“Mediante la programación se consigue una forma de pensar donde eres capaz de dividir problemas y buscar soluciones a pequeñas equivocaciones”

JOSÉ MARÍA RODRÍGUEZ | Fundador de “Crea tu mundo”, centro educativo de robótica, programación e informática

Si alguien nos pide que pensemos en un robot, probablemente lo primero que se nos venga a la cabeza sea un androide de los que podemos ver en cualquier película de ciencia ficción. Pero la realidad es que la robótica no es cosa del futuro y es más realidad que ficción. Y es que desde hace años, esta disciplina se está colando en el ámbito académico. Es lo que conocemos como robótica educativa. Esto ha hecho que personas apuesten por esta enseñanza, como es el caso de José María Rodríguez (1968, Buenos Aires).

José María Rodríguez en "Crea tu mundo" | I. LÓPEZ

José María Rodríguez en “Crea tu mundo” | I. LÓPEZ

José María Rodríguez ha comenzado este mes su nuevo proyecto, “Crea tu mundo”, un centro educativo en la ciudad de Alicante que pretende acercar a los más pequeños al mundo de la programación usando la robótica como medio para conseguirlo. “¿Por qué con los robots? Porque es mucho más sencillo trabajar con ellos”, explica. “Este proyecto llevo como cuatro años pariéndolo”, cuenta Rodríguez, quien ha estado dos años preparándolo tras ser despedido de su antiguo trabajo.

El dueño cuenta que la programación se hace con lenguaje Scratch, que es “un lenguaje de programación muy visual”, recomendado para ser usado a partir de los ocho años. Además, añade: “Funciona por bloques, no son las famosas líneas de código donde ellos posiblemente no entiendan nada. Son bloques con las instrucciones claras y directas. Es un sistema diseñado especialmente para ellos”. El lenguaje es de acceso gratuito y es un proyecto del Grupo Lifelong Kindergarten del Laboratorio de Medios del MIT.

Los elementos de robótica los proporciona la empresa norteamericana Makeblock, que lleva unos años en España y que trabaja con hardware libre, por lo que hay contenidos en la red. Rodríguez confiesa que “también yo decidí trabajar por esa línea porque LEGO es un sistema que está muy bien, pero para cualquier persona no es accesible”. Y es que el kit más económico de Makeblock cuesta cerca de 80€, mientras que el de LEGO es más de 400€. Aunque hay kits más baratos, José María Rodríguez asegura que una vez visto el inferior, quieres dar el siguiente paso, y a pesar de que cuente con muchos recursos, cada uno de ellos cada vez cuesta más.

José Marría Rodríguez afirma que los niños tienen que aprender jugando para poder comprender lo que están aprendiendo

Pero, ¿cómo es posible que niños y niñas consigan entender conceptos de programación y robótica, algo aparentemente complejo para su edad? José María Rodriguez asegura que los profesores tienen que estar cualificados para transmitir las ideas. Además, añade que uno de los factores que más ayuda son los lenguajes de programación ya comentados, ya que son sistemas muy visuales. También afirma que se buscan herramientas que les permitan jugar. “Tienen que aprender jugando, montando cosas, desmontando cosas, programando cosas”, sentencia. Por lo tanto, el hecho de estar jugando, ¿hace que la ciencia sea más atractiva para los más pequeños? “En teoría sí, ese es el fundamento. El juego es la base”, confirma Rodríguez. Una combinación de poca teoría y mucha práctica, para que no se aburran. Por ello, asegura que “todo lo que se hace es para que se equivoquen, puedan analizar dónde lo han hecho y, de este modo, lo puedan corregir”.

En este punto, habrá personas que se hagan la siguiente pregunta: ¿Y bueno, esto para qué puede servir? “Mediante la programación se consigue una forma de pensar donde eres capaz de dividir problemas y buscar soluciones a pequeñas equivocaciones”, contesta José María Rodríguez. No solo eso, también afirma que hoy en día, las mayores ofertas de trabajo son el mundo de la programación, por lo que cree que un futuro será imprescindible tener estos conocimientos para trabajar. De hecho, cuenta que hay comunidades autónomas donde es una asignatura: “Aquí en algún centro privado se ha incluido ya en su currículo. En la Comunidad Valenciana terminará llegando, pero en Madrid llevan ya dos años donde es una asignatura más”. Por ejemplo, la comunidad de Madrid implantó la asignatura de robótica en los cursos de 1º y 3º de la ESO en 2015. Este curso se ha expandido a 2º y 4º de la ESO, donde más de 200.000 alumnos ya la cursan.

Además, José María Rodríguez afirma que, cuando la robótica sea una asignatura obligatoria, empresas como la suya tendrán que dar una vuelta de tuerca para ofrecer algo diferente. Al final, esto es como el inglés. ¿Qué problema puede haber al enseñar idiomas a los chiquillos?”, afirma. “Pues esto es igual realmente, es otra forma de lengua, en este caso con las computadoras”, concluye.

Pero a pesar de esto, Rodríguez admite que “parece ser que sigue siendo un mundo cerrado para los hombres. De hecho, todos los alumnos que tengo apuntados son chicos, no ha habido ninguna chica todavía”. Por ello, quiere poder encontrar el modo de que haya más niñas que se interesen por este mundo. Por ejemplo, en España, en el curso 2012-2013, el 26,4% de los estudiantes de la rama de Ingeniería y Arquitectura eran chicas. En cuanto al profesorado, solo un 9,1% de los docentes de Ingeniería Electrónica es mujer, en Ingeniería Mecánica es un 10,3% y en Ingeniería Informática aumenta al 19,4%.

Rodríguez admite que uno de los grandes problemas que plantea la robótica educativa es que “no seamos capaces de transmitir al niño el interés”.  Pero a pesar de ello, admite que hay más beneficios, y es que “A los niños les hace pensar de una forma diferente”.

Por ello, él cree que esto ayudará a los niños en un futuro no tan lejano, y es que, como acaba diciendo él, “Las neveras son programables, las lavadoras son programables, todo es programable”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *