“Mi paso por Violetta fue un sueño, pero en ocasiones me he sentido agobiada”

ALBA RICO NAVARROActriz

Alba Rico Navarro/ Foto cedida

Alba Rico Navarro/ Foto cedida

Focos, gritos, flashes, fama… es el sueño que viven cada día los personajes más mediáticos de nuestra sociedad, ya sean actores, bloggers, presentadores, futbolistas…La actriz alicantina Alba Rico acababa de terminar la carrera de Arte Dramático cuando una gran multinacional como es Disney Channel la quiso para interpretar uno de los papeles co-protagonistas en una de las series más influyentes, Violetta. Debido a esto Alba tuvo que dejar su residencia en España y trasladarse a Buenos Aires a vivir un sueño que a veces puede llegar a ser una pesadilla.

Los ‘fenómenos fans’ no son cosas de ahora, artistas como The Beatles, Michael Jackson o el mismísimo Beethoven han tenido seguidores en sus épocas y algunos de ellos hasta después de su muerte, pero la diferencia que hay entre ellos y los artistas de ahora es ni más ni menos que Internet. Alba expone que internet logra acercar a los famosos a sus seguidores y recalca que “ más del 90% de los fans sienten que formas parte de su círculo de amigos e incluso de su familia” . Esto puede suponer que cuando ella se encuentra por la calle con algunos de sus seguidores le abracen o la saluden como si alguien que conocieran toda su vida se tratara, pero esto también tiene su lado malo.

Algunos fans pueden llegar a tomarse demasiado enserio ser seguidor de alguien, tanto que el famoso se convierte en el motor de su vida, y que si ellos hacen o dicen algo sus seguidores van a defender eso hasta la muerte. Alba señala que aquí nacen los influencers, que suelen ser bloggers, youtubers, personas que suben fotos a las redes sociales y generan que, sobre todo adolescentes, se basen en ellos para definirse, por eso muchas son las marcas que pagan a estos influencers para que saquen en sus vídeos o fotos su ropa, joyas o incluso comida. Dentro de los ‘fenómenos fans’ esto no llega a generar un peligro para nadie, pero cuando se lleva el fanatismo a lo radical es cuando empiezan los problemas.

“Hubo un caso en el que realmente sentí miedo porque un chico no paraba de mandarme emails, primero diciéndome cuánto me admiraba, pero poco a poco fue diciendo cosas fuera de lugar, tanto que una vez llegó a decir que se iba a presentar en mi hotel y no pude salir de este”, explica Alba. Estos son momentos en los que los límites de fanatismo sobrepasan niveles.

La serie de Violetta ha levantado pasiones durante todos los años que ha estado en la pequeña pantalla, tanto que además  de la serie se realizó una gira musical por diferentes partes del mundo, llenando grandes teatro como lo es el Gran Rex de Buenos Aires, ni más ni menos que 77 veces, a todo esto hay que añadirle que Violetta también consiguió llegar a gran pantalla. La mayoría de los seguidores suelen ser niñas de 8 a 14 años, a lo que Alba dice que: “ Muchas veces eran peores las madres que las niñas porque una noche durante la gira europea decidimos salir a cenar y tomar una copas, y cuando volvimos al hotel de madrugada nos encontramos en la puerta a unas 15 niñas menores de 10 años acompañadas de sus madres, y por las horas que eran y la situación del momento decidimos no pararnos, entonces las madres comenzaron a insultarnos estando sus hijas delante”.

Violetta es una serie argentina que ha tenido repercusión en todo el mundo pero los países de lengua hispana han sido los más afectados por el “boom” que ha supuesto. Alba no quiere hacer comparaciones entre países, y aunque en España se han vivido casos de fanatismo extremo, Latinoamérica se lleva ‘la palma’, ya que por sus costumbres o forma de ser los latinos suelen ser más radicales. Un ejemplo de ellos fue cuando el cantante canadiense Justin Bieber estuvo en Buenos Aires, y los fans que esperaron durante días acampadas en la puerta del hotel en el que se hospedaba el cantante, “destrozaron todas las inmediaciones del hotel”, tanto fue así que cuando Bieber se marchó tuvieron que reconstruir toda la fachada.

La actriz alicantina recalca que incluso los famosos admiran a alguien de forma especial, pero nunca hay que llevarlo a extremos radicales  ya sea psicológica o físicamente, tanto por el bien del seguidor como del seguido.

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