Mujeres que rompen el techo de cristal

Los estereotipos de género relegan a la mujer a un segundo plano en una sociedad en la que sólo el 18% de los galardones de ciencia recaen en ellas

“De mayor quiero ser científica”, cada vez más son las niñas que sueñan con ser científicas. “Pero ese no es un trabajo de chicas” es la respuesta que suelen obtener en casa y en la escuela. Y aquí, se destruye un sueño. Los estereotipos están muy presentes en un país en el que menos del 20% de los altos cargos de investigación está en manos de mujeres, según un informe del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Un país en el que las universidades juegan un papel importante, el de incentivar la presencia de la mujer en la ciencia.

En España, del año 2009 al 2014 sólo un 17.4% de los premios científicos han sido destinados a mujeres, según la Unidad de Igualdad y Ciencia en España. La sociedad necesita de la ciencia. Y ésta necesita tanto de hombres como de mujeres. “Si queremos que nuestra sociedad avance no podemos desperdiciar el otro 50% del talento, el de las mujeres”, afirma Mª José Alarcón, directora de la Unidad de Igualdad de la Universidad Miguel Hernández (UMH).

Esta unidad lleva a cabo varios proyectos para sensibilizar a la comunidad universitaria sobre la falta de igualdad y las consecuencias que conlleva. Destacan el “Protocolo de prevención y actuación ante situaciones de acoso sexual, por razón de sexo o por orientación sexual” y el “Protocolo de prevención y actuación ante situaciones de conflictos interpersonales y acoso psicológico en el trabajo”. Su directora considera que lo más importante es eliminar la discriminación por razón de sexo.

Según un estudio de El País, el 63% de los españoles cree que las mujeres no valen para la ciencia| Fondos Europeos |By Flickr CC

Según un estudio de El País, el 63% de los españoles cree que las mujeres no valen para la ciencia| Fondos Europeos |By Flickr CC

Como esta universidad, todas las empresas con más de 200 trabajadores están obligadas a tener Unidad de Igualdad. Es el caso de la Universidad de Alicante (UA) que establece que todos los cargos y comisiones deben ser paritarios. Aunque, la realidad dista mucho de ser así. Sin embargo, el interés de la mujer en cambiar las cosas y las políticas de igualdad de la universidad están incrementando el número de mujeres que eligen el camino de la investigación. Las cifras lo demuestran, hace cinco años el número de mujeres en España que realizaba Estudios de Grado era de 112.252, mientras que ahora asciende a 691.810, según datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (MECD).

Dentro de las políticas de igualdad de la UA se encuentran las jornadas de “Mujeres y Ciencia”, cuyo objetivo es visibilizar a científicas relevantes. Científicas que se conviertan en referentes de los jóvenes, sea cual sea el sexo de éstos. De esta manera observan “cómo una mujer generacionalmente superior ha podido llegar a muchos sitios teniendo una vida plena en otros aspectos de su vida” afirma Amparo Navarro, vicerrectora de Investigación, Desarrollo e Innovación en la Universidad de Alicante. Incluso de qué manera han conseguido romper estereotipos y saltar el techo de cristal.

“Quiero creer que las jóvenes universitarias no piensan que tienen que estar al cuidado de las familias. Y espero que no sea esa la razón por la que perdamos científicas en nuestro país”, señala la vicerrectora de Investigación de la UA.

Mª José Alarcón considera que todavía existe el llamado techo de cristal, esa barrera invisible que limita la vida profesional de las mujeres y les impide avanzar hacia altos cargos, tanto en las universidades como en la sociedad. Los estereotipos de género intensifican la desigualdad. Se espera que las mujeres cuiden de los niños, y los hombres desarrollen su vida profesional. “Todas estas creencias, entre otros factores, nos han llevado a las mujeres a dedicar nuestra atención a la familia y al hogar, en detrimento de nuestra carrera profesional”, asegura la directora de la Unidad de Igualdad.

Sin embargo, la visión de la vicerrectora de Investigación de la UA es diferente. Amparo Navarro considera que la desigualdad existe, sobre todo, en el ámbito de la empresa privada. Pero en la administración pública cada vez hay menos. “En caso de que exista es por la incompatibilidad de la vida laboral y familiar”, añade.

La conciliación laboral y personal es difícil en un trabajo tan absorbente como el de la vida universitaria o investigadora. “Quiero creer que las jóvenes universitarias no piensan que tienen que estar al cuidado de las familias. Y espero que no sea esa la razón por la que perdamos científicas en nuestro país”, señala la vicerrectora de Investigación de la UA. La sociedad ha asumido que la maternidad ya no es una cosa sólo de mujeres, sino también de hombres. Puri Heras, profesora de Antropología en la UMH, opina que “las mujeres se suelen matricular en carreras relacionadas con la empresa pública, ya que es aquí donde creen que hay menos problemas con la maternidad”.

“Dentro de la universidad se manifiestan las mismas desigualdades que en la estructura social en la que vivimos”, afirma Puri Heras, profesora de Antropología.

Número de mujeres y hombres según la rama de enseñanza año 2015| MECD

El número de mujeres matriculadas en Estudios de Grado es superior al de hombres. En España, en el curso 2014/2015 se matricularon 691.810 mujeres frente a 568.716 hombres. La diferencia emerge en la elección de la rama de la enseñanza. Los hombres tienen mayor presencia en ingeniería y arquitectura, ya que ellos constituyen ⅔ de los matriculados. Las mujeres, por el contrario, se decantan por las ciencias sociales y jurídicas y las ciencias de la salud, según datos del MECD.

“Dentro de la universidad se manifiestan las mismas desigualdades que en la estructura social en la que vivimos”, afirma Puri Heras. No se visualiza de una forma clara sino que es el resultado de la estructura social que ha habido a lo largo de los siglos, la cual ha relegado a la mujer a un segundo plano. Para acabar con

Puri Heras es miembro del Centro de Investigación de Estudios de Género

Puri Heras es miembro del Centro de Investigación de Estudios de Género | Mari Carmen Borrull

esta discriminación son necesarias unas medidas que potencien la igualdad. La directora de la Unidad de Igualdad cree que si la población está dividida en un 50% de mujeres y un 50% de hombres, en todas las profesiones y ámbitos debería existir equidad entre los sexos. De no ser así, se deben proponer medidas que favorezcan al sexo menos representado, tanto si es mujer como hombre.

Se ha desperdiciado mucho talento por no dar la oportunidad a mujeres valiosas que podrían haber aportado mucho a la ciencia. “Visibilizar las aportaciones de las mujeres crea el caldo de cultivo en la sociedad para saber que la desigualdad es absolutamente una estupidez humana porque desperdicia talento científico que en realidad no tiene género”, afirma Amparo Navarro, vicerrectora de Investigación. Y añade: “Ojalá llegue el momento en el que no sean necesarias unas medidas igualitarias”.

Por ahora, siguen siendo indispensables este tipo de medidas, tanto en la sociedad como en la universidad, para generar cambios y potenciar la igualdad.

“De mayor quiero ser científica”. Cuando las aportaciones de las mujeres se empiecen a valorar de forma positiva, la respuesta de la sociedad será: “Adelante, lucha por tus sueños”. Mientras tanto, las mujeres seguirán siendo sólo un 30% de los investigadores en el mundo. No porque sus acciones no tengan relevancia, sino porque no se le da.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *