“No es normal que un tigre salte por un aro de fuego, tiene miedo de qué pasará si no lo hace”

Lidia Geraldo Ruiz, voluntaria en la Protectora de Animales Baix Vinalopó y activista en contra del maltrato animal (Audio)

Lidia Geraldo Ruiz (izquierda) / JAVIER TOVAR

La prohibición de los circos con animales en Elche ha supuesto para Lidia (Elche, 35 años) y el resto de personas que luchan a favor de los derechos de los animales una victoria, aunque aún queda mucho por hacer, especialmente a la hora de enseñar a la población sobre la situación de los animales en cautividad y usados para el espectáculo y similares.

Pregunta: ¿Qué supone para un animal nacer y crecer en un circo?

Respuesta: Supone un maltrato. Nosotros tenemos vídeos y constancia de circos que maltratan a sus animales. No solamente es esto, hay gente que sale del circo y dice que no ha visto cómo se maltratan a los animales, lo que no saben es que esto sucede porque ya están amaestrados y para ello se requiere al maltrato. También hay que comentar el estado de vida de estos animales, encerrados en jaulas meses y meses viajando de ciudad en ciudad. Ellos dicen que los animales han nacido con ellos y son felices pero un tigre no se deja tocar por naturaleza, han crecido así por las condiciones en las que viven. No solo hablamos de que en la pista les den latigazos sino que no es normal que un tigre o un león salten por un aro de fuego, tienen miedo de qué pasará si no saltan.

Rompo una lanza por ellos, de vez en cuando sacan a los animales en fincas pero siguen estando encerrados y usados para la explotación. Hay animales que son domésticos, no puedes soltar a un perro en medio del monte porque no sabe vivir allí, otros animales por mucho que los hayas trabajado siempre serán animales salvajes.

Para un animal estar en un circo es estar atado y en jaulas. Además antes los circos ganaban más y podían permitirse el mejorar las condiciones de vida de sus animales. Hoy en día no suelen llenar ni un 10% de su aforo. Para los animales el estar rodeados de ruidos, personas y coches no es sano y la alimentación puede ser decente pero no suficiente. En un caso en Elche pude ver como uno de los tigres, enjaulado y a pleno sol, ni se movía por mucho que interactuaran con él.

El maltrato no solamente es físico sino que se traduce en otros aspectos.

P: ¿Las tiendas de animales pueden traducirse en maltrato?

R: Hay una ley que no permite la exposición de animales en escaparates pero muchas tiendas se la saltan. El tema de vender cachorros recién nacidos resulta en sí un maltrato porque dichos cachorros no tienen la oportunidad de relacionarse con la madre y con sus hermanos. Esa camada tiene que estar junta. Qué le estamos enseñando a un animal cuando le metemos en un escaparate, todo el día solo y encima con la gente que pasa riéndose y dándole golpes en el cristal.

Es importante saber que no se sabe quién puede estar comprando un animal y resulta necesario que se realice un análisis de quién adquiere el animal y en qué condiciones vive. Para una persona activa lo ideal sería una raza más activa o para una persona que está fuera de casa con regularidad es mejor un animal ya avanzado en edad para que no requiera de tantos cuidados. Al comprar solo nos fijamos en lo estético y al cabo de un tiempo el perro termina abandonado o en manos de otra persona.

Además, el maltrato también se traduce a las madres de estos cachorros, que viven en jaulas y se dedican únicamente a parir y al final terminan en condiciones deplorables. Cuando compramos un animal estamos propiciando a que este negocio continúe. Lo ideal es crear una red de adopción y no de compra.

P: ¿Habría alguna manera de mantener un Zoo o derivados sin recurrir al maltrato?

R: No. No es justo recluir a animales en jaulas cuando en muchas ocasiones han sido extraidos de sus hábitats naturales. Tenemos que adaptarnos a los animales de los que disponemos en cada zona. Un elefante vive donde vive y debemos respetar eso. Hay que tener en cuenta el clima y la alimentación, entre otras cosas, que se modifican cuando a un animal se le extrae de su hogar.

Desgraciadamente ya hay muchos animales en circos o zoos que ya han nacido en cautividad pero existen santuarios y sitios del estilo que trabajan muy bien a la hora de tratar a estos animales. Además estos animales no duran para siempre y es necesario el reemplazarlos constantemente.

