“Me planteé buscar una alternativa para que mi familia no se viera apurada con el dinero”

Ruth García (18 septiembre,1993) donante de óvulos. (Audio)

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Ruth García, estudiante donante de óvulos/ Valentina G.

En la actualidad muchos jóvenes se ven obligados a buscar alternativas para pagar sus estudios y para su subsistencia diaria. Este es el caso de Ruth García (18 septiembre,1993), estudiante de derecho en la Universidad Miguel Hernández, que  debido a las presiones económicas generadas por la crisis ha visto la necesidad de donar óvulos para así pagar su carrera.

Pregunta: ¿Qué le llevó a recurrir a la donación de óvulos?

Respuesta: En un principio, fue para ayudar a mis padres a pagar los estudios. Terminé de trabajar en verano, y al ver que se acercaba la temporada universitaria, me planteé buscar una alternativa para que mi familia no se viera tan apurada respecto al dinero, ya que solo trabaja mi padre y somos tres hermanos en casa.

P: ¿Su familia le apoyó?

R: Cuando lo pensé, me daba miedo decírselo porque no sabía cómo iban a reaccionar. Primero se lo comenté  a mi padre, que es a quién acudo para pedir consejo, y me dijo que por su parte no había ningún problema.  Obviamente, quería que me asegurase de que todo era legal, que mi salud no correría ningún peligro y que no me  perjudicaría de ninguna manera.

P: ¿Qué tipo de requisitos le pidieron en el centro para poder donar óvulos?

R: Inicialmente me llamaron para que rellenase un formulario en el que me preguntaron la edad, puesto que solo puedes donar si estas entre un determinado rango de edad, también me preguntaron el motivo por el que quería donar. Después, tuve que ir al centro de fecundación para que evaluasen mi estado de salud y revisaran mi historial médico, además de examinar de la dieta alimenticia que había seguido hasta el momento.

Con el tema de las pastillas anticonceptivas, el consumo de alcohol, tabaco o cualquier tipo de estupefacientes son muy exigentes. También recalcaron que durante el proceso no podría mantener relaciones sexuales.

P: ¿Tuvo miedo al decidir ser donante de óvulos?

R: Claro que sí. Tuve muchísimas dudas, pensaba que eso significaba que podría tener un hijo con un desconocido o que alguien tendría tu ADN en cualquier parte del mundo. Pero me aclararon que no se trataba de eso, sino que mi óvulo iba a ser como una especie de “incubadora” de los genes de las personas que me  aceptasen como donante. Al donar me advirtieron que solo lo podía hacer cómo máximo 4 veces a lo largo de mi vida, ya que de lo contrario podía poner en riesgo mi salud o, incluso, tener problemas en un futuro para quedarme embarazada. Además el hecho de que fuera una intervención que incluía anestesia local me asustó un poco, afortunadamente no sentí ningún tipo de dolor y todo salió bien.

P: ¿Optaste a la donación de óvulos como último recurso?

R: No, acudí a ella como único recurso. En el momento no estaba haciendo ninguna otra cosa ya que era complicado encontrar trabajo,  y lo vi como una salida fácil, así que recurrí a ello. Me pareció algo interesante y diferente a todo lo demás, sin mencionar que me iba a ayudar a solucionar mis problemas económicos en el momento.

P: ¿Cómo conociste este método para ganar dinero?

R: Mediante un programa de televisión llamado “Equipo de Investigación” en el que estaban hablando de este tema… Chicas que hoy en día se dedican a ello, ya que es una de las pocas salidas honradas para ganar dinero de manera rápida, en lugar de recurrir a la prostitución o al tránsito de drogas.

P: ¿Cuánto dinero le ofrecieron?

R: Normalmente, te ofrecen entre 600€ y 800€. Pero, si tu perfil resulta muy demandado la cantidad de dinero asciende pudiendo llegar hasta los 1500€. Todo esto depende de la clínica.

P: ¿Considera que es una manera fácil y rápida de ganar dinero?

R: Es fácil pero no tan rápida como parece. Se tiene que pasar por el protocolo de selección, y adecuarse al perfil que las clínicas y los padres buscan, lo que puede llegar a tardar varios meses.

P: ¿Recomendaría este método a otras mujeres?

R: Sí que lo recomendaría, ya que no es nada nocivo. Sin embargo, esto depende de cada persona, de lo que quiera, de cómo lo considere. Con lo que hay tener mucho cuidado es con la legalidad del sitio o de la clínica a la que se acuda, siempre hay que ir con algo de precaución.

 

Nuria Morilla L.                                                                                                                               Valentina Guzmán M.                                                                                                                   Martha García R.                                                                                                                                   José Luis Larrosa M.

 

 

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