de la organización del encuentro “este evento crece cada año más”.

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Más de 40 localidades de la Comunidad Valenciana se dieron cita en este encuentro / Judith Grau

Cada año son más las ciudades que llegan hasta Favara para mostrar su artesanía, es por eso que el ayuntamiento en esta undécima edición ha decidido poner a disposición tanto de participantes en el evento como a los visitantes talleres artesanales de confección o de cerámica y talleres participativos de reciclaje. También para los más pequeños se pusieron hinchables y talleres infantiles.

Una de las novedades de esta edición y con la que el ayuntamiento ha querido dar un paso más ha sido con la actuación de Pep Gimeno «Botifarra» quien participó el domingo día 13 y llenó su actuación de humor y música tradicional valenciana. Otros espectáculos fueron los que puso a disposición la organización del evento junto al ayuntamiento de Favara: espectáculo de marionetas y de instrumentos musicales de madera. La idea era acercar el evento tanto a los más pequeños como a los mayores, para poder crear un ambiente cómodo para todos los participantes.

De la organización del evento se encargan durante todo el año la Asociación de Bolilleras de Favara, encabezada por Rosa Peiró. Se colocan mesas a lo largo de toda la calle principal del municipio con unos manteles creados exclusivamente de encaje de bolillos por las componentes del grupo. La Asociación de Bolilleras de Favara se divide para las diversas tareas: unas se encargan de decorar las mesas y de hacer centros florales para ello y otras de preparar la comida para que a ningún participante le falte de nada. Para los amantes del encaje de bolillos estos encuentros son únicos y hacen que durante dos días el centro de atención sea el entrelazado de hilos. Se colocan a lo largo de las extensas mesas cada uno con su almohadilla y sus hilos y durante toda la mañana disfrutan de tejer con la compañía de miles de bolilleros y bolilleras. Los asistentes tienen la oportunidad de ver el minucioso y delicado trabajo que hay detrás de las horas sentadas frente al “mundillo”. Es una tradición que requiere paciencia y horas de trabajo para hacer verdaderas obras de arte, que los miles de participantes en el XI Encuentro de Bolillos de Favara ponen a la venta ese día. Cualquier asistente que desee adquirir una pieza hecha con encaje de bolillos puede hacerlo. Para ello se organizan esos encuentros: para poner en común todos y cada uno de los conocimientos que cada persona posee, enseñarlos y poder así enriquecerse las unas a las otras.

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