“Muchas personas buscan una salida laboral en algo que creen que no va a hacer nadie, pero se equivocan”

José Francisco Baeza | Director de la academia INESPA

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Muchas personas ven en la muerte una solución para encontrar empleo, pues creen que es un “trabajo seguro”. Para ello acuden a centros de enseñanza como INESPA, donde ofrecen un curso de tanatoestética. El director de esta academia, José Francisco Baeza, afirma que “la población que fallece en España es la misma y los tanatorios no han crecido con la crisis”, por lo que muchas de estas personas “se equivocan al pensar que con la tanatoestética van a tener más salidas laborales”. Un trabajo que requiere mucha sangre fría, y para el que, según Baeza, “no está preparado todo el mundo”.

PREGUNTA: ¿En qué consiste exactamente el curso de tanatoestética?

RESPUESTA: Nosotros nos encargamos de enseñar todo lo que se le debe hacer a un difunto desde el momento en el que entra al tanatorio y hasta que se le muestra a la familia.

P: ¿Enseñan también algo relacionado con la tanatopraxia?

R: No. La tanatopraxia, realizada por el tanatopractor, se basa, sobre todo, en la técnica de embalsamar. En nuestro país, esta técnica debe realizarla, obligatoriamente, un médico forense. Por lo tanto no tendría sentido enseñar algo que luego se va a utilizar realmente. En este tema existe un gran vacío legal y bastante ignorancia a nivel de público. En internet, por ejemplo, ofrecen cursos de tanatopractor que luego no pueden desempeñar.

P: ¿Cómo practican los alumnos?

R: En la escuela trabajamos con maniquíes y con piel de cerdo para hacer suturas o hacer reconstrucción con carne artificial. A la hora de realizar la práctica real, vamos a algún tanatorio y se hace el trabajo entero arreglándolos y acicalándolos adecuadamente.

P: ¿Hay mucha diferencia a la hora de trabajar con piel artificial y con piel real?

R: Son pieles muy parecidas, es más, dicen que el animal al que más nos parecemos es al cerdo, por eso a veces utilizan válvulas del animal en humanos, pero a la hora de la verdad la sensación es muy diferente. Cuando el alumno trabaja con un difunto la impresión es muy distinta. Normalmente tienen miedo y temor porque se trata de un ser humano. Da una impresión que no es comparable a trabajar con piel de animales. El alumno no se siente incómodo cuando está practicando con piel animal, pero sí cuando comienza con los difuntos. Pueden imaginarse a su abuelo o a algún familiar y eso puede complicar bastante las cosas.

P: Por lo tanto, no todo el mundo está preparado para desempeñar este tipo de trabajo.

R: Para nada. Lo que hacemos en este centro el primer día de clase es organizar un seminario con una psicóloga de duelo, una persona especializada en tratar la situación traumática de ver a un difunto. Con esto aprenden a enfrentarse al él y a no llevar ese pensamiento más allá de la práctica.

P: ¿Tiene mucha demanda este curso?

R: Llevamos 8 años realizándolo, y cuando empezamos a hacerlo, en España no había nada. Por ejemplo, cuando buscabas en internet tanatostética tan solo aparecía INESPA, nuestra escuela. Ahora aparecen como 3.500 páginas de sugerencias. La mayoría son cursos online, pero el nuestro es presencial. Desde que lo impartimos habrán pasado por nuestra escuela entre 300 y 350 alumnos de toda España.

P: ¿Cuál es la media de edad de los alumnos que han acudido al curso?

R: Nosotros exigimos que sean mayores de edad, como mínimo, pero hemos tenido hasta alumnas de más de 50 años. Aun así, lo normal son alumnos de entre 22 y 28 años. Además, hay más chicas que chicos, con una proporción muy diferenciada de 3 chicas por cada chico.

 P: ¿Ha aumentado más la demanda de este tipo de cursos desde que la situación económica empeoró o se mantiene igual?

R: Hemos notado que muchas personas han buscado una salida laboral en algo que creen que no lo quiere hacer casi nadie. Desde este punto de vista, piensan que tendrán trabajo, pero se equivocan. La población que fallece en España es la misma y los tanatorios no han crecido con la crisis. Con lo cual, es una sensación irreal que tiene el alumno, pero sí hemos notado que al no encontrar trabajo, acuden al curso porque es un “trabajo seguro”.

P: ¿Qué salidas laborales tiene?

R: Esta es una pregunta que normalmente formulan los alumnos cuando empiezan. En INESPA hacemos cursos pequeños (10 alumnos) para que todos puedan hacer prácticas y que lo hagan bien. Más o menos, el 30% encuentra trabajo de forma inmediata. Alrededor del 20% de los alumnos tardan unos 6 meses en encontrar un empleo. Después está el otro 50% con el que solemos perder el contacto y ya no sabemos si han encontrado trabajo o no. Algún alumno ha entrado al curso teniendo un trabajo apalabrado de antemano. Además, intentamos ayudarles mandando sus currículums a tanatorios de su zona de residencia.

P: ¿Crees que este sector, a pesar de la crisis, siempre va a funcionar?

R: Este sector tiene que funcionar sí o sí. Antiguamente la gente prefería velar a su difunto en casa porque les daba reparo mandar a su familiar a un tanatorio al considerarlo frío y extraño. Hoy en día es todo lo contrario, nadie quiere tener al fallecido en su casa y todo el mundo quiere que le atiendan en el tanatorio. Por eso, hay servicio y trabajo seguro.

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