“No podemos prescindir de las becas comedor porque hay familias que no pueden alimentar bien a sus hijos”

Amalia Celda/ Encargada de comedor del CEIP Cervantes de Monóvar

(AUDIO)

Amalia Celda, encargada desde hace nueve años del servicio de comedor en el colegio Cervantes de Monóvar/ M.SEGURA

Amalia Celda  (Valencia, 1966) trabaja como maestra de audición y lenguaje desde hace  nueve años en el colegio público CEIP Cervantes de Monóvar. Además de su función como profesora es la encargada de comedor del centro escolar desde 2009. La crisis económica ha instaurado un nuevo modelo de ayuda para los menores que lo necesiten: una del tipo A, que cubre todos los gastos, y otra del tipo B, que implica la exención del 70% del importe del menú. El colegio Cervantes se ha unido a la iniciativa de incrementar aún más la ayuda y ofertar el servicio también los meses de junio y septiembre.

Pregunta. -Las becas comedor, ofertadas desde el año 2009, no van destinadas a todos los niños. Como funcionaria, ¿sabe qué condiciones tienen que reunir los niños para que se les conceda?

Respuesta. -Principalmente son condiciones económicas, se valora si la familia es numerosa y si alguno de sus miembros tiene una minusvalía superior al 33%. Además Consellería también contempla los casos de cualquier tipo de  violencia en el núcleo familiar. La verdad es que tiene un abanico bastante amplio para cubrir a casi toda la población.

P.  –¿Qué carencias alimentarias presentan los niños que necesitan este servicio?

R. – Hay familias que no pueden cubrir la cantidad de proteínas que necesitan los menores. No pueden comprar pescados o carnes. Ni las vitaminas que pueden aportar las frutas o las verduras. El servicio de comedor puede ofrecérselo, al menos, en una comida al día.

P. – En el colegio público Cervantes  este año habéis recibido 168  peticiones de beca, ¿crees que hay plazas suficientes?

R. – En un principio Consellería no establece ningún límite de becas. Pero claro, solo consiguen estas ayudas los niños que reúnan los suficientes puntos o condiciones. Este año, de los 168 alumnos que pidieron beca, 79 recibieron ayuda del tipo A y 25 del tipo B. La dotación económica  es lo que no estoy segura de que sea suficiente.

P.  –¿Habéis tenido algún caso en el que el servicio de comedor sea insuficiente para la  correcta alimentación de los menores?

R. -Alguna madre cuando se enteraba de que a su hijo le concedían la beca se ha mostrado demasiado contenta porque realmente tenía la necesidad de que su hijo comiera en el colegio.

P. –Este año el servicio se ha ampliado los meses de junio y septiembre en algunos centros como el colegio Cervantes, ¿por qué se ha realizado este servicio?, ¿seguirá existiendo el próximo curso?

R. -Después de varios veranos consecutivos teniendo esa necesidad, Consellería se ha dado cuenta y se ha ampliado la beca a estos meses.  En este pueblo habían niños que estaban becados de octubre a mayo y en los meses de vacaciones pasaban al comedor de los servicios sociales. Por eso creo que es muy necesario. Las becas siempre han existido, pero este año se han ampliado y aquí todavía no hemos notado que podamos prescindir de ellas.

P. -¿Cómo están recibiendo la ayuda los padres y los alumnos?

R. –Los padres se muestran muy agradecidos y muy colaboradores con el comedor. Siempre acceden a ayudar si necesitamos algo. Y por otra parte, los niños, echan de menos a sus padres durante esas horas, pero en general yo les noto muy cómodos y contentos.

P. –Además del servicio de comedor, ¿ofrecéis otras actividades gratuitas para evitar la exclusión social de los niños?

R. –Durante el periodo de comedor nuestro colegio tiene un proyecto de plurilingüismo con monitoras nativas, siempre enfocado en el juego y en el trabajo oral con el inglés. Además tenemos actividades deportivas para todo el alumnado de primaria si lo desean.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *