“Los invidentes no queremos que se nos beneficie, simplemente pedimos sensibilidad”

José Bernardo Presas Campo, Secretario Adjunto de la Organización y Gestión de la ONCE en Elche (AUDIO) 

Los problemas de visión no son ningún impedimento para seguir una vida normal. Desde los 21 años, José Bernardo Presas Campo, se enfrenta cada día a las dificultades que conlleva ser discapacitado visual. Presas es el actual Secretario General Adjunto de la Organización y Gestión de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) de Elche, una ciudad con bastante sensibilización en este tema, pero que todavía tiene una gran labor por delante para mejorar.

José Bernardo Presas Campos, Secretario Adjunto de la Organización y Gestión de la ONCE en Elche / Yolanda Sánchez

  José Bernardo Presas Campos, Secretario Adjunto de la Organización y Gestión de la ONCE en Elche / Yolanda Sánchez


Pregunta: ¿Qué seguimiento se realiza desde la ONCE para los niños invidentes?

Respuesta: La ONCE recibe alumnos con problemas de ceguera, desde ese momento se lleva un seguimiento para las necesidades de su discapacidad. En el caso de los alumnos afiliados (estudiantes inscritos a la organización) intervenimos a través de la figura de un profesor de apoyo, es un profesional licenciado en Ciencias de la Educación. Este docente habla con los profesores de ese alumno y, a la vista de la problemática que se plantea, ve las necesidades que hay en cada caso. El profesor de apoyo aporta soluciones para solventar una necesidad.  Sin embargo, los materiales requeridos se lo aportamos nosotros, así como las técnicas a seguir.

Pregunta: Desde preescolar hasta la universidad, ¿cuántos niños invidentes hay en Elche?

Respuesta: Si se habla de niños con problemas visuales afiliados a la ONCE, y que sean estudiantes desde tres años de infantil hasta la universidad, en estos momentos hay alrededor de cuarenta personas en Elche. Además, hay que tener en cuenta que no hay ningún centro en la ciudad adaptado totalmente para discapacidad visual.

P: Háblenos un poco de usted,  ¿siempre ha tenido problemas de visión?

R: Mi enfermedad es de nacimiento y tengo problemas de glaucoma de tensión ocular en el nervio óptico, es decir, la pérdida del campo visual.  Antes de cumplir un año me operaron siete veces en cada ojo. Hasta los 21 años veía perfectamente, pero tuve un subidón de tensión y perdí el ojo derecho. Más tarde, me operaron por una catarata y el ojo izquierdo no superó la cirugía. Todo esto me llevó en un trasplante de córnea hace tres años. Aunque no veo desde hace cuatro o cinco años, me defiendo bastante bien.

P: ¿Le resultó difícil aprender a leer en Braille?

R: No, aunque el braille lo aprendí cuando veía, no me resultó difícil porque es muy esquemático. Está basado en un cajetín de seis puntos, y lo aprendí enseguida aunque lo conozco muy por encima.

P:  ¿En qué se suele fijar cuando habla con una persona? ¿El tono de voz, el olor, etc.?

R: Tengo una imagen en la cabeza de las personas que conozco desde que veía, de los que he conocido después creo mi propia imagen mental. Si tengo especial interés en una persona pregunto cómo es, cómo viste, ese tipo de cosas.

P: La ciencia y las nuevas tecnologías también han ayudado mucho a los discapacitados en general pero, ¿piensa que tendría que haber más cosas que facilitaran la comodidad a las personas invidentes en la ciudad?

R: Elche siempre ha tenido una sensibilidad especial para con discapacitados, hay que decirlo  alto y claro. El Ayuntamiento ha obtenido varios galardones, entre ellos, el Premio Reina Sofía a la accesibilidad, unos premios que se conceden por un trabajo de años. Desde la ONCE se negocia con el Ayuntamiento para que la situación evolucione.Nuestras adaptaciones son muy específicas porque nuestras referencias son , sobre todo, sonoras, un ejemplo  de ello son los semáforos acústicos. Yo mismo si no hay un semáforo me guío por el sonido de los coches. Funcionamos a base de referencias sonoras.

P: ¿Qué propondría al sistema para mejorar vuestra situación?

R: Sensibilidad, solo pedimos eso. No queremos que se nos beneficie sobre otros, simplemente queremos que no se nos perjudique. Hay muchas barreras mentales que hay que ir tumbando poco a poco. Muchos empresarios deben de comprender que una persona con deficiencia visual puede desempeñar un trabajo.La única diferencia es que nuestro ordenador habla, nuestro reloj habla y nuestro teléfono habla.

Realizado por: Ana Ramos Hernández, Henar Pérez Díez, Jonatan Moya Molina y Yolanda Sánchez Gómez.

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