“No hay segregación, el agrupamiento de culturas es normal”

Ahmed Ben Mohamed Zarrouk, presidente de la Comunidad Islámica Al-Taufik

Toc-toc. Sin respuesta. A una vecina, española, está sonriendo: –Perdone, ¿sabe si se reúnen a esta hora los miembros de la Comunidad Islámica?Claro, la chicas siempre están a esta hora, estarán cocinando. Llama al timbre y te abrirán. Ahmed Ben Mohamed es el presidente y fundador de Al Taufik, una asociación islámica localizada en el corazón del barrio de Carrús. Un lugar totalmente integrado en la vida diaria ilicitana.

Al Taufik nació por las necesidades culturales de la población islámica de Elche. Y aunque en origen se contabilizaban 7000 miembros, actualmente no existe un registro concreto de personas dentro de la asociación. Ahmed Ben Mohamed explica que esto se debe al aumento de asociaciones (actualmente hay cinco), al retorno de marroquíes y argelinos a sus países de origen a causa de la crisis. La comunidad ofrece herramientas para la integración de los miembros; desde clases de español, eventos culturales o un comedor social, hasta un piso de acogida integral. Él mismo lo explica así: “Nos dimos cuenta de que había gente que comía en la calle, musulmanes y autóctonos. Y les ofrecimos un piso con una capacidad para 6 personas con desayuno, comida y almuerzo”. Y reconoce que “el 95% de los comensales son españoles“.

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Fotografía aportada por Ahmed Ben Mohamed, fundador de Al-Taufik

Aunque en sus inicios el centro se financiaba con el dinero del propio fundador, él mismo confiesa que la crisis ya no se lo permite. “El ayuntamiento, el Club Rotary y particulares nos ayudan”. Por otro lado, también organizan torneos a fin de reunir alimentos para su comedor social.

Los mayores, sobre todo los hombres, tienen más dificultad para integrarse“, cuenta Ahmed Ben Mohamed. La mayor barrera es el idioma. Los hombres no se esfuerzan en aprender el español. Recuerda que en los tiempos de bonanza del país, quienes solo hablaban árabe buscaban a un compañero que les tradujera. Él mismo ha tenido que hacer de intérprete con la mayoría de los recién llegados. Pese a que asociaciones como Cáritas o Elche Acoge ofrecen clases de español los sábados, ellos prefieren descansar del trabajo; “un poco por pereza, vamos”, admite Ahmed Ben Mohamed. Y añade: “Las mujeres son más activas que los hombres para aprender”.

Los jóvenes tienen más facilidad para integrarse, sobre todo por las escuelas e institutos. Además, muchos de estos centros solicitan ponencias de personas musulmanas para prevenir la islamofobia. Ahmed Ben Mohamed subraya que estas charlas favorecen un clima de comprensión entre ambas poblaciones. Allí argumenta que “el islam no tiene nada que ver con lo que los terroristas hacen“.

En Elche -reconoce- existe una convivencia cordial y tranquila entre las culturas“. Pero lamenta que en ocasiones algunos miembros de la comunidad islámica han sido víctimas de agresiones verbales o pintadas.

Ahmed Ben Mohamed niega totalmente la segregación de las culturas y además defiende el trabajo del Ayuntamiento en este aspecto. Su colaboración se basa en programas de integración, en bonos para la compra de comida, en asesoramiento en gestiones burocráticas así como las ayudas con las facturas de luz o alquileres. También sentencia: “El agrupamiento de culturas es normal“. En Elche las distintas culturas se reparten en barrios, lo que da una impresión de segregación por etnias. El barrio de Carrús presenta la mayor aglomeración de culturas; habitan en él rumanos, sudamericanos, norteafricanos y ciudadanos del centro de África, y de Oriente Medio. Y en Los Palmerales, tras la concesión de hogares de protección social, habita la población gitana. El propio Ahmed Ben Mohamed recuerda cómo se trasladó a esta población “desde Las Ratas, donde vivían en cuevas, hasta Los Palmerales”.

Las explicación que da a este movimiento migratorio local es el sentido común. Para él, es lógico que cuando una persona llega a un lugar nuevo sin hablar el idioma se acerque a sus semejantes en busca de orientación y contactos. “Los antiguos orientan a los nuevos en temas de trabajo, sanidad,…“. No es el Ayuntamiento quien hace eso, se trata de un fenómeno natural entre poblaciones.

El propio barrio de Carrús muestra cómo a pesar de la agrupación de poblaciones, la interacción y el contacto entre etnias es inevitable. La propia asociación Al-Taufik presenta una multiculturalidad entre quienes reciben las ayudas y quienes las prestan. “En la propia comunidad tenemos dos españolas contratadas que cocinan y ayudan en nuestra sede“, ejemplifica.

 

Gracias, llamaré al timbre. Muy amable.

-Si no te abren déjame a mí el recado que yo se lo doy luego.

Una amable sonrisa de despedida.

 

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