“Nuestra salud forma parte de un negocio”

Alicia Fontanillo | Ginecóloga y obstetra

A menudo, muchas parejas atraviesan momentos difíciles en su sexualidad, y es porque los años no pasan en balde. Con el paso del tiempo, hombres y mujeres pierden la oportunidad de tener relaciones plenas y satisfactorias. Por ello, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) saca a la venta en octubre la primera píldora supuestamente capaz de tratar la disminución de la libido en las mujeres. Y estará específicamente diseñada para tratar, siempre bajo prescripción médica, el trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH), es decir, una bajada del deseo sexual en mujeres premenopáusicas.

Alicia Fontanillo, ginecóloga y obstetra en Alicante, desmiente la necesidad de utilizar estas píldoras; pues “aunque ellos están definiendo esto para utilizarlo en un determinado trastorno, lo que al final van a vender es una píldora que te va a mejorar la libido”.

¿Cuáles son las causas por las que deben solicitarse estas pastillas?

Con una excusa clara: la paciente nota una problemática significativa en relación a su sexualidad. Pero también tiene que ver con una mentalidad construida socialmente desde hace muchos años, de que cualquier problema que tengo me lo va a solucionar una pastilla. Pensar que la razón de que una mujer no tenga una buena sexualidad se deba a un trastorno hormonal o a una disfunción de una parte concreta de su cuerpo, a mí no me cuadra.

El trastorno de la sexualidad es una de las razones, pero yo en mi consulta no veo este tipo de patologías.  Veo mujeres con problemas fundamentalmente emocionales que se reflejan en su sexualidad. Se puede trabajar desde ese ámbito.

¿Se emplea únicamente en mujeres que ‘sufren’ menopausia?

Sí, el trastorno del deseo sexual hipoactivo se diagnostica normalmente en el periodo de la premenopausia o la menopausia, aunque hay muchos casos de chicas jóvenes que presentan estos problemas, pero eso son casos aislados. Hay muchas mujeres que en el entorno de esta fase tienen cambios en su sexualidad y estos pueden ser muy significativos. La mayor parte de las veces son reversibles, es decir, una mujer puede tener una época, más o menos larga, de poco apetito sexual; pero con el tiempo, en la medida en la que todo se soluciona y que su ser mental evoluciona, eso se reconduce y puede volver a disfrutar de una sexualidad plena. Por eso, es incorrecto pensar tanto que cualquier mujer que se adentre en la menopausia va a padecer estos síntomas, como que esta pastilla es necesaria para combatirlos.

Antes de que apareciera esta píldora, ¿cómo se trataban estos síntomas?

¿Necesitan un tratamiento? Yo, para empezar, contemplo la posibilidad de un tratamiento psicológico, lo que no quiere decir que la persona tenga un problema de salud mental, sino que tiene una situación emocional que necesita desenvolver y para eso algunas pueden sentirse mejor si tienen un cierto apoyo. Desde este aspecto sí puede ser interesante un tratamiento, pero no dándole una píldora que  la mayor parte de las veces no funciona.

De hecho, en estos estudios que han presentado, la viagra logra unos beneficios muy relativos, unas estadísticas muy pequeñas, y las poblaciones que han sacado no son representativas.

¿Qué otros tratamientos existen?

Se ha probado durante mucho tiempo con hormonas, pero, de momento, no ha habido ningún efecto significativo con ellas. De hecho, utilizar nuestras hormonas habituales, tratamientos anticonceptivos u otros tratamientos hormonales similares planteados para la perimenopausia y para tratar temas como las hemorragias o ciclos muy irregulares, en general, inhiben más la libido. Porque la libido femenina tiene muchos factores hormonales implicados y uno de ellos es la testosterona, que se forma dentro de los ovarios durante los ciclos. Los tratamientos hormonales lo que hacen es evitar la función del ovario, por lo que la libido suele cambiar y esto es difícil de reconducir. Se ha intentado utilizar parches de testosterona, pero solos tampoco sirven, porque solo son una parte de todo el conjunto que puede suponer la sexualidad.

Entonces, el uso de anticonceptivos es una de las causas

Sí, tiene mucho que ver si utilizas durante mucho tiempo un método anticonceptivo. Y también con el estilo de vida que tengas, porque en general vivimos con un nivel de estrés muy alto y todo lo que tiene que ver con la adrenalina y cortisol inhibe las vías del placer y de la sexualidad. Y de hecho produce muchas alteraciones en el ciclo femenino.

Hay mujeres que han estado tomando anticonceptivos durante muchos años, con lo que no saben cómo funciona su cuerpo realmente; han estado viviendo dentro de un artificio. Al llegar a la perimenopausia y dejar el tratamiento se encuentran con este tipo de sorpresas. Pero eso no se lo dice nadie, porque es preferible pensar que esas situaciones no vienen derivadas de otros tratamientos anteriores, pues  tendríamos que cuestionarnos los tratamientos y eso es pérdida de negocio. Al fin y al cabo, nuestra salud forma parte de un negocio.

Se recrimina que tiene muchos efectos secundarios

Sí, pero no son muy peligrosos. No es lo mismo que pensar que el medicamento te está dañando el hígado o te está produciendo un riesgo de tener embolia, como pasaría con los tratamientos hormonales, que pueden producir hasta cáncer de mama.

Sin embargo, es muy presuntuoso pensar que vamos a cambiar las funciones de nuestro organismo actuando sobre neurorreceptores de los que todavía sabemos muy poco. Y que tienen efectos muy amplios.

¿Es un problema más de tipo psicológico?

Claro, ese es el negocio que esperan encontrar. Porque, aunque ellos están definiendo esto para utilizarlo en un determinado trastorno, lo que al final van a vender es una píldora que te va a mejorar la libido. El diagnóstico del trastorno va a ser muy raro que se dé. Simplemente las van a comprar para probar, porque creen que les va a ayudar, pero no por un supuesto trastorno.

Alicia Fontanillo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *