“Los mayores necesitan a alguien que les haga sentirse activos”

María José Pastor Alfonso, antropóloga social de la Universidad de Alicante. | (audio)

Foto CV

 

La jubilación, es, según la RAE un cese de la carrera por razón de vejez, generalmente con derecho a pensión. En otra acepción, la Academia también entiende jubilación como alegría o regocijo, pero no es el caso de los mayores que se quedan aislados de la sociedad y se sienten inservibles. En Alicante, el proyecto de las Viviendas Intergeneracionales, un edificio de pequeños apartamentos donde conviven jubilados con estudiantes universitarios, los mayores reciben la oportunidad de seguir conectados a la actualidad, a través de actividades de gimnasia o informática. María José Pastor (Madrid, 1956) es antropóloga social, y cree que los mayores necesitan interactuar para no sentirse aislados.

Pregunta. ¿Por qué nuestra sociedad tiende a dejar aislados a los mayores?

Respuesta. Es lamentable, pero nuestra sociedad parece exigir que los mayores se aparten porque los demás tenemos otras obligaciones. Ellos tienen unos medios básicos y no tenemos la responsabilidad de tener a esos mayores a nuestro cargo. Nosotros, si tenemos niños, los llevamos al colegio, a la guardería o a alguien que los cuide. La crisis también ha cambiado esto porque ahora muchos abuelos tienen que encargarse de los nietos pequeños. Ha habido una época bastante larga desde la democracia que empezó a gestionar el tema de los mayores de otra manera, entendiendo que no hacen falta. Es algo que no pasa en las sociedades rurales. El aprendizaje que los abuelos transmiten a los nietos se está perdiendo.

P. ¿La crisis puede haber sido buena en algún sentido, aunque sea en el de que los mayores se reincorporan a la sociedad?

R. Eso creo que habría que preguntárselo a los mayores. Yo he escuchado a muchos quejarse y decir que no aguantan, porque si tienen que cuidar a un niño de 4 o 6 años no pueden soportar su ritmo. Es cierto que los abuelos pueden transmitir muchas cosas a los niños, pero también hay que ver cómo están educados. Ahora se está con el móvil, con las tecnologías, y hay poca tendencia a escuchar las famosas batallitas. Los niños ahora tienen otras actividades y los abuelos importan menos, aunque haya excepciones.

P. ¿En qué les beneficia tener a gente joven tan cerca?

R. Lo fundamental es que están más en contacto con el resto de la sociedad. El hecho de tener una persona más joven que te trae información de fuera es algo que viene bien a los mayores.

P. Este edificio les da más opciones que quedarse viendo la tele todo el día.

R. Exactamente, es que lo que más necesitan los mayores es tener a alguien que les haga estar activos. Eso de estar todo el día en el sofá viendo telenovelas o haciendo ganchillo es lo peor que les puede pasar, porque ellos no interactúan. La interacción con otras personas te da ganas de seguir, y si tiene que ver con salir a la calle mejor todavía.

P. En el edificio, por otra parte, están los jóvenes, que en su mayoría son estudiantes universitarios. Ellos también reciben por parte de los mayores, ¿no?

R. Para ellos también es positivo. Ahora tienen esa oportunidad de vivir las batallitas que seguramente no han tenido con sus abuelos de otra manera, y con gente de la que estoy segura que se encariñan, porque las personas cuando están solas tienden a aproximarse a aquellos que tienen cerca.

P. ¿Por qué en la educación de los niños parece que se le resta importancia al respeto a los mayores?

R. Yo nunca me imaginé diciendo esto, pero el respeto a los mayores se está perdiendo. Llevo 18 años dando clase en la Universidad de Alicante y desde entonces el respeto ha cambiado muchísimo. Yo nunca he exigido un respeto por ser mayor o la profesora, pero se está perdiendo en el sentido de que importa menos la palabra directa, la transmisión del conocimiento directo. Ahora en clase, si yo lanzo una pregunta, la primera respuesta suele ser de Wikipedia recién buscada por un alumno en su móvil. Se busca lo más fácil, lo más rápido pero no te cercioras de que eso es auténtico, por lo tanto no vale. Cuando hay un diálogo o un debate hay una forma de aprendizaje mejor, y eso se pierde especialmente en los países desarrollados, con el término desarrollados entre comillas.

P. No todos los jóvenes están capacitados para una convivencia de estas características.

R. No sé cómo los seleccionan, pero deben ser personas que tienen cierta sensibilidad, que se ofrezcan a hacer los recados de los mayores, o que se tomen un café unos con otros. Por mi trabajo he entrevistado a muchas personas mayores, y la verdad es que tienen tantas ganas de dar, contar y ser escuchados. No significa que todo lo que cuentan sea real, pero el hecho de contar y dialogar sobre tu vida es importante porque se transmite conocimiento.

P. Si los mayores tienen estas ganas de contar, ¿por qué no se les escucha?

R. Porque no lo hemos aprendido. Antes los abuelos vivían en las casas y te acostumbrabas a escuchar. Si no vivían continuamente iban rotando, y eso hacía que hubiera una interacción y tenías que escucharles, además los padres obligaban a escucharles y a respetarlos. Eso no significaba que todos los jóvenes tuvieran que seguir los pasos de sus abuelos, pero sí tenía una utilidad además para saber de dónde vienes. Esas etapas se están perdiendo.

P. ¿Para quién puede ser más beneficioso este tipo de edificio, para los mayores o para los jóvenes?

R. Para los dos es beneficioso, pero yo creo que más para los mayores. Los jóvenes tienen otro mundo fuera, pero los mayores tienen menos fuera. Muchos tienen problemas de movilidad, han perdido a muchos amigos, no tienen a todos sus familiares tan cerca probablemente, por lo que para ellos es más positivo.

P. ¿Los mayores pueden aprender de esas pequeñas clases que hay en el edificio de informática o se trata simplemente de estar al día?

R. Sí que aprenden. Eso de que loro viejo no aprende a hablar no es cierto. Es cuestión de querer aprender, cada uno en lo que le permiten sus habilidades. Hay abuelos hoy en día que se comunican con sus nietos por Whatsapp o por Skype. Por ejemplo, mi padre con 80 años aprendió a manejar un ordenador, y eso que no veía mucho y hubo que adaptarle el ordenador con un programa de la ONCE, pero a él le gustaba y quería aprender. La informática puede ser muy útil para ellos.

P. En el caso de la informática, también es importante que aprendan a manejarla bien, para no caer en estafas o timos.

R. Sí, les intentan timar por teléfono con las compras, así que también hay peligro por Internet, pero por eso es bueno enseñarles.

P. Es difícil sacar algún pero de una iniciativa como esta para los mayores, donde prácticamente tienen de todo.

R. Sí, desde fuera parece todo positivo. Yo creo que lo es, tal vez habría que preguntarle a ellos qué ven negativo. No es como una residencia que tienen visitas restringidas, es su casa, pero en una comunidad hecha para ellos. Yo siempre he pensado que si puedes quedarte en tu piso, es mejor quedarte allí y si te tienen que cuidar que lo hagan allí, en la medida de lo posible. Tener elementos que conoces cerca te hace sentirte cómodo.

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