P: Respecto a los animales que realizan una labor social, ¿cómo es el trato hacia este tipo de casos?

R: Este es un caso complicado. Al fin y al cabo siguen siendo animales usados para beneficio del ser humano y creo que a día de hoy existen alternativas. En Francia pude ver cómo se adiestran a estos animales y suele ser en positivo pero no todo es bueno. Por un lado tenemos la selección de razas idóneas para llevar a cabo dichas actividades, algo que me parece injusto. Con las camadas pasa algo parecido, son retiradas de su familia demasiado pronto. Por otro lado, en el caso de los perros guías, estos animales tienen que pasar un entrenamiento con una familia dedicada a ello, si pasan dichas pruebas van a un centro canino y se les termina de adiestrar.

En realidad ver a estos animales trabajar es una pasada, pero qué vida le estamos dando al animal. En el caso de los perros para ciegos tenemos que tener en cuenta que estos animales tienen un ritmo de trabajo de ocho años, una vez se acaba ese perro debe abandonarse para que entre otro perro guía a reemplazarle. Pasan de estar en una familia a volver a una jaula y les quitas las comodidades con las que vivían. En el adiestramiento también hay partes en las que lo pasan mal, ya que para adiestrar deben haber premios pero también castigos. También poseen una especie de horario laboral en el que no pueden interactuar con otros animales ni distraerse.

Hay casos más duros como perros que se dedican a desactivar bombas o introducirse en zonas en escombros que ponen en peligro sus vidas. Puedo asegurar que la simbiosis con el animal y los dueños en estos casos suele ser brutal pero esto a la larga puede afectar al perro cuando dejan de trabajar y sufren mucho de pena.

Desde la parte animalista tengo que decirte que está mal y que existen alternativas, desde la robótica hasta incluso personas.

P: Elche, como muchas otras ciudades, se caracteriza por llevar a cabo actividades con animales.

R: Hace poco fue la Fireta del Camp y trajeron desde bueyes hasta poneys que no deben estar expuestos así como espectáculos. En el transporte de la virgen en el día de Cantó también se usan bueyes que cargan durante varios kilómetros con grandes pesos. En la cabalgata de reyes se saca un elefante al asfalto, en moros y cristianos se usan caballos que realizan diversos movimientos y se ven controlados por el bocado y por la serreta, que se introduce en la nariz del animal y además se asustan por el ruido y la presencia de otras personas. Estos animales pasan mucho miedo en los desfiles.

Estos son los que me han venido a la cabeza pero hay más. El tema es que cuando a la gente le tocas las fiestas se ponen en contra. Me gusta poner el ejemplo de la charanga porque es una fiesta muy popular en Elche y no se necesita de animales para pasarlo estupendamente, además de que en este tipo de eventos se puede observar la actitud activista de la gente. Estamos demasiado arraigados a lo de siempre. Hoy en día tenemos otros medios de entretenimiento, no necesitamos a los animales para eso. Es más, hoy en día los circos más populares y prestigiosos como el Circo del Sol no usan animales. Además, gracias a internet u otros medios es muy sencillo informarse y disfrutar de animales de alrededor del mundo.

P: Dónde está el límite entre domesticación y maltrato.

R: Yo soy un poco exagerada, a mí me parece que llevar a mi perra atada del cuello ya resulta un maltrato. La ley nos obliga a llevar a los animales con correa y ciertos perros con bozales cuando es cierto que son razas fuertes pero que un animal muerda no es cuestión de eso sino de la educación de dicho perro. Yo exigiría que una persona que va a tener a un animal pase un control para que se sepa cómo va a vivir ese animal y cómo va a tratarse. Todo esto en influye en cómo será el animal y si se volverá más o menos agresivo. Si se les trata bien van a crecer tranquilos.

P: Se dice con frecuencia que los animales pueden ser terapéuticos.

R: Todos los animales son terapéuticos. Yo he trabajado con autistas y siempre recomiendo que tengan animales de compañía, también a gente con depresión ya que les anima a bajar a la calle para pasear al animal y así entrar en contacto con otras personas.

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